El contrabando de medicamentos que en cierta cantidad provienen del sistema sanitario de Nicaragua continúa siendo una problemática en Costa Rica. Marcelo Solano, director de la Policía Municipal de San José, dijo a LA PRENSA que sólo en 2024 la institución incautó más de 40 mil unidades que se comercializaban en los alrededores del Hospital San Juan de Dios, cerca del parque La Merced. De ese total, aproximadamente la mitad eran medicamentos costarricenses de venta libre, y la otra mitad provenían de otros países, una parte de estos distribuidos en Nicaragua por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Solano expresó que años atrás era más fácil para las autoridades identificar estas actividades, sin embargo, debido a los constantes operativos policiales, la estructura comercial se sofisticó. Según el funcionario, el «cliente» recibe una especie de «consulta» con una persona, y una vez que obtiene el «diagnóstico», es referida a otra, quien a su vez lo remite a un tercer miembro de la red, que finalmente le entrega el medicamento.
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Solano explicó que las autoridades clasifican el ilícito entre medicamentos de venta libre —que pueden encontrarse en supermercados— y medicamentos restringidos, muchos de los cuales provienen de otros países centroamericanos, especialmente del sistema de salud y seguridad social nicaragüense. Ambos tipos de fármacos se distribuyen, en su mayoría, en las cercanías de hospitales, parques, tiendas y supermercados.

Puede haber un centenar de involucrados
Los fármacos se almacenan en algunos locales comerciales alrededor del parque La Merced, y Solano refirió que recientemente la Policía ha intervenido tiendas de encomiendas que funcionan como una especie de bodega. Añadió que los casos más emblemáticos se dan en La Merced, pero también se registran en La Carpio y en otras ciudades del país vecino del sur, como Heredia, Alajuela o Cartago.
«Al final se construye un tejido de organizaciones de ocho hasta treinta personas en donde participan inclusive en la vía pública. La Policía prácticamente necesita una investigación como si se tratara de delitos de narcotráfico», señaló Solano, quien agregó que, si bien los autores intelectuales pueden ser menos de una docena en el caso del parque La Merced, podría haber alrededor de un centenar de personas involucradas en distintos niveles. No obstante, precisó que por estas causas no hay prisioneros.

Advierte a comerciantes irregulares de medicamentos
Aunque de momento no existen personas privadas de libertad por incurrir en el comercio irregular, Solano explicó que quienes diagnostican y venden medicamentos al margen de la regulación costarricense podrían enfrentar procesos penales.
La medida se enfocará principalmente en quienes comercializan medicamentos que requieren prescripción médica.
«Hace un mes se constituyó una comisión coordinadora liderada por el Ministerio de Salud y esa comisión está gestionando expedientes judiciales para acusar penalmente a las personas que están comercializando medicamentos por ejercicio ilegal de la profesión o por violación a la ley de psicotrópicos. Esto cuando hablamos de medicamentos que son de venta restringida, porque son psicotrópicos o por infracción grave a las normas sanitarias», explicó.
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Medicamentos entre los principales productos
Según datos de la Policía de Control Fiscal del Ministerio de Hacienda de Costa Rica, brindados a LA PRENSA, los medicamentos son la tercera mercancía con mayor número de incautaciones por ingreso ilícito al país desde Nicaragua.
El año pasado, esa dependencia decomisó 140,997 unidades, cifra superior a las 101,809 registradas en 2023, aunque menor que las 221,582 unidades decomisadas en 2022.
El pasado 28 de julio, un operativo de la Policía de Fronteras, la Fuerza Pública y el Ministerio de Salud costarricense decomisó quesos sin refrigeración y medicamentos en un autobús proveniente de Nicaragua. El cargamento estaba valorado en 40 mil dólares. Entre los productos incautados se encontraban ranitidinas, retiradas del mercado costarricense.
Vendedores irregulares podrían tener vínculos con redes narco
Solano explicó que quienes incurren en el contrabando de medicamentos también utilizan estrategias y rutas de ingreso irregular empleadas por los traficantes de drogas.
«Encontramos que detrás de esas mismas líneas por las que transitan estas mercaderías, comúnmente se encuentran personas dedicadas al contrabando con personas dedicadas al narcotráfico y comúnmente quien está metido en uno está metido en otro. Y con un alto grado de certeza, las ganancias que genera el contrabando, como son propósitos insospechados, esas ganancias terminan legitimando capitales o alimentando el negocio ilícito macro, que es el negocio de las drogas», dijo Solano.
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Se desconocen intercambios con Nicaragua
Solano afirmó que, al menos desde el cuerpo policial municipal, no existe comunicación con autoridades de Nicaragua para implementar medidas conjuntas frente al contrabando de medicamentos. A su juicio, el contexto político de ese país impide una coordinación fluida entre los cuerpos policiales.
«Qué importante es la coordinación policial también con las autoridades de Nicaragua. Esa es quizás una de las deudas que están pendientes. Las autoridades policiales de los dos países tienen que estar ajenas a cualquier conflicto político que pueda haber entre las estructuras de gobierno o entre los regímenes que puedan estarse desarrollando. Realmente la relación de Costa Rica con Panamá históricamente ha sido muchísimo más sencilla que la relación histórica entre Costa Rica y Nicaragua, aunque no debería ser así», señaló Solano.