Desde que el dictador Daniel Ortega retornó al poder en 2007, Estados Unidos ha tenido cuatro presidentes y las posturas de Ortega hacia ellos han sido distintas una de la otra.
El dictador ha visto pasar a los cuatro mandatarios —George W. Bush, Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden— y en más de una ocasión criticó cada uno de sus mandatos. Sin embargo, según una revisión de LA PRENSA a notas periodísticas, Ortega asumió una postura más frontal contra Bush, quien gobernó Estados Unidos entre 2001 y 2009.
Las felicitaciones de Bush no frenaron los insultos de Ortega
El 9 de enero de 2007, un día antes de la toma de posesión del dictador Daniel Ortega, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, lo llamó por teléfono para felicitarlo y desearle buena suerte durante su mandato.
La acción fue vista como un aparente intento de limar asperezas con Estados Unidos y establecer nuevos vínculos de cooperación, sobre todo en la creación de empleos.
La relación con Bush inició antes del mandato de Ortega. En 2001, antes de las elecciones generales de ese año, mismas que ganó Enrique Bolaños (q.e.p.d.), Ortega se reunió con una delegación de funcionarios estadounidenses y, entre otras cosas, les propuso que si él ganaba trabajaría con la Administración Bush en distintas áreas de cooperación.
Pero en 2003 Ortega arremetió contra Bush en un discurso ante dirigentes sandinistas de cara a los comicios municipales. En esa ocasión, Ortega comparó al mandatario con Adolfo Hitler y lo calificó de “yanqui enemigo de la humanidad”.
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Pese a las felicitaciones de Bush, Ortega continuó arremetiendo contra él en más de una ocasión. El 20 de julio de 2007, junto al dictador venezolano, Hugo Chávez, Ortega tildó a Bush de ser un “tirano mundial”, cuestionando su reelección y por la participación de Estados Unidos en la guerra de Irak.
Los insultos de Ortega a Bush llevaron a que en abril de 2008 el entonces embajador de Estados Unidos en Managua, Robert J. Callahan, le pidiera “prudencia” al dictador de Nicaragua en cuanto a sus palabras contra el mandatario estadounidense.
Sin embargo, los insultos de Ortega contra Bush eran provocados principalmente por la postura del presidente estadounidense ante Cuba.

Pidió clemencia a Obama
Cuando asumió su mandato en 2009, el exmandatario Barack Obama le estrechó la mano a Ortega y a Chávez durante un evento de la V Cumbre de las Américas.
Las relaciones con Obama fueron menos tensas que con su antecesor. En mayo de 2013, Ortega se reunió con él y otros presidentes de Centroamérica. En esa ocasión, el dictador de Nicaragua reiteró que se construiría el canal interoceánico.
Ese mismo año, Ortega le recomendó a Obama “cuidarse” de los aparatos de espionaje en su contra y especialmente del Buró Federal de Investigación (FBI).
En 2015, Ortega pidió “clemencia” a Obama a favor del migrante nicaragüense Bernardo Tercero, condenado a muerte en el Estado de Texas por asesinar a un estadounidense. Su ejecución estaba programada para el 26 de agosto de 2015, pero las autoridades estadounidenses del Tribunal de Apelaciones Criminales de Texas suspendieron la ejecución para investigar un presunto falso testimonio en su contra y hasta hoy en día no hay una fecha establecida.
En ese mismo año, durante la VII Cumbre de las Américas en Panamá, Ortega criticó las sanciones contra Venezuela, aunque dijo que Obama “es buena persona”.
En agosto de 2016, el entonces presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, se reunió con Obama y le expresó su preocupación por el control y poder de Ortega en Nicaragua.
«No es cómodo ver un gobierno adquiriendo tanto poder como lo está haciendo el Gobierno de Nicaragua», dijo Solís en ese encuentro.

Ortega quiso dialogar con Donald Trump
El 10 de noviembre de 2016, Ortega felicitó a Donald Trump por su triunfo en las elecciones y aseguró que creía posible trabajar con Estados Unidos. En esta ocasión fue distinto. Aunque la dictadura Ortega Murillo felicitó a Estados Unidos en un comunicado, no mencionó a Donald Trump ni lo felicitó directamente por su victoria electoral del recién 5 de noviembre.
Con la Ley Magnitsky, ya con Donald Trump en el poder, Estados Unidos sancionó a Roberto Rivas, el entonces presidente del Consejo Supremo Electoral, el 21 de diciembre de 2017, como parte de un grupo de 13 personas señaladas como abusadoras de derechos humanos y corruptos en el mundo.
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En agosto de 2017, las relaciones entre Trump y Ortega aparentemente se tensaron, debido a que el régimen nicaragüense anunció la reapertura del juicio para cobrar a Estados Unidos la histórica indemnización a raíz del fallo en 1986 de la Corte Internacional de Justicia de La Haya a favor de Nicaragua por los daños provocados por el financiamiento a la contrarrevolución.
Luego del estallido de la crisis sociopolítica en Nicaragua, Ortega concedió una serie de entrevistas, entre estas, una a la cadena France 24. En esa ocasión aseguró que estaba en disposición de dialogar con Donald Trump. Sin embargo, no hubo diálogo, al menos de manera pública y más bien, la Administración Trump impuso sanciones, entre estas, a la vocera de la dictadura, Rosario Murillo.
En Nicaragua, el 24 de junio de 2021, Ortega aseguró que los presos por el asalto al Capitolio de Estados Unidos, seguidores de Donald Trump, son “presos políticos”, a la vez que justificó las detenciones a los entonces aspirantes presidenciales en Nicaragua.

Joe Biden sobre las elecciones en 2021: «Fueron una pantomima»
Las relaciones entre Biden y Ortega tampoco fueron buenas, aunque permitieron mayor margen de negociación. Por ejemplo, el 16 de noviembre de 2021, Biden vetó el ingreso al país a Daniel Ortega y Rosario Murillo y al resto de miembros del régimen, sin especificar quiénes.
Días antes, Biden se refirió a las elecciones en Nicaragua, en las que Ortega se reeligió luego de encarcelar a la mayoría de los aspirantes presidenciales y tildó los comicios como una “pantomima”, a la vez que llamó a Ortega “autócrata”.
«Lo que han orquestado hoy el presidente Daniel Ortega y su mujer, la vicepresidenta Rosario Murillo, es una pantomima de elecciones que no fueron ni libres ni justas, y ciertamente no democráticas”, dijo Biden.

En mayo de 2022, Ortega arremetió contra Biden por haber excluido a Cuba, Venezuela y Nicaragua de la Cumbre de las Américas, que se realizó en Estados Unidos.
“No nos interesa estar en esa Cumbre. Ir a esa Cumbre es ir a llenarse… ya sabemos de qué. Esa Cumbre no enaltece a nadie, más bien ensucia y embarra”, dijo Ortega.
Durante el mandato de Biden, Ortega negoció con Estados Unidos la excarcelación de 222 presos políticos el 9 de febrero de 2023 y una segunda ronda de 135 excarcelados el 5 de septiembre de este año.