El dictador ruso Vladimir Putin y los dictadores nicaragüenses: Rosario Murillo y Daniel Ortega. LA PRENSA.

Cooperación para enfrentar narcotráfico con Moscú: nuevo frente tras retiro de la DEA

Este acuerdo, apuntan especialistas, potenciará las capacidades de espionaje y monitoreo interno en Nicaragua

La salida de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos en Nicaragua y el reforzamiento de la cooperación militar con Rusia para “combatir” el narcotráfico refleja el alineamiento de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo con el régimen de Vladímir Putin, lo que, al tratarse de un tema de seguridad, afectaría eventualmente a la región de Centroamérica, según un especialista en temas de seguridad consultado por LA PRENSA.

El pasado miércoles 11 de junio, el régimen entregó plenos poderes al hijo de los dictadores, Laureano Ortega Murillo, para firmar el “Plan de cooperación entre la Policía Nacional de la República de Nicaragua, la Dirección General de Servicios Aduaneros y el Servicio Federal de Aduanas de la Federación de Rusia en materia de lucha contra el tráfico de estupefacientes y los ilícitos aduaneros para 2025-2027”, pocos días después de que se conoció el retiro de la DEA de Nicaragua por falta de colaboración.

Lea además: Nicaragua ha deportado al menos a cuatro integrantes de la MS-13 en tres meses

“Se trata, sobre todo, de consolidar y estrechar los lazos entre Moscú y Managua. Para Rusia, Nicaragua ofrece una base estratégica en el Caribe y América Central donde desplegar actividades de escucha y espionaje; para el régimen nicaragüense, supone acceso a inteligencia rusa en áreas específicas”, dijo el especialista en seguridad, Carlos Torres, en declaraciones a LA PRENSA.

Es un tema retórico

Torres aseveró que el argumento de que es para combatir el narcotráfico se trata, más bien, de un tema retórico.

“La etiqueta de ‘lucha contra el narcotráfico’ tiene más valor retórico que práctico, en realidad, permitirá a Rusia intensificar el monitoreo y seguimiento dentro de Nicaragua, antes que colaborar con otros países de la región. La presencia de un actor extrarregional como Rusia, sin una tradición real en esta materia, alarma tanto a Nicaragua como a sus vecinos”, aseveró Torres.

Riesgos para la región

Torres señaló que la creciente influencia rusa en temas militares en Nicaragua también representa un riesgo para la seguridad de la región.

Lea además: La OIMed, el nuevo instrumento de China que busca blindar a regímenes como el de Ortega, Maduro y Díaz-Canel

“Además, operan en la región, aunque de modo reducido, grupos vinculados al gobierno ruso o de nacionalidad rusa, lo que refuerza el riesgo de que la cooperación derive en acciones de espionaje y, posiblemente, en apoyo indirecto a mafias transnacionales. No parece tratarse de un acuerdo militar ni de suministro de armas para desestabilizar, sino de fortalecer la vigilancia, la desinformación y otras prácticas propias del accionar ruso en democracias occidentales”, afirmó.

No tendrán efecto

Pese a que entre 2014 y 2025 han ingresado al país 4,050 militares de Rusia en intercambios con el Ejército, Estados Unidos señala que el incremento de estos, que también se produce con Venezuela, no da resultados debido a que está empañado por intereses partidarios del sandinismo.

Desde el segundo semestre de 2019, Estados Unidos no participa en los intercambios militares con Nicaragua. Aunque no expone los motivos por los que ya no hay envío de efectivos, el informe señala que esto se enmarca en la falta de cooperación del país con Estados Unidos, lo que sugiere que es Nicaragua quien no tiene interés en sostener los intercambios.

Lea además: Retiro de la DEA en Nicaragua agrava vulnerabilidad de Centroamérica frente al narcotráfico

“La ineficiencia en la lucha contra el narcotráfico en la región tiene dos consecuencias discursivas importantes. Primero, envía el mensaje de que Estados Unidos podría reducir su inversión —en patrullaje, formación policial o asistencia técnica— y exigir a los países centroamericanos aportar más recursos propios, un reto difícil dada su precariedad fiscal”, dijo Torres.

Torres señaló que ante la falta de resultados, Washington podría endurecer sus políticas migratorias y de extradición: “Esperen presiones para enviar a Estados Unidos a sospechosos de narcotráfico y menos apoyo de inteligencia local. A ello se suma que buena parte de la droga ya no va directamente a EE. UU., sino a Europa y Asia desde puertos de Panamá y Costa Rica, lo que obliga a replantear estrategias regionales”, concluyó.

Política Nicaragua Policia Nacional de Nicaragua Rusia archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí