La noche de este 21 de febrero se llevó a cabo en la Plaza de la Fe, en Managua, el acto de juramentación del General de Ejército Julio César Avilés Castillo; quien continuará siendo jefe del cuerpo militar hasta febrero de 2031.
Hasta la fecha, Avilés Castillo lleva 15 años en el cargo de Jefe del Ejército de Nicaragua. Asumió la jefatura el 21 de febrero de 2010, nombrado por el dictador, Daniel Ortega, en noviembre de 2009, en sustitución del general Omar Halleslevens, y tomando posesión oficialmente en febrero del siguiente año.
En 2015, Ortega lo reeligió por un segundo período, de 2015 a 2020, rompiendo con la norma de sucesión que impedía la reelección. Posteriormente, en 2020, fue juramentado para un tercer período, de 2020 a 2025.
Lea: General Julio César Avilés, el «guardián» de la dictadura Ortega Murillo
Hoy inicia su cuarto período consecutivo, que se extenderá hasta 2031, sumando 6 años más, según lo estipulado en el acto de juramentación de esta noche.
Así, desde el 21 de febrero de 2010 hasta el día de hoy, Avilés acumula 15 años exactos en el cargo, y con este nuevo período llegará a 21 años al concluir en 2031, consolidándose como una de las figuras de más larga permanencia en la dictadura de los Ortega-Murillo. De esta manera, Julio César Avilés, quedaría a solo dos años de igualar al dictador Anastasio Somoza Debayle, quien fue jefe de la Guardia Nacional de 1956 a 1979.
Reafirma lealtad a Ortega
En las dos principales intervenciones del acto, tanto Avilés como el dictador, Daniel Ortega, repitieron consignas usadas en anteriores actos del Ejército. Como la defensa de la soberanía nacional y la seguridad en el país.
Avilés volvió a decir que Nicaragua es el país más seguro de Centroamérica, y según él, gracias a las labores del Ejército, Nicaragua es un muro de contención del narcotráfico.

“El Ejército Nacional, aporta de manera relevante, junto con nuestros hermanos de la Policía Nacional, a que sigamos siendo el país más seguro de la región”, aseguró Avilés, quien al finalizar su discurso agradeció a Ortega y Murillo, por “el apoyo”.
“Muchas gracias comandante, gracias también a usted compañera Rosario Murillo, copresidenta, por todo el apoyo y respaldo que nos brinda. Muchas gracias compañera”.
Lea: Ortega eterniza al general Avilés en su cargo como jefe del Ejército
Ortega, por su parte, como es habitual, hizo un recorrido de hechos históricos, enfocándose en la figura de Augusto C. Sandino, William Walker, los Somoza y otros personajes.
Murillo “justifica” las reformas
Al finalizar el acto televisivo, Rosario Murillo, quien usó por primera vez en un acto oficial, su nuevo título de facto de «copresidenta», intervino en los canales oficialistas, para defender las recientes reformas a la Constitución de Nicaragua.
“Decía nuestro comandante, la gran traición. La traición más grande de nuestra historia y cuanto orgullo sentimos de ser hoy a 91 años de esa traición histórica, protagonistas de la reivindicación histórica. De una constitución que reclama, que exige, como Sandino exigía un palmo de tierra, una constitución que reivindica y exige el respeto a todo este grande y glorioso pueblo nuestro”, dijo Murillo.

Al finalizar su intervención, atacó de nuevo a los nicaragüenses que han sido desterrados y los que se les ha arrebatado la nacionalidad.
Le puede interesar: Perfil de Julio César Avilés, el general orteguista
“Ahí salen de repente los indignos. Los apátridas, los que no pertenecen a esta Nicaragua bendita, y uno dice cuanta confusión en el alma de esa gente que no supo valorar, el hecho de haber nacido en Nicaragua. Pero bueno, allá los que no son nicaragüenses, gracias a Dios. Aquí estamos”, finalizó.
El evento coincidió con la conmemoración del 91 aniversario de la muerte del General Augusto C. Sandino. Además, en el acto acudieron delegaciones militares de países como Cuba, Venezuela, México y Rusia.