Planta fotovoltaica

Planta Fotovoltaica en la Central Hidroeléctrica Centro América. Foto tomada del sitio web de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL)

La inversión en energía solar, el otro fiasco de la dictadura de Ortega con la apuesta por China

Mientras otros aliados del gigante asiático sufren invasión de plantas fotovoltaicas chinas, Nicaragua sigue retrasando la instalación de estas plantas

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Producir al menos 100 megavatios de electricidad con energía solar con la instalación de plantas fotovoltaicas era la apuesta de la dictadura Ortega Murillo en 2021. Pero su acercamiento con China elevó esa meta a más de 250 megavatios. Esto ocurrió mientras el gigante asiático enfrenta una sobreproducción de paneles que mantiene a esa industria al borde de la quiebra y lo está obligando a «invadir» a los países aliados, de los paneles solares que no puede vender en el mercado internacional.

Una reciente publicación de la agencia de noticias Reuters detalla que el año pasado las mayores empresas solares de China eliminaron unos 87,000 empleos, que representaban un tercio de su fuerza laboral. Los despidos los provocó la pérdida de unos 60,000 millones de dólares que registró el sector el año pasado, generada por la guerra de precios y la escasa demanda, que amenaza a esta industria en la que el gigante asiático sustentaba sus metas de crecimiento.

A criterio de especialistas, la crisis surgió porque el mundo produce el doble de los paneles solares que utiliza, y la mayoría de ellos se fabrican en China. «El sector ha estado en crisis desde finales de 2023», le dijo a Reuters el analista de Morningstar, Cheng Wang, y añadió que en 2024 la situación empeoró y en 2025 parece que se agudizará aún más, porque desde 2024 más de cuarenta empresas solares salieron de la bolsa, se declararon en quiebra o las vendieron.

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Crisis de la energía solar en China

Los analistas atribuyen esta crisis, a que entre 2020 y 2023 en el sector construyeron nuevas fábricas de paneles a un ritmo acelerado, mientras el Estado tomaba recursos del sector inmobiliario que entró en decadencia y los redirigía a las tres nuevas industrias en crecimiento: paneles solares, automóviles eléctricos y las baterías.

En medio de esta crisis, a partir de la reanudación de relaciones diplomáticas con China en diciembre de 2021, Nicaragua elevó su meta de generación de energía solar. Como parte de la nueva estrategia, en el último año los Ortega Murillo firmaron cuatro convenios de crédito para construir igual número de plantas fotovoltaicas, que en conjunto generarían unos 216 megavatios de energía, que se sumarían a los 100 megavatios que eran la meta original.

Pero se desconoce incluso el precio real que Nicaragua pagará por los paneles que instalará su nuevo aliado político.

Las nuevas plantas financiadas y construidas por empresas chinas, se sumarían a cuatro pequeñas plantas, que según la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL), en 2022 generaban en conjunto 16.3 megavatios de energía solar. Estas plantas son: La Trinidad, ubicada en Diriamba, de 1.5 megavatios; Solaris, en Puerto Sandino, de 12 megavatios; San Juan de Nicaragua, en ese municipio, de 0.3 megavatios, y Corn Island, ubicada en dicha isla, de 2.5 megavatios.

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Enel planeaba generar 100 megavatios

También se sumarían tres plantas fotovoltaicas que según Enel instalaría en 2022 el Ministerio de Energía y Minas (MEM), para que en conjunto generaran 48 megavatios. Sin embargo, no dio detalles de su ubicación y a la fecha se desconoce si ese plan se concretó. Tampoco se sabe si el MEM completó su plan de instalar 13,500 paneles solares en la Costa Caribe y Río San Juan, para que produjeran 8.1 megavatios de energía solar.

Según Enel, con estos proyectos los paneles solares que instalaron para el autoconsumo viviendas y empresas, como el Hospital Bautista en Managua y algunas instituciones públicas, junto a otros pequeños esfuerzos como la planta fotovoltaica Dos Volcanes que inauguraron en 2023 en la Isla de Ometepe con capacidad de generar 0.3 megavatios, y otras de pequeña capacidad que instaló en las Centrales Hidroeléctrica Centroamérica y Carlos Fonseca, la generación solar sumaría los 100 megavatios, que eran la meta inicial.

Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en otros países aliados de China, entre ellos Cuba, donde medios de comunicación han denunciado que el gigante asiático está invadiendo la isla con sus paneles solares e instala más de 90 parques solares, en Nicaragua la política de secretismo que caracteriza al régimen Ortega Murillo hace imposible verificar si estos planes se han concretado.

Alianza con China elevó metas de generación solar

La única información que publica el MEM al respecto es que el sistema interconectado nacional cuenta con 769.6 megavatios de capacidad instalada de generación renovable y que esta incluye generación hidroeléctrica, geotérmica, eólica, biomasa y solar. No hay detalles específicos sobre la generación de las plantas fotovoltaicas.

Ni siquiera se sabe a qué obedece el retraso de la construcción de tres plantas fotovoltaicas que la empresa China Communications Construction Company Limited (CCCC) se comprometió a financiar y construir. Estas son: El Hato, en Ciudad Darío, Matagalpa, con capacidad para generar 67.35 megavatios y con un valor de 70 millones de dólares; Enesolar 1, en San Isidro, Matagalpa, con una inversión cercana a los 90 millones de dólares y capacidad para generar 61.45 megavatios; y Enesolar 3, en Nindirí, Masaya, con una inversión de 70 millones de dólares y capacidad para generar 70 megavatios.

Tampoco se conoce el motivo del retraso en la construcción de la planta Enesolar 2, ubicada en Larreynaga, a un costo de 15 millones de dólares aportados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y capacidad de generar 15 megavatios de energía solar. A principios de este año la propaganda oficial aseguró que el 65 por ciento de la planta ya estaba construido, sin embargo, pobladores de la zona no perciben dicho avance.

Aún no llega invasión de paneles solares

Además, según los informes de Ejecución del Presupuesto General de la República, los préstamos pactados para que la empresa china e incluso el BCIE financiaran la construcción de estas plantas, no han sido ejecutados.

Y mientras en Nicaragua la posibilidad de «invadir» el territorio con paneles solares chinos enfrenta dificultades que se desconocen, en China la industria solar sigue acumulando problemas. Según información divulgada por Reuters, en los últimos meses funcionarios del sector energía de Estados Unidos comenzaron a reevaluar el riesgo que representan los dispositivos fabricados en China.

La decisión surgió después que técnicos del sector encontraron dentro de inversores de potencia fabricados en China dispositivos de comunicación no autorizados y componentes maliciosos, que podrían poner en riesgo la seguridad de las redes eléctricas. Estos inversores se usan para conectar los paneles solares y los aerogeneradores de las redes eléctricas.

Por tanto, sólo queda seguir esperando para saber si Nicaragua concreta la instalación de estas plantas fotovoltaica o si estas se suman a su amplia lista de proyectos fallidos.

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