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En una casa de la Comarca Pochocuape en Managua, Marjorie Castillo Ortega, aprendió a hacer cajetas, piñonates, coyolitos, caramelos de nancites y muchos otros dulces típicos nicaragüenses. Le enseñaron sus padres Ernesto Castillo y Jeanett Ortega, quienes se dedicaban a la venta de dulces típicos nicaragüenses para sacar adelante a su hija.
Para entonces, para Castillo, hacer cajetas era un pasatiempo. Ahora, con 35 años y luego de migrar a Estados Unidos se convirtió en un ingreso adicional para su familia. Castillo fundó un pequeño negocio llamado “Cajetería Nicaragüense Emmanuel” en Houston, Texas. “Ahora agradezco que mis padres me enseñaron su oficio y a poner en alto mis raíces”, afirma la nica.


Castillo llegó a Estados Unidos en 2021, se fue sin papeles. Allá la esperaba su esposo. “Mi hija mayor en ese entonces tenía 8 o 9 años, me decía que extrañaba mucho a su papá, así que nos fuimos donde él”, afirma la nicaragüense, quien está gestionando su residencia ya que su esposo es residente en Estados Unidos.
Este año nació el segundo hijo de Castillo y se vieron en la necesidad de generar más ingresos. “Luego de un segundo bebé, mi esposo y yo necesitábamos más ingresos sin salir de casa, no me gusta que nadie cuide a mi bebé. Entonces me fui a un supermercado y compré todo lo que necesitaba y empecé a vender cajetas”, cuenta Castillo. Así fue que nació “Cajetería Nicaragüense Emmanuel” el pasado noviembre donde vende bandejas de cajetas de coco, de leche, piñonate, caramelos de nancites, coyolitos y caramelos de maní. “Gracias a Dios por que sin el nada es posible y a mis viejitos que, gracias a ellos y a su esfuerzo, ahora yo también me dedico a lo que ellos hacían”, dice.
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Las bandejas van desde los 10 dólares y según cuenta Castillo ha tenido buena aceptación por la comunidad nicaragüense en Texas. Inició con unas 10 o 15 bandejas de dulces a $10 cada una y lo publicó en una página de Facebook de nicaragüenses en Houston. “Se vendieron en un par de horas”, cuenta y así se dio cuenta que podía ser una fuente de ingresos.
«Elaboro a la semana hasta 120 bandejas, aunque me tardo hasta tres días elaborando los dulces. Me gusta hacerlo, siento que estoy en mi casa con mi papa y mi mama haciendo cajetas”, dice.


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La variedad de dulces que ofrece Marjorie Castillo, la podés encontrar en su página oficial de Facebook “Cajetería Nicaragüense Emmanuel”. El negocio cuenta con envíos a todo Estados Unidos y podés personalizar tu bandeja de dulces.