En Nicaragua cada vez es más habitual que los exmiembros de la Juventud Sandinista (JS) alcancen cargos de ministros, embajadores y otras funciones públicas, pese a no tener la preparación para ello y, al contrario, tener actitudes serviles hacia la pareja dictatorial del país.
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Luis Andino Paiz, Darling Rios, Rosalía Bohórquez, Isaac Lenín Bravo Jaen, Leonor Hernández, Carlos Eduardo Díaz, Danilo Javier Chang Cash son algunos de los nombres que más han sonado mediáticamente los últimos años por su designación sobre todo como embajadores, pero también en cargos de coordinación de programas públicos.
Fidel Moreno y Bosco Castillo también son antiguos miembros JS, que se han mantenido en cargos de confianza durante los 18 años que lleva en el poder la dictadura de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo.
El sociólogo y disidente del Frente Sandinista (FSLN), Oscar Rene Vargas, manifestó la JS le ofrece a la dictadura Ortega Murillo una inagotable fuente de fieles que puede usar y reemplazar fácilmente cuando ya no están contentos con su trabajo, lo que, según Vargas, ocurre frecuentemente por ninguno está capacitado para desempeñar cargos públicos o diplomáticos, por eso los cambian frecuentemente
«Es un ensayo de prueba y error. El que falla lo cambian. Ellos utilizan a la gente y luego los quitan como poner un pañuelo. Él que funciona lo dejan, el que no lo quitan», apuntó el sociólogo.
Vargas mencionó el caso de Bosco Castillo, quien por muchos años fue coordinador nacional de la Juventud Sandinista. En 2023, la dictadura colocó a Castillo a la cabeza del Ministerio Agropecuario (Mag), pero un año después lo quitó de ese cargo y lo nombró rector de la Universidad Nacional Agraria (UNA).

El antes y el después de la JS
Un ex miembro de la JS, que habló con LA PRENSA bajo condición de anonimato, defiende que hay un antes y un después que marcó un cambio radical en los espacios de la Juventud Sandinista contemporánea.
Esta fuente aseguró que hace 20 años, cuando el partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no estaba en el poder, había una formación crítica en los diferentes espacios de la JS, sobre todo a nivel local.
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En ese entonces, la JS participaba en cursos y talleres donde se encontraba cara a cara con jóvenes de diferentes tendencias ideológicas y partidistas.
Uno de estos espacios de encuentro era promovido por la escuela de liderazgo juvenil del Instituto Nacional Demócrata (IND), donde los jóvenes protagonizaban acalorados debates.
Los movimientos estudiantiles de la JS también participaban en el diálogo político de la fundación Desafíos, que en años electorales elaboraba las agendas municipales de los jóvenes, para presentarlas como propuestas a los diferentes candidatos y comprometerlos a cumplirla.
«Había grupos de reflexión críticos, propuestas de nación, estudiábamos leyes de la juventud, teníamos alianzas con las casas municipales de adolescentes», recordó el ex JS.
«Le dicen la jefa»
Todo eso cambió cuando tomó el control Rosario Murillo tras regresar al poder su esposo, el dictador Daniel Ortega, en 2007.
Según la fuente, Murillo anunció una «estrategia de comunicación única en el FSLN», que significó que solo de ella se podían esperar las directrices, para las acciones de la JS.
«Empieza a haber corrupción, compra de voluntades. Murillo asigna teléfonos celulares. Imaginate un chavalo con una condición de pobreza, que nunca había tenido un teléfono con saldo ilimitado, con mensajería ilimitada en el 2008, con la recesión económica que vivía Nicaragua. También asignaba computadoras, camionetas, motos», manifestó la fuente.

De esa manera fue que los miembros de la JS dejaron de responder a los valores y principios sociales aprendidos y también dejaron de prestar atención a las necesidades de los jóvenes en sus comunidades. Según la fuente, la mayoría de los líderes territoriales de la JS, sobre todo los mas ambiciosos y sin escrúpulos, se volvieron fieles a Rosario Murillo, convertida en proveedora de recursos materiales, económicos y quien puso en sus manos un poder relativo.
«Dentro del círculo político no le dicen compañera, le dicen la jefa», dijo la fuente.
«La pobreza obliga a los jóvenes a ponerse la camisa de la Juventud Sandinista»
Los que mantuvieron un pensamiento independiente y crítico en ese contexto de cambio, se fueron separando poco a poco de las estructuras sandinistas. Muchos antiguos JS fueron protagonistas de las protestas civiles de 2018, que pedían la salida de Ortega y Murillo del poder, debido a eso hoy se encuentran en el exilio.

En la actualidad, cuando la dictadura Ortega Murillo lleva 18 años en el poder, el ex miembro de la JS cree que la base de este grupo de sandinistas está compuesto por jóvenes de escasos recursos, que ven en la JS una oportunidad de obtener beneficios.
«La pobreza y la violencia política que Ortega y Murillo tienen impuesta en Nicaragua, obliga a los jóvenes a ponerse la camisa de la Juventud Sandinista»
«Hoy en día para llegar a ser dirigente de JS, primero necesita tener lealtad absoluta a Rosario y Daniel, o sea, ser un servil y eso generalmente lo hacen quienes tienen mayores carencias y necesidades», agregó la fuente.
La JS también es conocida por ser usada como fuerza de choque contra los grupos opositores, para lo cual es constantemente adoctrinada para defender al régimen de Ortega a toda costa, algo que quedó más que claro al inicio de las protestas civiles de abril de 2018, cuando grupos violentos usando camisetas de JS agredieron y robaron a jóvenes y ancianos protestantes.
