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Los primeros excarcelados políticos que calificaron para ser reasentados en Estados Unidos, tras ser desterrados a Guatemala por el régimen sandinista en septiembre de 2024, comenzaron a retomar sus vidas en territorio estadounidense. Algunos ya tienen empleos, otros siguen recibiendo ayuda de los organismos internacionales, pero tienen metas claras para salir adelante por ellos mismos y por sus familias.
El excarcelado político Anner Herrera, el más joven de los 135 desterrados por el sandinismo a Guatemala, en entrevista con LA PRENSA detalló que estuvo en territorio guatemalteco por casi dos meses y luego, tras varias entrevistas, evaluaciones psicológicas y exámenes médicos, le informaron que era elegible para ser reasentado en Estados Unidos.
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El joven es originario de Jinotega y fue detenido el 19 de abril de 2023, cuando solo tenía 16 años, únicamente por portar una camiseta alusiva al quinto aniversario de las protestas sociales de 2018.
“El 7 de noviembre viajé a Estados Unidos, junto a 2 presos políticos más. Ese mismo día fui recibido por la agencia de reasentamiento y un mánager que me llevó al apartamento al que ahora vivo”, indicó Herrera.
Permiso de trabajo
Explicó que en el lugar donde lo alojaron “está amueblado” y desde el primer día “había mucha comida”. Además, le dieron un celular, 400 dólares, una tarjeta para viajar en la ciudad de Chicago, su carnet de seguro social, permiso de trabajo y le asignaron un asesor de trabajo, profesor de charlas culturales, psicólogo y un asesor de legalización de su situación migratoria en Estados Unidos.

Las autoridades estadounidenses, afirmó Herrera, por ahora no le han facilitado la reunificación y le refirieron que se podrá hasta que tenga la nacionalidad, es decir, en un período de unos, calcula, cinco años.
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Herrera asegura que por su cuenta consiguió un empleo en una empresa de exportación de comidas preparadas de Chicago, donde sigue intentando adaptarse a las 12 horas diarias de trabajo, ya que cuando fue detenido por el orteguismo apenas tenía 16 años y a los 18 fue desterrado.
Explicó que los asesores de trabajo que le fueron asignados el pasado 15 de enero también le presentaron oferta de empleo en el Aeropuerto Internacional de Chicago y en algunas tiendas, aunque por ahora no ha evaluado el cambio de centro laboral.
«El proceso de adaptarme a este país ya lo he logrado. Me siento muy bien gracias al apoyo de muchos psicólogos, muchas personas que me han dado consejos. Siento que volví a nacer, quiero seguir estudiando, me lo he propuesto y sé que lo voy a lograr, aunque mi mayor deseo es regresar a Nicaragua y ver mi país ser libre», resaltó.
Buscando un empleo
Marvin David Gutiérrez, de 20 años, es originario de Nindirí y otro de los más jóvenes del grupo de excarcelados políticos enviados por el orteguismo a Guatemala, viajó a Estados Unidos el 14 de noviembre del año pasado, tras ser elegible para el reasentamiento.
El joven, quien fue encarcelado durante la Semana Santa del año 2023, y pasó más de un año en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo, explicó que al igual que Herrera, al llegar a Estados Unidos ha recibido apoyo en alimentación cada 15 días y efectivo que le entregan mensualmente por un período de tres meses.
Afirmó que llegar a territorio estadounidense es una nueva oportunidad para él y que espera pronto conseguir un empleo que le permita salir adelante, continuar con la vida que el régimen le arrebató durante varios meses y apoyar a su familia.

«La verdad ha sido un choque con una nueva vida en tierras ajenas. Todo implica una adaptación, el idioma, la cultura, el clima, las distancias, pero considero que estoy en ese proceso de adaptarme», afirmó Gutiérrez.
Gutiérrez destacó que tiene planes de estudiar idiomas, ingresar a una universidad para estudiar la carrera de periodismo y seguir su pasión por la crónica deportiva.
El Gobierno de Estados Unidos, aunque aprobó más de dos decenas de las solicitudes de reasentamiento que recibió del grupo de los 135 excarcelados políticos desterrados, según los cálculos que hacen los mismos beneficiarios, también negó esa figura migratoria para otro numeroso grupo que al igual que Herrera y Gutiérrez deseaban ser reasentados.
LA PRENSA confirmó que a 39 nicaragüenses, de los 135 desterrados por el orteguismo a Guatemala, se les negó el beneficio de reasentamiento en Estados Unidos y permanecen en el «limbo migratorio». Adicional a esto, todavía hay otros seis que esperan la carta donde les indicarán si son elegibles o no para esa misma figura migratoria.
Otros nueve de los desterrados políticos del régimen orteguista decidieron quedarse en Guatemala y siete viajaron a Costa Rica.