«Estoy seguro de que regresaré a Nicaragua como invitado y amigo del pueblo nicaragüense, y espero que eso ocurra pronto». LA PRENSA/Cortesía
El relato del youtuber israelí al que la dictadura le impidió la entrada a Nicaragua
Alexander Lapshin revela cómo terminó envuelto en un "intento de secuestro", tras ser acusado de espionaje. Describe su dramática huida junto a su esposa y su hija de 10 años, corriendo y dejando parte de su equipaje atrás.
El bloguero de viajes Alexander Lapshin, conocido por documentar experiencias en zonas conflictivas como Nagorno Karabaj, el pasado 2 de julio vivió un episodio de tensión y acoso en la frontera entre Honduras y Nicaragua, por parte de agentes de policía de la dictadura de Daniel Ortega, a los que llamó “agentes de la policía secreta”.
En esta entrevista vía telefónica con LA PRENSA, Lapshin revela cómo terminó en un “intento de secuestro”, interrogatorios absurdos, acusaciones de espionaje y una huida dramática corriendo con su esposa y su hija de 10 años, dejando parte de su equipaje atrás.
Con declaraciones tan contundentes como “me avergüenzo de haber simpatizado con los sandinistas” y asegurar que “este régimen criminal quería tomarnos como rehenes”, Lapshin cuenta detalles sobre su experiencia con la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Además, lanzó una advertencia: “Mientras Ortega esté en el poder, no puede haber relaciones normales con Nicaragua”.
Supongo que como bloguero de viajes tenía referencias anteriores sobre Nicaragua.
Te sorprenderás, pero nací en la antigua Unión Soviética (URSS) y recuerdo que nuestro país apoyaba a los sandinistas. Incluso cantábamos canciones en la escuela soviética; recuerdo una llamada: «Nicaragua, Sandino, libertad».
¿Cuánto cambió ahora esa percepción?
Siempre tuve respeto y simpatía por Nicaragua, y pensaba que era un pequeño país romántico, lleno de héroes y revolucionarios. No tenía idea de que Nicaragua estaba realmente tomada por el dictador Ortega y que cientos de miles de nicaragüenses eran víctimas del régimen.
Según medios de comunicación israelíes, pasó un momento muy incómodo en la frontera.
Puedo decir con certeza que simpatizaba mucho con Nicaragua y sabía un poco sobre los sandinistas y Ortega. Pero, debido a su comportamiento indignante en la frontera y su intento de arrestarme, ahora soy tan enemigo de este régimen como la oposición nicaragüense. He aprendido mucho sobre los sandinistas y Ortega en la última semana, y me avergüenzo de haber simpatizado con ellos.
En 2024, la dictadura sandinista rompió relaciones diplomáticas con Israel. Además, ese mismo año, Israel recomendó a sus ciudadanos no viajar al país. ¿Por qué decidieron hacerlo?
Viajábamos en autobús de Honduras a Costa Rica; era la única opción aparte de volar. Ni siquiera iba a bajar del autobús, sólo era una escala. Pero nos bajaron del autobús en la frontera y nos retuvieron durante tres horas, quitándonos los pasaportes. Nuestro autobús ya se había adentrado en el país. Por cierto, los guardias fronterizos nicaragüenses no permitieron la entrada a varios turistas de la República Checa que viajaban con nosotros.
El bloguero de viajes Alexander Lapshin es recibido por agentes de seguridad azerbaiyanos al aterrizar en Bakú, tras ser extraditado desde Bielorrusia en 2017. LA PRENSA/AFP
Medios de comunicación publicaron que durante su retención usted fue señalado de espía y de ser un miembro del Ejército de Israel.
En mi opinión, el agente de la policía secreta nicaragüense que nos interrogó era… Disculpen, pero era un idiota.
¿Por qué?
