El recién 23 de diciembre fue la inauguración de uno de los llamados «árboles de la vida» en la ciudad porteña de Bilwi, cabecera del Caribe Norte de Nicaragua, una de las regiones más empobrecidas del país, con una conexión eléctrica inestable y otras carencias básicas, lo que supone para los pobladores una incoherencia el priorizar la instalación de una infraestructura luminosa por encima de numerosas necesidades.
Lea también: 200 árboles de la vida instalados por la dictadura gastan 5 millones de dólares anualmente en energía
La estructura metálica de al menos 30 metros, iluminada con miles de lucecitas color cian, se erige con forma de árbol en la entrada de Bilwi, una ciudad en la que los pobladores reportan apagones diarios. Las interrupciones de luz eléctrica se dan más de una vez al día, hasta seis veces al día en algunas ocasiones, según reportes locales.
Esta situación se repite en todos los municipios de la región, donde también se están instalando o están en proceso de instalarse árboles de lata. En Siuna fue encendido un «árbol de la vida» el 25 de diciembre pasado. El Caribe Norte, la región más extensa del país, tiene ocho municipios, mayoritariamente zonas rurales.
Para la abogada nicaragüense y vicepresidenta del Mecanismo de Derechos de los Pueblos Indígenas de Naciones Unidas (ONU), Anexa Alfred, originaria del Caribe Norte, mantener sin luz eléctrica a estas poblaciones es una estrategia del régimen orteguista para mantener a la ciudadanía incomunicada y desinformada.

Otra fuente que pidió no ser identificada manifestó que los «árboles de la vida» son una manera de «marcar territorio» y de infundir miedo en la población, lo que explica que a la dictadura Ortega Murillo no le importe llevar este ornamento ostentoso a un contexto de grandes carencias y pobreza.
«Son símbolos de miedo porque los cuida la Alcaldía y la Policía y luego de la represión policial de 2018 se convirtieron en un símbolo de poder. Para los pueblos caribeños que son tan territoriales, esto es como marcarles su territorio», dijo la fuente.

Una revisión hecha por LA PRENSA a los datos divulgados por la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) demuestra que entre junio y agosto de 2024 se instalaron 75 nuevas estructuras de metal a lo largo del país, en las que se gastaron más de un millón de dólares.
Grandes carencias y problemáticas del Caribe Norte
Otra gran problemática en el Caribe es el agua para consumo doméstico. El recién instalado sistema de agua potable tampoco funciona de manera óptima, con cortes diarios del servicio, según reportan los locales.
Lea además: Dictadura gasta más de 1 millón de dólares en nueva “siembra” de arbolatas por todo el país
En Bilwi, la mayoría de las calles son de tierra, con hoyos y zanjas que hacen difícil el tránsito de vehículos y la población tiene dificultades para caminar, principalmente por los lodazales que provoca el clima lluvioso de la región. Si bien hay calles principales adoquinadas, la mayoría están en mal estado, con baches y fracturas.

La Costa Caribe Norte además es azotada cada año por poderosos huracanes, que obligan a la población a reconstruir sus casas en medio de la devastación general.
Las obras y proyectos del Gobierno central son anunciados con pompa, pero son ejecutados a largo plazo, con grandes periodos de estancamiento.
La construcción del Hospital Regional Nuevo Amanecer en Bilwi comenzó en 2019. Han pasado cinco años y el edificio todavía sigue en obras. Originalmente se dijo que su construcción iba a durar 36 meses, pero cada año se ha ido dando un nuevo plazo. La última vez los medios oficiales divulgaron que iba a estar terminado en 2022.

Uno de los pocos proyectos terminados en la ciudad fue la remodelación del muelle de Bilwi-Puerto Cabezas en 2021, que originalmente se dijo sería ampliado y mejorado, pero solo fue restaurado.
Particularmente el Caribe Norte de Nicaragua es una región azotada por huracanes, que todos los años obliga a los locales a reconstruir sus casitas de madera, en medio de la devastación de toda la ciudad.
Lea además: Costa Caribe: la Nicaragua invadida, violenta y saqueada
La población del Caribe Norte, principalmente las comunidades indígenas, ubicadas en zonas remotas, alejadas de la civilización, viven un contexto de violencia y ataques armados de colonos que llegan a invadir sus territorios, lo que ha obligado a cientos de indígenas a emigrar.
Históricamente las poblaciones de la Costa Caribe de Nicaragua se han quejado del abandono de los diferentes gobiernos y de la poca inversión en infraestructura, aunque es una zona donde se practica el extractivismo de sus diversos recursos naturales.