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El obispo nicaragüense Rolando Álvarez participó este domingo en la celebración eucarística presidida por el Papa León XIV, obispo de Roma, quien tomó simbólicamente posesión de la Basílica de San Juan de Letrán, la catedral del Papa y la iglesia más antigua de Occidente.
La misa marcó un momento significativo en el pontificado del Papa León XIV, elegido el 8 de mayo pasado, y reunió a cardenales, obispos, religiosos y fieles de diversas partes del mundo. Entre ellos destacó la presencia de monseñor Álvarez, quien desde su excarcelación y exilio forzado ha mantenido un bajo perfil público.
San Juan de Letrán, considerada la madre de todas las iglesias del mundo católico, es la sede episcopal oficial del Papa como obispo de Roma. Su toma de posesión simbólica constituye un rito solemne en el inicio de cada pontificado.
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La paz
Antes de dirigirse a la «Madre de todas las iglesias» donde residían los papas antes del Vaticano, el soberano pontífice pasó al Capitolio, sede de la alcaldía de la capital italiana.
«La paz es la más poderosa vocación universal de Roma», le dijo el alcalde Roberto Gualtieri, en referencia al mensaje del papa estadounidense, que condenó en varias ocasiones desde su intronización el 18 de mayo los conflictos armados que afectan al mundo.
En Letrán, donde después de su elección cada nuevo papa viene a tomar posesión de la cátedra episcopal, León XIV celebró una misa invocando el espíritu de la catedral, que según él, debe inspirar «la ternura, la disponibilidad al sacrificio y esa capacidad de escucha que permite no sólo socorrer, sino a menudo prever las necesidades y las expectativas, antes incluso de que se formulen».
En esta basílica monumental se firmaron en 1929 los acuerdos de Letrán entre la Santa Sede y el régimen de Benito Mussolini, que normalizaron las relaciones entre la península y el Vaticano luego de la anexión de Roma tras la unificación italiana.
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San Juan de Letrán, situada en una colina cerca del Coliseo en pleno centro de la capital italiana, es un lugar fundamental para los cristianos desde los primeros siglos.
Construida hacia 320, es la primera de las cuatro grandes basílicas papales y varios acontecimientos históricos importantes se llevaron a cabo ahí.
En 774, ahí fue bautizado Carlomagno y se celebraron cinco concilios entre 1123 y 1512, y en 1300, el papa Bonifacio VIII proclamó el primer jubileo de la historia.
Hasta el siglo XIX, la ceremonia de coronación del papa se celebraba en esa basílica.
Los papas desplazaron su residencia al Vaticano luego de un paréntesis en Aviñón, en Francia, pues San Juan de Letrán se encontraba en mal estado.
A lo largo de los siglos, el complejo sufrió daños por temblores, incendios y saqueos.
La basílica ha sido reconstruida cuatro veces y se ha enriquecido a lo largo de los siglos con obras de muchos artistas.
El papa irá después a la basílica de Santa María la Mayor, también en Roma, donde está inhumado su antecesor Francisco, muerto el 21 de abril a la edad de 88 años.
(Con información de AFP)