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Diferentes fuentes conocedoras del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) coincidieron en que no hay una normativa específica para resolver el impasse provocado por la falta de consenso en la elección del Secretaria General de ese organismo, cargo que le corresponde ocupar a Nicaragua en el período en marcha 2022-2026.
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La Secretaría General es la instancia regional operativa del SICA, a través de la Secretaría General se establecen los convenios internacionales.
Originalmente, el abogado Werner Vargas fue el Secretario General nombrado por Nicaragua y aceptado por los otros países miembros. Durante su desempeño como secretario general del SICA, Vargas fue conocido dentro del organismo como una persona «profesional» y que buscaba consensos, sin embargo, renunció en noviembre de 2023.

Después de esto, las ternas propuestas por Nicaragua han sido bloqueadas por la falta de consenso de los otros países miembros, debido a que los candidatos de la dictadura de Daniel Ortega y su esposa y cogobernante, Rosario Murillo, son funcionarios orteguistas conocidos por responder a los intereses de ese régimen autoritario, señalado internacionalmente de violaciones de derechos humanos contra la población nicaragüense.
Plazo de 10 días
El miércoles pasado, a través de una carta, la Cancillería costarricense, en su calidad de Presidencia Pro-Témpore del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), le pidió a Nicaragua que presente una terna con nuevos candidatos para ocupar la Secretaría General del SICA, quienes deben cumplir «los requisitos de imparcialidad, independencia de criterio y que no reciba instrucciones de los gobiernos, con el objetivo de que quien sea electo por los Estados Miembros adhiera a los principios fundacionales» de ese organismo.
«De no concretarse la presentación de una nueva terna que cumpla con los requisitos en un plazo de diez días, esta Presidencia tomará las medidas procedentes para resolver el impasse impuesto por la República de Nicaragua al Sistema de la Integración Centroamericana», manifiesta la carta de la Presidencia Pro Tempore.
Situación inédita
El politólogo y Felix Maradiaga reconoció que esto que está ocurriendo en el SICA es inédito y por eso los documentos constitutivos del organismo no previeron un «escenario tan extremo como el actual», en el que uno de los países abandonó la Organización de Estados Americanos (OEA), «reprime brutalmente a su pueblo y actúa como peón geopolítico de potencias extra-hemisféricas como China y Rusia».

Maradiaga advirtió que la región se enfrenta a un «vacío institucional peligroso», debido a que el sistema del SICA exige unanimidad para el nombramiento del Secretario General y también por la falta de un mecanismo claro para expulsar a un Estado miembro.
Posibles soluciones
No obstante, según Maradiaga, «la carta de la Presidencia Pro-Témpore abre la puerta a soluciones que, si bien no están previstas expresamente, sí responden al mandato ético y político del sistema».
«Entre las opciones que están siendo consideradas se encuentran: declarar vacante el cargo durante el período que le correspondería a Nicaragua; nombrar un Secretario General interino que goce del respaldo de los Estados que sí cumplen con los principios del sistema; o incluso saltar el turno de Nicaragua y trasladar el derecho de nominación a otro Estado miembro democrático», dijo el politólogo.
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Para Maradiaga, esto demuestra que los países democráticos de Centroamérica no están dispuestos «a entregar el SICA a los caprichos de una dictadura».
«Agradezco profundamente la posición firme y valiente de los gobiernos que han defendido los valores de la región. El silencio o la neutralidad ante esta amenaza sería complicidad», manifestó el politólogo y opositor nicaragüense en el exilio.
Maradiaga agregó que la reciente comunicación oficial de la Presidencia Pro-Témpore del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), en manos del gobierno de Costa Rica, «constituye una alerta clara y oportuna frente al intento desesperado del régimen de Daniel Ortega de instrumentalizar las instituciones regionales para legitimar su dictadura».

La socióloga y también opositora nicaragüense, Haydee Castillo, calificó la situación de incierta y coincidió con Maradiaga en que es «un escenario que quizá nunca se había dado».
«Como todas las decisiones se toman por consenso, supongo que habrá otro impasse prolongado mientras se encuentra una fórmula aceptable. Me queda claro que la Presidencia Pro-Témpore de Costa Rica estará planteándose una ruta alternativa para el nombramiento de un Secretario General alternativo o provisional, pero como cualquiera que éste sea, Nicaragua no lo aceptará, volveremos al punto de inicio: la parálisis», manifestó Castillo, quien incluso aseveró que «esto podría llegar a ser el fin del SICA».