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Las cifras conclusivas de cierre del sector turismo en el 2024 reflejan que el declive del negocio de tráfico de migrantes hacia Estados Unidos que el régimen de Daniel Ortega lideró, ha empezado a pasar factura. El ingreso de divisas por turismo el año pasado sufrió una significativa contracción, al sólo ingresar 510.8 millones de dólares, menos que los 739.2 millones obtenidos en el año anterior.
En paralelo, el régimen de Ortega también reportó una reducción de más de 100 mil visitantes, que en años anteriores eran migrantes que en las cifras oficiales se registraban como turistas. Al respecto, la Cuenta Satélite de Turismo, que el Banco Central de Nicaragua (BCN) recién divulgó, refleja que ingresaron 1.09 millones de personas al territorio nacional, 116,700 menos que en igual lapso del año anterior.
En el 2023, en pleno apogeo del negocio de la dictadura con los migrantes hacia Estados Unidos, la Cuenta Satélite de Turismo registró 1.20 millones de viajeros, por encima de los 932,700 que se reportó en el 2022, cuando también el tráfico de migrantes estaba en crecimiento.
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Menos ingresos
La caída de un 9.7 por ciento en el tránsito de turistas por Nicaragua implicó que la economía dejara de captar 228.4 millones de dólares, lo que representa un significativo golpe para una economía que también sufrió el año pasado una ligera contracción en los ingresos por exportaciones.
La reducción de los ingresos ocurrió pese a que el gasto per cápita diario de los turistas fue de 43.9 dólares, superior en 1.4 por ciento con respecto a 2023. No obstante, la estadía promedio fue menor en 8.6 por ciento en términos interanuales.
La vía aérea movilizó el 42.6 por ciento del total de turistas, mientras que por la vía terrestre ingresó el 56.5 por ciento y por la vía acuática el 0.9 por ciento de visitantes, según el reporte del BCN.
Los turistas destinaron el 33.6 por ciento para el consumo de alimentos en restaurantes, seguido de los servicios de alojamiento con un 25.8 por ciento; servicios de transporte en sus diversas modalidades 14 por ciento, y servicios de recreación 3.6 por ciento, que en conjunto representaron 77 por ciento del total.
Dos años seguidos de fuerte crecimiento
En el 2023, el ingreso adicional de 269,600 personas implicó un crecimiento de 28.9 por ciento respecto a lo reportado en el 2022, y por ende los ingresos aumentaron 24.1 por ciento. La contracción observada el año pasado también contrasta con el fuerte repunte observado en el 2022.
En ese último año, cuando se dio el mayor apogeo del negocio de la dictadura con los migrantes, el Banco Central informó que la llegada de visitantes no residentes incrementó 198.6 por ciento,
equivalente a 620 mil personas más que lo registrado en 2021.
En tanto en el 2022, los ingresos por turismo receptor fueron de 595.7 millones de dólares, siendo 2.2 veces mayor (411.9 millones de dólares más) que lo registrado en 2021 (183.8 millones de dólares).
El año pasado Washington, bajo el entonces presidente Joe Biden, puso su foco en el cruce masivo de migrantes por Nicaragua, luego que la dictadura de Ortega primero suavizara en el 2022 la entrada de cubanos al país, al quitarles el requisito de visado.
En paralelo la dictadura también flexibilizó el cruce de migrantes africanos y asiáticos, abriendo rutas aéreas, lo que ocasionó que Estados Unidos diseñara paquetes de sanciones contra los operadores de transporte no sólo aéreo sino también terrestres y marítimos.