Mientras el régimen de Daniel Ortega sigue dependiendo de las promesas de inversiones y firmas de créditos millonarios de China, los donantes están mostrando resistencia a la idea de entregarle recursos no reembolsables para financiar proyectos en el Presupuesto General de la República.
El informe de ejecución de Presupuesto General revela que hasta la primera mitad de este año, la dictadura de Ortega sólo había conseguido que los pocos cooperantes que aún tiene le entregaran 14.7 por ciento del saldo prometido para este año: 1,051.9 millones de córdobas.
Un grave nivel de subejecución de las donaciones que ha ocasionado que 897.5 millones de córdobas sigan en veremos, mientras los proyectos de gran envergadura prometidos por China brillan por su ausencia en el país, tras casi tres años firmando créditos de papeles, junto con la ida y venida de delegaciones chinas y nicaragüenses.
El ritmo de ejecución en el primer semestre de este año apuntaría a que la dictadura no podrá conseguir el desembolso de todos los recursos aún pendientes en el 2025, tomando en cuenta que la segunda mitad del año suele ser lluvioso, lo que atrasa aún más la entrega del dinero por parte de los donantes por retrasos en el desarrollo de las obras de inversión.
Poco fondo de China queda en familia
Hacienda no explica a qué se debe la profunda subejecución de las donaciones. Lo que sí cita en el informe presupuestario es una donación de apenas 1.8 millones de córdobas por parte de China, cuyo destino en su gran mayoría fueron destinados para el proyecto gubernamental que ejecuta la hija del dictador Ortega, Camila Ortega Murillo.
De ese monto entregado por China, un total de 1.2 millones de córdobas se quedaron en la Presidencia de la República «con destino actividades de promoción y apoyo al crecimiento y desarrollo de protagonistas del modelo de economía creativa», una iniciativa liderada por Camila Ortega.
Pero ¿qué donantes están exhibiendo bajo nivel de desembolsos de los recursos? A la cabeza se encuentra la Unión Europea, que sólo ha entregado 103.9 millones de córdobas de los 527.2 millones de córdobas comprometidos. Están pendientes 423.3 millones de córdobas, es decir casi el 80 por ciento de los recursos prometidos.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que es el segundo donante de importancia dentro del gasto público, sigue sin entregar 175 millones de córdobas comprometidos en el gasto público, pero cuya razón del retraso la dictadura no explica en el informe presupuestario.
En similar situación que el BID se encuentra Kuwait, uno de los pocos donantes bilaterales que el régimen conserva y que se ubica en la tercera posición de importancia en el gasto presupuestario no reembolsable. Este mantiene sin entregar 60.7 millones de córdobas.
Por su parte, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que ha perdido relevancia en la cooperación no reembolsable, hasta la primera mitad de este año había entregado 13.5 millones de córdobas, de los 51.4 millones de córdobas programados.
En tanto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez apenas ha desembolsado 16.7 por ciento de los recursos programados para el 2025: 50.8 millones de córdobas. Con esto, tenía pendiente 42.3 millones de córdobas para la segunda mitad del periodo actual.
España se ubica como el segundo donante con mayor avance en los recursos comprometidos. Hasta el corte del primer semestre había desembolsado el 36.6 por ciento de la cooperación presupuestada, es decir 14.5 millones de córdobas de los 39.6 millones de córdobas.
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Fondos de la FAO en veremos
Entre los donantes figura la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura que hasta el primer semestre había entregado 11.3 por ciento de los 38.1 millones de córdobas presupuestados.
No está claro si la dictadura podrá acceder a los 33.8 millones de córdobas que aún tenía pendiente con la FAO, cuya organización de Naciones Unidas fue expulsada por el régimen en febrero de este año, luego que se divulgara el informe titulado «Estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2024», cuyo contenido no agradó a la dictadura y adujo que este documento no fue revisado ni autorizado por ellos.
“La actitud de la FAO es inaceptable, inadmisible e irrespetuosa. En consecuencia, comunicamos el retiro de Nicaragua de esta Organización y exigimos el cierre de su representación y oficinas en Nicaragua a lo inmediato”, demandó en una carta el canciller nicaragüense, Valdrack Jaentschke.

De los 144.7 millones de córdobas que la dictadura ha podido conseguir en desembolsos, el 93.7 por ciento ha sido destinado al gasto social, en particular Educación (26.2 millones) y Vivienda y Servicios Comunitarios (13.5 millones); 5.7 millones (3.7 por ciento) al sector Protección del Medio Ambiente y 3.5 millones (2.3 por ciento) a Servicios Públicos Generales, en particular comisiones de la deuda pública externa, entre otros, según detalla Hacienda.
Desde que Ortega llegó al poder ha entablado una guerra contra los donantes, que ha incluido descalificaciones y desplantes a los embajadores, muchos de los cuales se retiraron del país. La principal razón: la demanda de democracia en Nicaragua y las constantes denuncias de fraudes electorales en los diversos procesos que han habido desde el 2007.
Ante esta situación el régimen se ha visto forzado a aumentar sus ingresos por dos vías principales: una política fiscal más agresiva, lo que ha permitido incrementar a niveles históricos la recaudación de impuestos; así como la contratación de más recursos en concepto de préstamos, aunque estos últimos han disminuido debido a dificultades en organismos como el Banco Mundial y el BID.