“Hay personas esperando su cita con el juez que no aguantan el encierro. Terminan firmando la deportación voluntaria solo para salir de ahí”, relató. Foto referencia. LA PRENSA/ICE

“Hay personas esperando su cita con el juez que no aguantan el encierro. Terminan firmando la deportación voluntaria solo para salir de ahí”, relató. Foto referencia. LA PRENSA/ICE

El testimonio de un nicaragüense detenido y deportado cuando intentaba regresar voluntariamente al país

Compró su boleto de avión, pero terminó detenido dos semanas en un centro de migrantes y posteriormente deportado en un vuelo lleno de nicaragüenses, la mayoría solicitantes de asilo y paroleados.

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Rodolfo estaba a punto de abordar su vuelo de las 10:40 a.m. desde Miami hacia Managua cuando dos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo interceptaron para verificar su información personal y pasaporte. Jamás imaginó que terminaría en un centro de detención y sería deportado.

Aunque Rodolfo había decidido dejar Estados Unidos por su propia voluntad, fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Miami. A pesar de contar con boleto y asiento reservados, fue interrogado y posteriormente trasladado en un vuelo hacia Texas.

Migró por necesidad

Rodolfo, quien pidió mantenerse en el anonimato por temor a represalias, relató su experiencia tras ser deportado a Managua. Emigró a finales de 2021 debido a la crisis económica.

“En mi casa las cosas estaban difíciles. Estudié Contabilidad y trabajaba en una pequeña empresa en Managua, pero no me alcanzaba para mantener a mis padres y a mi abuela”, contó.

Hijo único y sostén principal de su familia, ahorró para pagar a un coyote y se unió a los miles de nicaragüenses que emigraron hacia Estados Unidos, sin conocer a nadie allá. Consiguió trabajos esporádicos hasta que logró ser contratado como contador en un pequeño restaurante en Florida.

En Estados Unidos solicitó asilo político, pese a no tener pruebas que reforzaran su caso. “Lo hice por necesidad”, cuenta. No pudo pagar un abogado y perdió su caso. A las pocas semanas le llegó una orden de deportación.

Durante los siguientes meses ahorró lo suficiente para abrir un pequeño negocio de ropa y calzado en su casa. Finalmente, decidió regresar a Nicaragua.

“No te miento, también lo hice por miedo a las redadas y a quedarme sin nada. Tenía miedo de que me atraparan en la calle”, explicó.

Cientos de nicaragüenses detenidos

En el centro de detención donde estuvo recluido, Rodolfo aseguró haber conocido a “cientos de nicaragüenses” provenientes de ciudades como Miami, Houston, Los Ángeles, Nueva York, Tennessee y Michigan.

“Muchos están en proceso de asilo y llevan semanas o meses esperando una audiencia. A veces se las cancelan o se las reprograman sin explicación”, relató vía telefónica a LA PRENSA.

Thomas Cartwright, activista en temas migratorios, ha documentado desde 2020 los vuelos de deportación. Su más reciente informe muestra un aumento significativo en el número de vuelos hacia Nicaragua.

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Según amplio documento, entre 2020 y principios de 2025 los vuelos con deportados nicaragüenses eran uno o dos por mes. Sin embargo, en abril se registraron tres vuelos y en mayo cinco, rompiendo el patrón quincenal habitual. Tres de esos vuelos hicieron escala en Guantánamo, donde abordaron entre 13 y 16 personas por avión.

Cartwright ha seguido de cerca los vuelos militares estadounidenses con deportados hacia distintos países, identificando un patrón que ahora parece intensificarse.

Aumento de deportaciones

Desde que el presidente Donald Trump asumió el poder en enero de 2025, Nicaragua ha recibido 13 vuelos con personas deportadas desde Estados Unidos, según datos recopilados por Cartwright y confirmados por The New York Times. Esta política migratoria más estricta ha generado más de 500 vuelos de deportación, principalmente hacia países centroamericanos.

Solo en mayo de 2025 se registraron 192 vuelos de deportación. Guatemala (142), Honduras (116) y México (101) fueron los principales destinos. Nicaragua recibió 13 vuelos en ese mismo mes. El gobierno estadounidense no brinda detalles sobre el origen de las personas deportadas, por lo que la información de Cartwright ofrece una visión aproximada.

Solicitantes de asilo y paroleados

Rodolfo afirmó que la mayoría de los nicaragüenses que viajaron con él en el vuelo de deportación a finales de mayo habían solicitado asilo o entrado a través del programa de parole humanitario, impulsado por la administración Biden.

Sólo una pequeña parte tenía órdenes de deportación formales y, según él, “casi ninguno” contaba con antecedentes penales.

“Algunos sí tenían antecedentes, pero muchos ni siquiera sabían de qué se les acusaba. Lo cierto es que la mayoría buscaba protección legal”, sostuvo.

Una fuente consultada por LA PRENSA explicó que para entender el caso de Rodolfo se requeriría una revisión completa de su expediente y solicitar información a las autoridades, lo que hace difícil ofrecer una respuesta clara.

Desesperación en los centros de detención

Rodolfo también resaltó la desesperación que se vive dentro de los centros de detención.

“Hay personas esperando su cita con el juez que no aguantan el encierro. Terminan firmando la deportación voluntaria sólo para salir de ahí”, relató.

Su historia pone en evidencia las inconsistencias del sistema migratorio estadounidense, especialmente en un contexto donde miles de personas buscan protección legal mediante el asilo o programas humanitarios.

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“Me detuvieron sin razón. Les dije que ya me iba, que tenía mi boleto y asiento reservado, pero no les importó. Creo que lo hacen por dos razones: para que la deportación quede registrada en el historial y así impedir que regreses, y para inflar las cifras de deportados”, opinó.

Durante sus dos semanas de reclusión, Rodolfo escuchó decenas de historias: campesinos del norte que vendieron sus fincas, comerciantes del mercado Oriental que malvendieron sus puestos para enviar a sus hijos al exilio, e incluso perseguidos políticos que suplicaban a los agentes de ICE que no los deportaran por temor a ser encarcelados por el régimen sandinista.

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