Centro de Investigación inaugurado en la Casimiro Sotelo. Foto: CNU.

La dictadura inaugura centro de investigación en instalaciones robadas a la UCA aunque investigar no es prioridad

Aunque las cifras oficiales confirman el estancamiento de la investigación en Nicaragua ahora hay un centro para ese fin en la Universidad Nacional Casimiro Sotelo, levantada sobre la confiscada UCA

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Pese a que según los reportes del Consejo Nacional de Universidades (CNU) cada año se destinan menos recursos a la investigación científica, la entidad celebró con mucha estridencia la inauguración del Centro de Investigaciones Tomás Borge Martínez, en la Universidad Nacional Casimiro Sotelo Montenegro (UNCSM), casa de estudios que el régimen Ortega Murillo instaló en las antiguas instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA) que en agosto de 2023 le robó a la congregación de sacerdotes jesuitas.

Según informó el CNU, la inauguración del centro de investigación en la Casimiro Sotelo que «celebra la vida y legado de Tomás Borge» requirió una inversión de 850 mil córdobas (unos 23,200 dólares al cambio oficial actual) y según el CNU en el nuevo centro promoverán el estudio científico en áreas prioritarias como la agricultura sostenible, salud, educación, economía y tecnología.

“Este es un espacio para generar nuevos conocimientos que aporten a la ciencia y proponer investigaciones científicas, basados por paradigmas emergentes, que nos lleva a un bienestar social y un desarrollo integral de nuestro país”, mencionó Jefry López, responsable del Centro de Investigación, según recoge el portal web del CNU.

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En Nicaragua hay poca investigación científica

Las cifras oficiales del anuario estadístico 2023 del CNU confirman que en Nicaragua no existe investigación y que los docentes tienen poca experiencia. Según el documento, publicado en noviembre de ese año, el 48 por ciento de los docentes tienen menos de cuatro años trabajando en instituciones de educación superior, lo que indica que en ese momento la mayoría de los profesores no contaban con la experiencia necesaria.

Los datos del CNU también exponen que noventa de cada 100 maestros no se están formando ni capacitados y que solamente tres de cada 100 estaban estudiando maestrías.

Esto, a consideración del académico Ernesto Medina, refleja que más allá de la poca experiencia de la mayoría de los docentes muy pocos se están capacitando.

No obstante, el régimen Ortega Murillo presentó como «logro» que en 2023 el sistema de educación superior contó con 484 docentes con grado de doctor.

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«La poca cantidad de doctores significa que no hay investigación. Con maestría ayuda, pero no es suficiente. Si querés hacer una investigación de calidad debés tener un doctorado y experiencia trabajando en un laboratorio donde se hace investigación de verdad y se publica. Esto no existe en Nicaragua. Un profesor universitario que está formando en licenciatura debería tener al menos una maestría. No hay capacitación didáctica», refirió Medina en declaraciones anteriores a LA PRENSA.

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