Ronald Rivera inició el partido contra Sudáfrica en la banca, sin embargo, se convirtió en el héroe de Nicaragua en el primer desafío del Preclásico con su hit de oro en la décima entrada que dejó tendido a los rivales y demostró una de las magias que posee el beisbol de que un pelotero que no estaba en los cálculos previos para ser la figura se transforma en un elemento decisivo que marca diferencias.
“Mi enfoque en el turno fue conseguir un contacto que mandara la bola fuera del cuadro interior, por lo tanto, evitar dar un roletazo, porque con un roletazo se podía terminar el inning. Nosotros ganábamos con el corredor que estaba en la tercera y así sucedió, gracias a Dios”, explicó Rivera.
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Rivera bateó 12 jonrones e impulsó 45 en el Pomares de 2024 mientras que en la pasada temporada de la Liga Profesional conectó 21 imparables y empujó seis carreras, ambos circuitos los jugó con los Tigres de Chinandega.
“No estaba presionado en mi turno al bate contra Sudáfrica, porque en momentos como este uno sabe tomar el control de la situación, no es la primera vez que estoy jugando. Muchas veces pueden más tus ganas y deseos de poder hacerlo. Eso es lo que estábamos tratando de realizar”, dijo el receptor chinandegano.
“Ronald Rivera se merece este momento, él ha luchado tanto tiempo por estar en una Selección Nacional. Le dimos la oportunidad y de qué manera nos correspondió con ese imparable que nos dio el triunfo, bendiciones para él”, comentó Sandor Guido, mánager de la Selección.
“Uno disfruta de la mejor manera este tipo de victorias. Uno se lo goza, lo disfruta, pero también uno reconoce que la gloria y la honra es únicamente de Dios”, añadió el artillero que le dio el triunfo a Nicaragua con su hit en la décima entrada primer compromiso del Preclásico de la Selección Nacional.