Nuestro compromiso con la verdad y la democracia sigue intacto

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Es un honor para nosotros estar aquí hoy en representación de todo el equipo de LA PRENSA. Nos sentimos sumamente agradecidos de que el periodismo que hacemos todos los días, bajo las circunstancias que lo hacemos, sea reconocido con el Premio Mundial a la Libertad de Prensa Unesco/Guillermo Cano.

Es un orgullo, pero también un recordatorio doloroso del camino que nos trajo hasta aquí. LA PRENSA es un medio de comunicación en el exilio y este premio es una declaración al mundo de que, aunque el régimen de Daniel Ortega ha querido silenciarnos, aquí seguimos y nuestro compromiso con la verdad y la democracia sigue intacto.

Nicaragua es un país donde ser periodista se ha convertido en delito.  Es un país donde el régimen ha desmantelado a la prensa independiente y busca imponer su narrativa a través de medios oficialistas. Según Reporteros Sin Fronteras 2025, Nicaragua es el país con la peor libertad de prensa de toda América Latina. 

Los periodistas independientes han sufrido persecución, acoso, cárcel y destierro de parte del régimen de Daniel Ortega. A muchos periodistas independientes se les ha quitado un derecho humano fundamental, su nacionalidad.

Desde 2018, con el inicio de la crisis sociopolítica en Nicaragua, casi 300 periodistas, fotógrafos e incluso personal de apoyo se han visto obligados a abandonar Nicaragua. Más de 50 medios han sido confiscados o cerrados. En más de la mitad de los departamentos del país ya no existe práctica periodística independiente. Como periodistas nos preocupa, nos entristece.

En ese entorno hostil, LA PRENSA ha logrado sobrevivir, sin embargo, ha sido atacada brutalmente por el régimen. 

El 13 de agosto de 2021, tras anunciar que el Diario dejaría de circular en papel debido a que las autoridades aduaneras mantenían secuestrada nuestra materia prima, la policía del régimen allanó nuestras instalaciones. Posteriormente encarceló a nuestro gerente general, Juan Lorenzo Holmann, quien fue preso político de la dictadura durante 545 días, hasta ser desterrado a Estados Unidos.

A pesar del robo de nuestras instalaciones, los periodistas y equipo del Diario continuaban trabajando desde sus casas para seguir informando a través de nuestro sitio web y otras plataformas.  Casi un año después de la toma de nuestras instalaciones, el 6 de julio de 2022, el régimen inició una cacería contra todo el personal del Diario, encarceló a dos conductores y obligó a todo el personal a exiliarse.

LA PRENSA cumple 100 años este próximo marzo, y es un medio que ha vivido en resistencia a lo largo de su historia. Y esa es una historia que nadie puede borrar. Desde el primer ejemplar, el 2 de marzo de 1926 hasta el día de hoy en nuestras plataformas digitales, es un medio que ha sobrevivido terremotos, censura, cierres, bombardeos, confiscaciones, dictaduras y el asesinato de su director Pedro Joaquín Chamorro en 1978.

Y aquí estamos otra vez, luchando contra una dictadura. 

La historia de LA PRENSA está escrita con valentía, pero también con sufrimiento y sacrificio. Este reconocimiento es para ese periodista que le tocó salir huyendo de su casa simplemente por hacer su trabajo, para el que tuvo que cruzar escondido la frontera con una mochila a cuestas, para la que no pudo enterrar a su madre o la que tuvo que dejar a sus hijos. Este es un reconocimiento para cada uno, periodista, editor, diseñador, fotógrafo, personal administrativo, miembro del equipo de IT, corrector de texto, que ha sido forzado al exilio.

Es también para todos aquellos que han pasado por LA PRENSA y han tenido que dejar la profesión para poder sobrevivir. Y por supuesto, este premio es para cada lector, para cada suscriptor, para cada fuente que cree en el periodismo independiente. Hoy les decimos gracias porque sin ustedes no estaríamos aquí, sin ustedes LA PRENSA no existiría.

Este no es un camino fácil. Hemos tenido que reorganizarnos, reinventarnos para poder sobrevivir. Hacer periodismo desde el exilio conlleva desafíos enormes. Contar un país desde el que no se está es un reto diario al igual que alcanzar la sostenibilidad. A pesar de todo, sin embargo, no hemos dejado de informar un solo día en nuestras plataformas digitales y eso nos enorgullece. 

Sabemos que no somos los únicos, y por eso reconocemos el trabajo de nuestros colegas periodistas nicaragüenses que atraviesan estas mismas dificultades y luchan por seguir informando dentro y fuera de Nicaragua. Y también todos aquellos periodistas en el mundo que siguen encontrando formas de informar sobre los regímenes represivos.

Para nosotros LA PRENSA no es un lugar, LA PRENSA es el periodismo que hacemos. LA PRENSA ya no es aquel edificio blanco de la Carretera Norte que muchos recordamos, LA PRENSA son todos sus periodistas y colaboradores que creen en el periodismo independiente. LA PRENSA ahora está en Costa Rica, Estados Unidos, México, Canadá… pero somos y seguiremos siendo el Diario de los Nicaragüenses. Seguiremos siendo esa “República de Papel” como fuimos bautizados en 1973 por el reconocido poeta y en ese entonces codirector Pablo Antonio Cuadra por ser ese espacio libre que defendía los valores democráticos.

Hacer periodismo desde el exilio, dicen muchos, es un acto de resistencia y sí, lo es, pero también es un acto de amor, de amor a nuestro país porque creemos en un país libre, creemos en la libertad de prensa, creemos en la democracia. Y justamente por esa es por la que luchamos.

La autora es periodista. Jefa de Información Digital de LA PRENSA. Discurso pronunciado en la Unesco, tras recibir en nombre del Diario el Premio Mundial Guillermo Cano a la Libertad de Prensa.

Opinión
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí