papa Francisco, cirujano Sergio Alfieri

Foto: Tomada de Corriere della Sera

«El papa quería morir en casa», médico personal revela últimos momentos del pontífice

El cirujano Sergio Alfieri explica además por qué el papa Francisco no fue llevado a un hospital tras sufrir el derrame cerebral

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Cuando el cirujano Sergio Alfieri llegó a la habitación del papa Francisco la madrugada del lunes 21 de abril notó que el pontífice tenía los ojos abiertos, respiraba con normalidad, pero no respondía a los estímulos.

Alfieri, quien fue el coordinador de los médicos y cirujano personal del sumo sacerdote, llegó 20 minutos después de que fuese informado, a eso de las 5:30 a.m. por el enfermero Massimiliano Strappetti, que el papa había sufrido un derrame cerebral y tenía que ser trasladado a un hospital.

“Prealerté a todos y 20 minutos después estaba allí en Santa Marta, pero parecía difícil pensar que fuera necesaria la hospitalización. Entré en su habitación y tenía los ojos abiertos. Me di cuenta que no tenía problemas respiratorios y luego intenté llamarlo, pero no respondió. No respondía a los estímulos, ni siquiera a los dolorosos. En ese momento me di cuenta que no había nada más que hacer. Estaba en coma», relató Alfieri en una entrevista al medio italiano Corriere della Sera.

Sobre la decisión de trasladarlo al hospital Gemelli, donde el papa había estado internado durante unas cinco semanas por una neumonía bilateral, asegura que podía morir en el trayecto.

Lea además: Cardenal Brenes llega a Roma y se reúne con arzobispo de Paraguay

«Corríamos el riesgo de dejarlo morir durante el transporte, les expliqué que la hospitalización habría sido inútil. Strappetti sabía que el Papa quería morir en casa, cuando estábamos en Gemelli siempre lo decía. Falleció poco después», relata el médico.

Agrega que todo el personal que se encontraba a cargo de los cuidados del papa permaneció en la habitación hasta que llegó el secretario de Estado de la Santa Sede​​, Pietro Parolin, y rezaron un rosario. «Me sentí privilegiado y ahora puedo decir que lo fui. Esa mañana le di una caricia como última despedida», agrega.

«Quería volver a casa»

El médico asegura que durante la hospitalización del papa por la neumonía llegó a pensar que el papa no sobreviviría. «Los procedimientos se iniciaron una noche y luego se llevaron a cabo el lunes. Temíamos lo peor y en cambio sorprendió a todos. Sabíamos hasta el último momento que quería volver a casa para ser papa. Y no nos decepcionó», refiere.

Puede interesarle: Pietro Parolin, el diplomático del Vaticano que medió con el régimen nicaragüense, figura entre «los papables»

También agrega que regresar al Vaticano no representó un peligro para el papa y más bien era parte de la terapia de convalecencia que le había indicado por 60 días.

«Es como si, al acercarse al final, decidiera hacer lo que tuviera que hacer. Tal como ocurrió el domingo, cuando aceptó la propuesta de su asistente sanitario personal, Massimiliano Strappetti, de pasear por la plaza entre la multitud. O como lo hizo hace diez días», refiere.

Lo vio por última vez el sábado

Sergio Alfieri, quien es jefe del servicio de cirugía oncológica abdominal del hospital Gemelli, la última vez que miró al papa fue el sábado.

«El sábado después del almuerzo, en vísperas de Pascua. Y puedo decir que estaba muy bien, él también me lo dijo. Le traje una tarta oscura, tal como a él le gusta, y charlamos un rato. (Me dijo) ‘Estoy muy bien, he vuelto a trabajar y me va bien'», cuenta.

Ambos acordaron que se iban a encontrar el lunes y, cuenta que el papa le pidió que organizara una reunión con todo el personal que lo atendió en el hospital Gemelli.

Lea además: Por qué Francisco eligió la Basílica de Santa María la Mayor para ser sepultado y qué otros Papas están enterrados allí

«Le dije que éramos 70 personas, quizá sería mejor hacerlo después de Pascua, al final de la convalecencia. Su respuesta fue clara: ‘Me reuniré con ellos el miércoles’. Hoy tengo la clara sensación de que él sentía que tenía que hacer una serie de cosas antes de morir”, agrega.

En la entrevista, el médico detalla que empezó a trabajar con el papa desde el año 2021 y estuvo a cargo de su primera cirugía abdominal, de la que tuvo que guardar el secreto a pedido del mismo papa Francisco.

Puede leer: Sor Geneviève, la monja amiga del papa Francisco que rompió el protocolo

«Unos minutos antes de la operación Strappetti me dijo que el papa quería verme. Entré en su habitación y él bendijo mis manos. Fue una emoción increíble, sólo entendí el significado después. Quería decirme que usara mis manos para mi trabajo, pero que en los próximos años usara mis manos con el corazón. Como dicen, eres católico, pero ahora tienes algo más. Era un secreto entre nosotros tres, él quería que se supiera y ahora puedo decirlo», dice.

Internacionales Papa Francisco archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí