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El informe de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos publicado este año y que echó al traste la narrativa del régimen Ortega Murillo sobre la estrategia del “Muro de Contención” frente al narcotráfico, pone en relieve la poca beligerancia de las fuerzas armadas de Nicaragua para hacer frente al trasiego de drogas en el país, que se evidencia en algunos casos emblemáticos de incautación y aprehensión por este tipo de delitos y que a su vez, han generado críticas e incertidumbre.
Organizaciones civiles y medios de comunicación han documentado múltiples casos similares en los que, tras el decomiso de grandes sumas de dinero, los implicados logran eludir la justicia o quedan en libertad bajo fianzas simbólicas.
Caballo cargado de dinero
El 24 de febrero de 2022, en el puesto fronterizo Las Tablillas (Río San Juan), tres sujetos que huían hacia Costa Rica abandonaron dos caballos cargados con sacos que contenían 2,9 millones de dólares. Tras el intento de detención, los agentes repelieron disparos y los fugitivos escaparon. El procedimiento Scintrex Trace aplicado a los billetes reveló trazas de cocaína, lo que confirmó su origen ilícito.
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El carácter casi cinematográfico de la operación expuso fallas en los controles terrestres: el uso de mulas y caballos permite rutas interiores difíciles de rastrear desde aire o tierra.
Aun con la magnitud del decomiso, los responsables permanecen prófugos, lo que alimenta la sospecha de posibles complicidades dentro de los cuerpos de seguridad. Voces críticas señalan que la opacidad en la investigación impide valorar si, tras el hallazgo, se abrió alguna línea de pesquisa efectiva contra las redes financieras vinculadas al narcotráfico.

Una tonelada de cocaína en San Petersburgo
En enero de 2024, el Servicio Federal de Aduanas de Rusia interceptó 1000 paquetes de cocaína, equivalentes a más de media tonelada, ocultos en un contenedor procedente de Nicaragua y valorados en 122,7 millones de dólares. El cargamento salió del puerto de Corinto y llegó hasta el Gran Puerto de San Petersburgo, donde fue detectado mediante escáneres de alta precisión.
Fuentes rusas lamentaron la falta de colaboración por parte de las autoridades nicaragüenses para compartir información sobre los consignatarios y las rutas previas. Sin acceso a datos de bitácora ni registros de embarque detallados, los investigadores se vieron obligados a concentrar las pesquisas en territorio europeo, lo que retrasa cualquier acción legal contra los responsables en Nicaragua.
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En este caso se destaca que la sofisticación de la operación demuestra un conocimiento profundo de los procedimientos aduaneros, puesto que los paquetes iban etiquetados con marcas de ropa de lujo (“BBB” y “DIOR”) para despistar y lograr inspecciones superficiales. Este decomiso pone en evidencia que, pese a los discursos oficiales de “contención”, los grandes envíos salen sin mayores obstáculos del país.

116 kilos ocultos en sacos de café rumbo a Europa
El 14 de mayo de 2024, la Guardia di Finanza italiana, en colaboración con la Agencia de Aduanas y Monopolios, incautó 116 kilos de cocaína valorados en 7 millones de euros en el puerto de Vado Ligure (Liguria). La droga estaba oculta en un contenedor cargado con sacos de café de origen nicaragüense y había realizado transbordos en puertos de México y Ecuador.
El operativo se basó en perfiles de riesgo para cargamentos de Centroamérica: tras la intervención, las autoridades italianas señalaron que el contenedor presentaba “ajustes milimétricos” para evadir rayos X y evitar inspecciones manuales. Los sacos de café —un producto con gran rotación de mercado— sirvieron de tapadera perfecta para el envío.
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Desde puertos mediterráneos, estos cargamentos pueden continuar hacia Francia y otros destinos de la Unión Europea, aprovechando la libre circulación de mercancías.

60,000 dólares incautados y ocupantes fugados
El 14 de febrero de 2022, en el puesto fronterizo El Guasaule (Chinandega), la Policía detuvo un microbús procedente de El Salvador y descubrió 60,000 dólares ocultos en cuatro paquetes rectangulares bajo los asientos. Dos salvadoreños, de 28 y 30 años, fueron intervenidos, pero en el trámite resultaron absueltos por falta de pruebas adicionales más allá del efectivo.
A cada billete se le aplicó Scintrex Trace, confirmándose residuos de cocaína tanto en el dinero como en la vestimenta de los detenidos.

80 paquetes abandonados en las costas de Quizalá
En noviembre de 2024, tropas navales nicaragüenses detectaron cuatro bultos rojos varados en la playa de Quizalá, municipio de San Rafael del Sur. Al inspeccionarlos, encontraron 80 paquetes de cocaína listos para ser recogidos, pero los cuatro individuos que los transportaban huyeron al percibir la presencia militar.
Este episodio subrayó la recurrencia de rutas clandestinas que utilizan zonas turísticas y menos patrulladas como puntos de desembarque.