«Sofía» tiene 24 años y su mamá denuncia que fue prostituida por un novio en España. CORTESÍA

El drama de “Sofía”, una matagalpina prostituida por su novio en España y con una fuerte adicción a las drogas

La joven de 24 años fue rescatada de una red de prostitución en la que estuvo por más de un año. Su mamá está segura de que fue un exnovio quien la metió en eso. “Mi pobre hija, por 20 euros o 10 euros...”, relata.

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“Sofía” estaba sucia, con golpes en el rostro y moretones en sus brazos y piernas. Tirada sobre una calle de Sevilla, España. Esta joven de 24 años originaria de Muy Muy, Matagalpa, llevaba días sin bañarse y sin comer. Estaba más delgada de lo normal y sólo se preocupaba por conseguir drogas, las mismas a las que fue obligada a consumir desde abril de 2024. 

“Su novio la metió en una red de prostitución”, cuenta “Claudia”, madre de la joven de 24 años. Nos reservamos los nombres verdaderos de ambas para proteger la identidad de la víctima de esta red. 

Sofía fue liberada a finales de mayo. El 27 de ese mes, un amigo de ella, que tenía tiempo de no verla, conducía su furgoneta cuando de repente vio a la joven tirada en la calle. Se detuvo y al reconocerla, no dudó en subirla a su vehículo y llevársela a su casa.

Sofía tras ser recogida de la calle por su amigo. CORTESÍA

Desde entonces, Sofía ha estado alojada con él. “Logró salir del entorno de explotación. Ese mismo día se nos informó que había sido expulsada y abandonada en la vía pública”, comentan desde la organización Mujeres Supervivientes (MS), que conoce el caso de Sofía porque Claudia se comunicó con ellas desde hace meses para pedirles ayuda. 

Aunque ya no está siendo prostituida, la joven quedó con adicción a las drogas y padece de síntomas de abstinencia por no consumir estupefacientes. No habla con claridad. Permanece callada y tiene arranques de ansiedad. La joven “está teniendo muchos problemas psicológicos por el consumo de drogas”, dice una funcionaria de MS. 

Claudia, de 58 años, está desesperada por viajar a España para ir a traer a Sofía. Y en medio de todo eso, está batallando con una infección renal de la que debió operarse hace meses, pero no lo ha hecho porque estar con su hija es su prioridad, dice. 

“Ella necesita meterse a un centro de rehabilitación y estar con su familia, que le den amor. Ya después veo yo qué hago con lo de mi riñón. Mi pobre hija, por 20 euros o 10 euros… lo que hacía”, lamenta Claudia. 

Para traer a su hija de regreso a Nicaragua, Claudia está juntando dinero “a como sea”. Inició una campaña de recaudación en Gofundme para poder pagarse el viaje. Su meta es conseguir 3,500 dólares, pero hasta el cierre de este reportaje, sólo ha conseguido 65. 

Todo empezó en Muy Muy 

Tal y como contó la Revista Domingo en diciembre de 2024, Sofía viajó a España el 12 de noviembre de 2022, en busca de mejores oportunidades laborales. Se estableció en Sevilla y se alojó con una conocida de la familia. En esa ciudad consiguió trabajo como mesera en un bar y ahí conoció a un hombre de iniciales D.M.P., según relata una denuncia que presentó en abril de 2025 la organización Mujeres Supervivientes ante la Policía Nacional de España. 

Fue en abril de 2023 que Sofía empezó su relación con este hombre y hasta lo presentó con su mamá por videollamada. “Ese hombre fue el que la metió en eso”, asegura Claudia.

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Sofía hablaba todos los días con Claudia, pero un día le confesó que estaba consumiendo drogas porque su novio se las suministraba. Eso fue el 23 de noviembre de 2023 y desde esa vez, la joven no volvió a comunicarse con su mamá. 

Claudia cree que D.M.P. le quitó su teléfono y le controlaba las redes sociales. Tampoco le permitía comunicarse con su mamá ni con su hijo. Cuando Claudia llamaba al teléfono de Sofía, le respondía ese hombre y le decía que su hija no podía hablar, que estaba ocupada, que se comunicaría con ella más tarde. Jamás se comunicó.

Sofía tiene 24 años. CORTESÍA

Preocupada, Claudia le pedía fotos para ver a su hija, pero el hombre se negaba a enviárselas y le rechazaba las videollamadas. Después, la conocida de la familia con la que vivía Sofía le dijo a Claudia que ya no se estaba quedando con ella, que se había ido “con un hombre”. 

Fue entonces que todas las alarmas se encendieron para ella y comenzó a buscar ayuda, hasta que dio con la organización Mujeres Supervivientes. Tiempo después, pudieron saber que Sofía estaba en una zona llamada Los Pajaritos, en Sevilla, conocida por el alto índice de delincuencia y prostitución. 

En la denuncia que presentó la organización a la Policía Nacional de Sevilla, en abril de este año, detallan que D.M.P. expresó “en varias ocasiones” estar en compañía de Sofía, pero “nunca ha proporcionado fotografías ni realizado videollamadas que confirmen su presencia junto a ella, aun cuando ha sido una solicitud expresa de la familia”.

Además, MS aseguró que el hombre ofrecía “versiones inconsistentes y contradictorias” sobre el paradero de la joven. “Tememos que pueda estar siendo víctima de explotación sexual”, dijeron en la comunicación enviada a la Policía española. 

En esa carta, Claudia acusa a D.M.P. de ser el responsable de haber prostituido a su hija. “La señora también ha expresado con firmeza su convicción de que la persona que retiene a su hija es el señor D.M.P.”, se lee en la denuncia. 

Liberada 

El motivo para que liberaran a Sofía de la red de prostitución es desconocido. En Mujeres Supervivientes creen que la persona que prostituía a la joven probablemente se dio cuenta que la Policía la estaba buscando y para que no los encontraran a ellos, decidieron abandonarla y dejarla tirada en la calle. 

“Pero gracias a Dios ya no está en eso mi pobre hija”, dice Claudia. Ahora, lo urgente para esta madre es que su hija regrese a Nicaragua “porque así yo puedo cuidarla y estar pendiente de ella hasta que se le quite eso de estar consumiendo”.

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Desde Mujeres Supervivientes advierten que la joven necesita ayuda psicológica, además de ser desintoxicada. “Presenta signos evidentes de daño psicológico profundo, resultado tanto de las experiencias de violencia como del presunto consumo prolongado de sustancias ilegales. Su comportamiento actual refleja la urgente necesidad de intervención profesional en salud mental y apoyo social integral”, señalan. 

A pesar de que ya está fuera de la red de prostitución y en casa de un conocido, aún no está fuera de peligro, insisten. 

Tanto el amigo que la aloja como la organización han estado pendientes de ella para que no vuelva a caer en la red. Claudia, mientras tanto, trata de reunir el dinero necesario para viajar a España y traer a su hija de regreso a Nicaragua. 

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