El Colegio Electoral estadounidense

El 5 de noviembre Donald Trump y Kamala Harris competirán por la Presidencia del país más poderoso del mundo por un mandato de 4 años, con la salvedad que Trump desempeño ese cargo en el periodo 2017-2020. Según las encuestas a la fecha de este artículo, la señora Harris aventaja ligeramente al despótico Donald Trump.

Es importante mencionar que gran cantidad de latinoamericanos nacionalizados estadounidenses que simpatizan por Trump, y van a votar por él, independientemente de que este prometa deportar un millón de latinoamericanos indocumentados; de manifestar que los latinos han contaminado la sangre estadounidense, además que la mayoría de estos son criminales; de cancelar y deportar a los beneficiarios del programa de permanencia temporal. Algo así, decía Hitler sobre los judíos y todos sabemos lo sucedido.

Algunos politólogos han manifestado que independientemente de quién gane la Presidencia, los Estados Unidos no cambiará su visión hacia Centroamérica, debido a su política de Estado, que se impone sobre la voluntad del presidente.

Ahora, el sistema electoral estadounidense, no funciona como en los países de Latinoamérica, que gana la Presidencia el candidato que saca la mayoría de votos, aunque la diferencia sea mínima. En Estados Unidos, gana la Presidencia el candidato que decida el Colegio Electoral, no el voto popular.

El Colegio Electoral está integrado por 538 electores provenientes de todos los estados, los que se calculan en proporción a su población y a la cantidad de congresistas que lo representan (tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado), y el candidato que alcanza los 270 votos electorales es el ganador, así lo establece la Constitución Política de los Estados Unidos.

El candidato que gana en un Estado, se lleva todos los votos emitidos de ese mismo Estado. Esta situación es confusa incluso para los mismos estadounidenses. En las elecciones de 2016, Donald Trump, llegó a 62,984,829 votos, y Hillary Clinton a 65,853,514. Hillary aventajó a Trump por 2,868,685 votos, sin embargo, el presidente fue Trump porque ganó 304 votos electorales contra 227 de Hillary Clinton. Trump no cuestionó estos resultados tan confusos, pero en 2020, cuando estos números se le invirtieron, no entendía y por eso decía que era fraude.

Según los archivos, el resultado del año 2016 también ocurrió en el año 2000 y tres veces en el siglo XIX. La Constitución establece que, si ningún candidato recibe la mayoría de los votos electorales, la elección pasa al Congreso.

Históricamente existen estados que no cambian de opinión política, se han mantenido firme, puede ser demócratas o republicanos, de esta manera se hace la proyección de votos electorales para cada candidato tanto para Harris como para Trump, pero resulta que ninguno llega a los mágicos 270 votos electorales. Kamala Harris, llega a 226 y Donald Trump, a 219, Harris necesita 44 votos electorales y Trump necesita 51.

Por eso, la Presidencia la deciden los siete Estados que los denominan estados péndulo o bisagra, siendo ellos Georgia, que otorga 16 votos electorales; Arizona, 11; Wisconsin, 10; Michigan, 16; Pensilvania, 20; Nevada, 6; y Carolina del Norte, 15.

En el año 2016 Trump ganó en Arizona, Wisconsin, Michigan, Pensilvania y Carolina del Norte. Para estas elecciones del 2024, prácticamente en Pensilvania se decide la Casa Blanca.

El autor es comentarista político.

Opinión
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