La siembra de árboles de la vida, estructuras de metal conocidas popularmente como «chayopalos» o «arbolatas», causa un grave derroche del erario de Nicaragua. El funcionario orteguista Salvador Mansell, presidente ejecutivo de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), reveló a través de medios oficialistas que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha instalado 200 de estas estructuras de metal en todo el país.
«Ya tenemos 200 árboles de la vida instalados a nivel nacional y seguimos instalando. Terminando diciembre instalando y seguiremos revisando», indicó Mansell.
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Además, detalló que han instalado estas estructuras de metal «en la frontera con Costa Rica, en Rivas, en (la frontera) El Espino, en (la frontera) Las Manos, en las entradas a nuestro país hemos instalado árboles de la vida y en todas las rotondas, en la mayoría, especialmente en las que están cerca de los departamentos. En cada departamento también le estamos instalando».
El funcionario del orteguismo aseguró que todavía tienen planificadas las instalaciones de «arbolatas» en Bluefields, Bilwi y en el Triángulo Minero.
«La gente pide que se le instale sus árboles de la vida»
Salvador Mansell además se atrevió a afirmar que la población nicaragüense reclama que se les instale en sus municipios dichas estructuras de metal.
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«Desde que se está instalando un árbol la gente participa, son los que nos informan si está apagado, si algo pasa. Ahora, con los árboles de la vida sabemos con toda seguridad que por muy largo que esté tenemos a nuestro pueblo vigilante, dándole seguimiento, cuidándolo, ya tenemos una red que nos monitorean. Nos llaman cuando no hemos llegado a instalarle un árbol de la vida y hubiéramos querido hacerlo simultáneo, pero es un trabajo muy grande», afirmó el funcionario de Enatrel.
Cabe mencionar que, durante las protestas de 2018, decenas de los árboles de la vida fueron desmontados por la población nicaragüense, que se tomó las calles en protesta contra el régimen Ortega-Murillo, ya que estos árboles de metal son un símbolo de la dictadura.

Más de 5 millones en consumo energético
Ni el presidente ejecutivo de Enatrel ni la vocera del Frente Sandinista, Rosario Murillo —quien en los últimos años ha anunciado la instalación de los «arbolatas»—, han revelado cuánto le cuesta al erario cada una de estas estructuras metálicas ni el consumo energético que requieren.
En 2015, dos años después de que se empezaran a instalar los árboles de lata en Nicaragua, en un reporte de LA PRENSA con fuentes del mismo Enatrel, se logró confirmar que cada estructura tenía un costo de 25 mil dólares, incluyendo gastos de transporte, mano de obra y material, pero sin incluir vigilancia ni consumo energético.
En las 200 estructuras de metal que se han instalado en todo el país, tomando en cuenta que cada una cuesta 25,000 dólares, se han derrochado un total de 5 millones de dólares.
Enatrel, durante las recientes instalaciones de «arbolatas», reiteró que cada una de estas estructuras tienen 15 mil luces LED ahorrativas y son parte de un “proyecto de embellecimiento” de la capital. Sobre la base de este dato, ofrecido por la empresa estatal, se pudo calcular que el total de bombillos que se encienden mesualmente por las 200 estructuras de metal son 3 millones de bombillos.
El consumo mínimo de estos bombillos es de 4 vatios hora, según el gasto similar a los instalados en el pasado, por lo que cada arbolata al día consume —con cinco horas encendido— 300 mil vatios, es decir 300 kilovatios.
Si dicho dato se multiplica por 30 días al mes, cada arbolata consume 9 mil kilovatios; y en total las 200 estructuras consumirían 1.8 millones de kilovatios mensuales, lo que representa el consumo de 12,000 viviendas populares con consumo promedio de 150 kilovatios por mes.
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Según el pliego tarifario del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), publicado en noviembre, el consumo de 150 kilovatios/horas de energía eléctrica al mes representa —incluyendo costos por cargo fijo de alumbrado público y comercialización para zonas residenciales— una factura de 1,366.74 córdobas.
Es decir, que por mes cada una de estas arbolatas representaría un gasto mensual de unos 82 mil córdobas y en total las 200 representarían un gasto mensual de 16 millones 400 mil córdobas, es decir 448,087.43 dólares. Al año, las 200 estructuras de metal derrocharán del erario 5,377, 049.18 dólares.
El orteguismo oculta la partida presupuestaria que utiliza en estas estructuras. La Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, en lo que va de 2024, no ha publicado en el Sistema de Contrataciones Administrativas Electrónicas (Siscae) ningún procedimiento de adquisición relacionado con la instalación de los nuevos arbolatas, que según Mansell se han ubicado en diferentes departamentos del país. Tampoco, ubicó en su Plan Anual de Contrataciones (PAC) 2024 una planificación vinculada a la nueva siembra de arbolatas, que solo en este año se ubicó en más de 70, del total de 200 de esas estructuras.