Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
El director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, alertó que durante el 2024 «hemos enfrentado la epidemia de dengue más grande en las Américas, desde que comenzaron los registros de 1980». En torno a la situación que enfrenta Nicaragua con la enfermedad, el funcionario de la OPS reconoció indirectamente que no cuenta con datos actualizados por parte del Ministerio de Salud (Minsa).
«Así que tenemos exactamente la misma información que los ministros de Salud de cada país de América», respondió Barbosa a una consulta realizada por LA PRENSA.
En su reporte general, la OPS indica que «se han reportado más de 12.6 millones de casos, casi tres veces el récord establecido en 2023. Más de 21,000 de estos casos han sido graves y se han reportado más de 7,000 muertes».
Lea detalles: Más de 50 extrabajadores de Accedo Technologies SA tienen más de un año esperando el pago de sus liquidaciones
En Centroamérica, precisó el director de la OPS, «el dengue también está representando un riesgo mayor de lo normal para los niños» y señaló que «los menores de 15 años han representado más de un tercio de los casos de dengue en Costa Rica, México y Paraguay. En Guatemala, el 70 por ciento de las muertes por dengue han ocurrido en niños».
A su vez, informó que el área geográfica susceptible a la transmisión de dengue también se está expandiendo en países como Argentina y Uruguay, y en países que no suelen ser afectados por el dengue, como Estados Unidos.
En conferencia de prensa además de Barbosa estuvieron el doctor Silván Aldiguieri, director del Departamento de Prevención, Control y Eliminación de Enfermedades Transmisibles; el doctor Andrea Vicari, jefe de la Unidad de Gestión de Amenazas Infecciosas y la doctora Thais Yosantos, asesora regional en Vigilancia y Control de las Enfermedades Arbovirales.
«A pesar de los desafíos, no estamos indefensos contra el dengue»
El director de la OPS reconoció que si bien es cierto el dengue representa un desafío, «no estamos indefensos contra el dengue» dado a que existe una estrategia de gestión integrada para la prevención y control de la enfermedad, que incluye la vigilancia de vectores, mejor manejo clínico de casos, capacitación de proveedores de salud y participación comunitaria.
«La estrategia ha sido fundamental para mantener relativamente bajos los casos graves y fatales mediante un mejor manejo de los pacientes. Las vacunas contra el dengue han sido introducidas en Argentina, Brasil y Perú; mientras Honduras planea hacerlo en 2025», apuntó Barbosa.

En cuanto a la vacuna contra el dengue, el director de la OPS subrayó que a pesar de que puede mejorar la protección comunitaria y dar resultados individuales «no detendrá la propagación del virus a corto o mediano plazo, no proporciona alivio inmediato durante un brote».
Por todo lo anterior, Barbosa insistió en que «los países deben fortalecer su vigilancia y continuar compartiendo información. Debemos trabajar a través de las fronteras para monitorear nuevos casos y apoyar sistemas de salud para responder».
Nicaragua sin actualizar datos del dengue
A pesar de que LA PRENSA envió consultas a la OPS sobre la situación del dengue en el país, dado a que el Ministerio de Salud (Minsa) no actualiza los boletines epidemiológicos de las enfermedades, Barbosa se limitó a recomendar visitar el sitio web del organismo para encontrar los datos, no obstante, la información que aparece sólo contempla hasta la semana número 35.
En la actualización de los casos de dengue en el país, en agosto pasado, se reconoce que se registran 55,542 casos sospechosos, de los cuales 3,885 son confirmados, 16 graves y una persona fallecida.
Los casos registrados hasta esa semana superan los 53,953 y 36,741 casos sospechosos de dengue registrados durante todo el 2020 y 2021, respectivamente. El último boletín que el Minsa publicó en su sitio web fue el de la semana epidemiológica número 15, del 9 al 16 de abril pasado.

Barbosa dio a entender que por las reformas al Reglamento Sanitario Internacional los países ahora no están obligados a reportar los casos, como lo hace Nicaragua, bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
«Hasta 2005, los países solo eran obligados a hacer reportes de cinco enfermedades. Después de la crisis de SARS, el mundo percibió (hacer) cambios significativos en el Reglamento Sanitario Internacional, algunos de los cambios importantes fueron que ahora los países tenían que reportar cualquier enfermedad, situación que pudiera ser una amenaza para la salud, tener una propagación para otros países, interrumpir viajes, o sea, tener un impacto importante sobre la salud», respondió Barbosa.
En ese sentido indicó que la OPS se limita a hacer un proceso de verificación. «O sea, llamar al país y decir, ‘mire usted no ha reportado todavía’, pero identificamos que en LA PRENSA está la información que hay un brote de una enfermedad hemorrágica o febril o desconocida en tu país, y así empieza un proceso de verificación para aclarar lo que está pasando».
Barbosa insistió en que todo lo anterior «es basado en el Reglamento Sanitario Internacional, y es importante mantener este proceso de confianza, de colaboración entre todos los países, porque compartir la información de forma rápida es seguro una de las mejores protecciones que tenemos para las Américas, pero también para el mundo».