No tenía ni la menor idea de quiénes éramos ni de dónde veníamos. Nos hacía preguntas, pero no entendía el significado de nuestras respuestas. Por ejemplo, preguntó: «¿Por qué su pasaporte israelí dice que nació en la URSS?» Le respondí que era judío y que mi familia emigró a Israel, como muchos otros, tras el colapso de la URSS. Le dije que cientos de miles de nicaragüenses también habían salido de Nicaragua; no había nada ilegal en eso.
¿Este interrogatorio fue en inglés o español?
En español. Él hablaba usando la aplicación de Google, que traducía al inglés. También me preguntó si serví en el ejército israelí y cuál era mi especialidad militar. Respondí que no estaba dispuesto a hablar de mi servicio en el ejército. Luego me dijo que Israel mata a palestinos pacíficos, y le respondí que debía ir a la Embajada de Israel con esas preguntas, porque no soy político ni representante del gobierno israelí.
¿Recibió otros señalamientos?
Me dijo que Israel apoyó a la Contra, que atacó Nicaragua desde Honduras e intentó derrocar al gobierno. Le contesté que yo era un niño de 2 años cuando estalló esa guerra y que no tenía nada que ver con ella. En cuanto el agente vio nuestros pasaportes israelíes, se hizo evidente su descontento. Me resulta difícil determinar si esta actitud se debía a su odio personal hacia Israel o si cumplía órdenes de sus superiores e intentaba detener a ciudadanos israelíes.
«Sospecho que Ortega quería tomar como rehenes a unos turistas israelíes para chantajear a Israel y exigir algo a cambio».
Alexander Lapshin, bloguero israelí.
¿Por qué cree que este agente pensaba que usted era un espía?
Lo que más le disgustó al agente de inteligencia fue mi cuenta de Facebook. Allí publicaba muchas cosas sobre la guerra entre Irán e Israel, donde, naturalmente, estoy del lado de mi país. Por eso me dijo que creía que yo era un agente de inteligencia israelí.
¿Qué lo impulsó a decidir dar la vuelta y regresar a Honduras, dejando incluso parte de su equipaje?
Les explicaré por qué hice eso. Después de tres horas en la frontera, en condiciones terribles, sin poder sentarnos ni usar un baño, estando con mi esposa y mi hija de 10 años, estábamos tan decepcionados que mi esposa me dijo: «¡No quiero ir a Nicaragua, es un país cruel e inamistoso! Por favor, quítale nuestros pasaportes a este idiota (el agente fronterizo) y regresemos a Honduras».
Supongo que no quisieron regresarles sus pasaportes.
Mi esposa y yo coincidimos en que ya era tarde, alrededor de las 7:00 p. m., y que era incómodo e inseguro permanecer allí. Entré en la oficina del servicio de inmigración, donde estaba el agente del servicio secreto, y le dije: «Por favor, devuélvanos nuestros pasaportes, nos regresamos a Honduras». Se negó y dijo: «No van a regresar a ningún lado. Ahora vendrá un auto por ustedes y los llevarán a Estelí para averiguar quiénes son realmente».
¿Diría que estuvo a punto de ser secuestrado por la Policía?
Sí. Después de que se negara a devolvernos los pasaportes, comprendí que el régimen planeaba arrestarnos. No entendía qué querían de nosotros ni de qué nos acusaban, pero entendí que corríamos el riesgo de acabar en una prisión con nuestra hija de 10 años.
¿Cómo logró salir de esa situación?
En ese momento, alguien llamó al agente por teléfono. Se dio la vuelta y dejó nuestros pasaportes sobre la mesa. Los tomé y grité a mi esposa e hija: «¡Corran a Honduras!» La barrera fronteriza estaba a unos 20 o 30 metros. También tomé una de nuestras tres mochilas; las otras dos se quedaron en la Aduana. Por suerte, todo lo valioso —dinero, documentos, cámara y computadora— estaba con nosotros.
