El veterano y muy respetado periodista nicaragüense, Fernando Centeno Chiong, falleció este jueves 4 de septiembre en Managua, a los 75 años de edad.
Fernando Centeno Chiong también era abogado, y utilizó las ciencias jurídicas como herramienta para fortalecer cualitativamente su trabajo profesional de periodista, que con versatilidad practicó en medios de televisión y radio, y en la prensa escrita como articulista de opinión. Y además fue docente universitario de Periodismo.
Fernando Centeno Chiong fue presentador de noticias en televisión, participó en programas televisivos de comentarios sobre la actualidad nacional e internacional, escribía regularmente artículos para la sección de Opinión de LA PRENSA, y por más de veinte años dirigió el programa 9 en Punto, de Radio Corporación, hasta retirarse de la actividad profesional.
Fernando Centeno Chiong se distinguió por ser un periodista veraz, objetivo, respetuoso, curioso y acucioso en la investigación, hábil para redactar, apto para trabajar bajo presión, independiente del poder y de los partidos políticos y con un alto sentido de la responsabilidad social. Que es como deben de ser todos los periodistas que se respetan y como él lo enseñó con la palabra y con el ejemplo.
Es importante mencionar que Fernando Centeno Chiong era hijo del eminente poeta y escritor nicaragüense sobre temas de contenido social, Fernando Centeno Zapata, a quien su hijo, en un artículo de opinión, lo definió como “un apasionado de las letras, un luchador infatigable por las causas justas y sobre todo un ejemplo perdurable de honestidad y otros valores, que con el tiempo se han venido diluyendo en las nuevas generaciones”.
Quienes conocieron a Fernando Centeno Chiong y se relacionaron con él, pueden dar fe de que el hijo fue un digno émulo de su ilustre padre.
Vivimos actualmente en un tiempo de convulsiones e incertidumbres. En el ámbito de la comunicación y la información se miente y se relativizan la verdad y la responsabilidad. Los grandes maestros del periodismo advierten que con la proliferación de la información por medio de internet, la propalación de mentiras y medias verdades se ha venido a practicar de manera más amplia y sistemática que nunca antes. Y el ejercicio del periodismo ha venido a ser mucho más difícil y riesgoso, inclusive amenazado existencialmente.
Pero el buen periodista es como el salmón, que sabe nadar contra la corriente y río arriba. Además, siempre será necesario buscar la verdad y por lo tanto que haya periodistas auténticos que la busquen y la revelen. Como Fernando Centeno Chiong, quien con su ejemplar trabajo profesional y su gran responsabilidad personal demostró que aún en las más difíciles circunstancias se puede ser un buen periodista.
Ese es el legado de periodista ejemplar que nos ha dejado Fernando Centeno Chiong. Que descanse en paz y brille para él la luz perpetua.