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Durante el año pasado 728,700 personas entraron a Nicaragua a través del Aeropuerto Internacional de Managua. La cifra es menor en 150,200 personas con respecto al 2023, cuando el tráfico de migrantes irregulares promovido por el régimen Ortega Murillo estaba en pleno auge. Además, de los que entraron 626,400 personas abandonaron el país por la misma vía; esto implica que solo unas 102,200 personas se quedaron o salieron por las fronteras terrestres. La cifra es la más baja de los últimos tres años y reflejaría un revés para el negocio de los Ortega con los migrantes.
Aunque hasta ahora se conocen las estadísticas de pasajeros de 2024, este sería el inicio del fin del tráfico de migrantes que promovió el régimen Ortega Murillo, negocio que habría llegado a su fin en los primeros días de 2025, por las nuevas políticas migratorias que impulsa desde su regreso al poder, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Un reciente reporte del Banco Central de Nicaragua (BCN) detalla que durante el 2024 la terminal aérea de Managua recibió a un total de 728,700 pasajeros procedentes del exterior y atendió a 626,400 que salieron del país por esa vía. En promedio, cada mes entraron 60,700 y salieron 52,200 pasajeros.
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Menos viajeros en el aeropuerto
Esto implica que en promedio, cada mes del año pasado unas 8,500 personas usaron el aeropuerto de Managua como trampolín para acortar su travesía terrestre hacia el norte, con la intención de llegar hasta Estados Unidos. Dicha cantidad representa alrededor de un tercio en relación con los 26,900 migrantes que en promedio usaron esa estrategia durante 2022, cuando empezó el negocio del tráfico de migrantes. También, de las 25,500 personas que en promedio siguieron esta ruta durante cada mes del 2023, cuando el puente aéreo que estableció el régimen Ortega Murillo extendió sus servicios a nivel global.
El cierre de esta brecha entre los pasajeros que entraron al país en avión y los que se fueron por esa vía, refleja una drástica caída del uso del puente aéreo que estableció en 2022 el régimen Ortega Murillo como estrategia política para agudizar la crisis migratoria de Estados Unidos, y como estrategia económica para obtener ganancias, ya que en promedio cada migrante pagaba una multa de unos 150 dólares.
Además, la Empresa Administradora de Aeropuertos Nacionales e Internacionales (EAAI) también percibió ganancias millonarias a través del cobro por el ingreso de los viajeros, y de los servicios que les ofrecía a las aeronaves que a través de vuelos chárter trasladaban migrantes desde todos los continentes.
La reducción, a casi un tercio, de los usuarios del puente aéreo que estableció el régimen Ortega Murillo coincide con el descenso del ingreso de migrantes irregulares a Honduras y a Estados Unidos.
Cae ingreso de migrantes a Honduras
Aunque sólo unos 102,200 pasajeros de los que llegaron a Nicaragua en avión no se fueron por esa vía, el Instituto Nacional de Migración de Honduras (INM) reportó el año pasado que 369,258 migrantes irregulares ingresaron a su territorio procedentes de Nicaragua, ya que el tránsito terrestre de migrantes procedentes del sur se mantuvo durante todo el año, a pesar de las restricciones que impuso Panamá al cruce a través de la selva conocida como Tapón de Darién, ubicada entre Panamá y Colombia.
Aunque el BCN hasta ahora divulga las estadísticas de los pasajeros que usaron el Aeropuerto de Managua en 2024, todo indica que luego de tres años de uso del puente aéreo establecido en la terminal de Managua, este negocio llegó a su fin.
Las nuevas políticas migratorias de la administración Trump provocaron que en las últimas semanas, tanto el reporte de ingreso de migrantes irregulares a Honduras procedentes de Nicaragua, como la detención de los que entran a Estados Unidos sin visa, cayeran a los niveles más bajos de los últimos tres años.
Menos entraron a Estados Unidos
El INM de Honduras reporta que entre el 1 de enero y el 13 de marzo de 2025 entraron a su territorio 9,220 migrantes irregulares procedentes de Nicaragua; más de la mitad cruzó la frontera en enero, es decir, antes de que el presidente Trump impulsara los cambios.
Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) confirmó que el año pasado entraron a su territorio 2.6 millones de migrantes irregulares; es decir un promedio de 216 mil por mes.
Pero en enero de 2025 el ingreso de migrantes irregulares se redujo a 81,528 y en febrero —con las nuevas políticas migratorias de la administración Trump— sólo 28,654 migrantes ingresaron de manera irregular a Estados Unidos, es decir, unos 110 mil en total. La cifra es menor en comparación con los 498,602 que entraron entre enero y febrero de 2024.