El bloguero ha recorrido diversos países del mundo. Entre ellos Japón. LA PRENSA/Cortesía
¿Los intentaron detener?
Sí, pero por suerte sólo había dos mujeres policías en el puesto, y el agente del servicio secreto no corrió tras mí; sólo empezó a hacer llamadas. Intentaron agarrarme de la mano, pero me solté fácilmente.
¿Qué les dijeron los oficiales fronterizos de Honduras al verlos llegar corriendo en dirección a ellos?
La policía hondureña nos dejó regresar sin problemas y volvimos a Tegucigalpa. No sé qué pasó con nuestras mochilas en Nicaragua, tal vez la policía las robó. Los oficiales hondureños me dijeron que hicimos lo correcto. Según ellos, los servicios secretos nicaragüenses podrían haber escondido droga en nuestras mochilas y luego acusarnos de narcotráfico para chantajearnos.
¿Cómo se ve la dictadura de Ortega en Israel?
Ortega no tiene una política estable y cambia de postura constantemente para mantenerse en el poder. En Israel se entiende que, mientras Ortega esté en el poder, no puede haber relaciones normales. Es un representante de Rusia e Irán, sin política independiente.
¿Cree que hay algo más detrás de esta hostilidad hacia los judíos?
No sé con qué propósito las autoridades decidieron detenerme. Nunca me involucré en política nicaragüense ni critiqué a Ortega o a los sandinistas. Sospecho que Ortega quería tomar como rehenes a unos turistas israelíes para chantajear a Israel y exigir algo a cambio. Me gustaría contarte algo gracioso que he pensado.
Adelante.
Tengo dos pasaportes: el israelí y el ruso. Si les hubiera mostrado el pasaporte ruso a los guardias, quizá todo habría sido distinto y ahora estaría en Managua, sin saber nada de los horrores del régimen sandinista.
Finalmente, si la situación política de Nicaragua cambiara, ¿le gustaría visitarla?
Estoy seguro de que regresaré a Nicaragua como invitado y amigo del pueblo nicaragüense, y espero que eso ocurra pronto. Realmente creo y deseo que este régimen criminal desaparezca. Creo en Dios y estoy convencido de que todo ocurre por una razón. Si esto me pasó, entonces este es mi camino y tenía que averiguar quiénes eran los sandinistas y Ortega.
Plano personal
Nació el 4 de febrero de 1976 en Sverdlovsk (hoy Ekaterimburgo, URSS), de padre ruso y madre ucraniana-judía. Se trasladó a Israel a los 13 años.
Estudió en la Universidad de Haifa y en la Universidad de Maryland. Sirvió tres años en el ejército israelí. Entre 2003 y 2008 trabajó en bienes raíces y Forex en Moscú; luego vivió en Alemania.
Es bloguero de viajes y periodista, poseedor de pasaportes ruso, ucraniano e israelí. Se especializa en documentar sus experiencias en lugares controvertidos o menos conocidos, como Nagorno-Karabaj.
En diciembre de 2016 fue detenido en Minsk a solicitud de Azerbaiyán, acusado de cruzar ilegalmente a Nagorno-Karabaj y difamar al Estado.
El 7 de febrero de 2017, Bielorrusia lo extraditó a Azerbaiyán, pese a protestas de Israel, Rusia y organizaciones internacionales.
La noche del 11 de septiembre de 2017 sufrió un ataque en prisión, oficialmente etiquetado como intento de suicidio, pero Lapshin afirmó que fue un atentado. Pasó varios días en coma inducido, recibió atención médica en Bakú, y luego fue liberado y enviado a Tel Aviv.
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Tanto la Rusia de Putin como Venezuela y Cuba secuestran a ciudadanos inocentes de los EE.UU. para luego intercambiarlos por espías rusos. Definitivamente, el criminal FSLN liderado por Ortega-Murillo tenían la intencion de secuestrar a esta inocente familia israelí.
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