“Venezuela y la impotencia regional”

Con ese título la revista bimensual española Política Exterior ha publicado un análisis de la crisis política de Venezuela, la que no parece tener solución al cabo de un mes del fraude electoral perpetrado por el régimen de Nicolás Maduro para seguir en el poder por la fuerza, en contra de la voluntad popular.

Según analiza la mencionada revista española especializada en la política hispanoamericana, “el rotundo rechazo de Nicolás Maduro y la oposición venezolana a la propuesta de Brasil y Colombia de repetir las elecciones del 28 de julio —esta vez bajo supervisión internacional y con verificación imparcial de los resultados— ha vuelto a poner de relieve las limitaciones de los gobiernos vecinos frente a la deriva totalitaria venezolana”.

En realidad, la oposición venezolana liderada por María Corina Machado ha mantenido la posición de que la única negociación y acuerdo posible en Venezuela sería para que Maduro reconozca su derrota a cambio de garantías para su seguridad personal y la de sus allegados. Mientras que Maduro se empecina en imponer el fraude del 28 de julio como algo irreversible.

Es evidente que, ante esa posición irreductible de las dos partes del conflicto, la comunidad democrática internacional no sabe qué hacer y a eso se refiere la revista española. Sobre todo el Gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) se muestra impotente ante la crisis venezolana. Lo cual se debe, según Política Exterior, a que tras el fracaso de las políticas de “máxima presión” al régimen de Venezuela que aplicó Donald Trump cuando era presidente de EE. UU., “que agravaron la crisis económica y dispararon la emigración de venezolanos al exterior, Washington ha descartado por ahora reimponer sanciones a Caracas y no ha reconocido al opositor Edmundo González Urrutia como presidente electo”.

Opina la revista española de política internacional que “el Departamento de Estado ha preferido delegar en Brasilia y Bogotá la misión (¿imposible?) de encontrar una salida a la crisis venezolana y así evitar una nueva oleada de violencia y más refugiados”. Y agrega que las medidas represivas del régimen de Maduro, como “el cierre de las fronteras, la expulsión de diplomáticos, la censura de redes sociales son algunas de las señales de la progresiva “nicaraguanización” de Venezuela. Por cierto, que esto es algo que LA PRENSA lo advirtió desde antes del fraude electoral del 28 de julio, en el editorial del viernes 22 de marzo de 2024 titulado La nicaraguanización de la política en Venezuela.

Por otra parte, el experto estadounidense en asuntos internacionales, Michael Shifter, reconoció en un reportaje del medio informativo Connectas que, ante la crisis de Venezuela, “la comunidad internacional tiene herramientas muy limitadas. No va a haber una solución impuesta desde afuera, ni por Estados Unidos, ni por Brasil ni por Colombia ni por otro actor”. Shifter fue director de Diálogo Interamericano y es coautor del libro Constructing Democratic Governance in Latin America (Construyendo la gobernanza democrática en América Latina).

Shifter opina que una solución de la crisis de Venezuela “depende en gran medida de lo que está pasando dentro del país y esto significa una movilización masiva, protestas en la calle, demostración de fuerza y cualquier quiebre que se presente dentro del chavismo, sobre todo entre los militares. Hasta ahora no hay ninguna señal visible —reconoce—, pero no quiere decir que no la haya, porque hay mucho que pasa dentro que creo que nadie sabe bien”.

Cabe recordar al respecto que María Corina Machado ha expresado su confianza en que los mandos militares terminarán respetando y haciendo respetar la voluntad popular, manifestada en la elección presidencial del 28 de julio, pero pisoteada groseramente por Maduro y su camarilla política y militar.

Sin embargo, a juzgar por los hechos ocurridos desde el 28 de julio, las fuerzas armadas han cerrado filas en respaldo del régimen. Lo cual es lamentable, porque el factor militar es lo único que puede cambiar el rumbo del proceso político venezolano.

De no ocurrir eso, Venezuela no solo se va a nicaraguanizar del todo, también se cubanizará y hasta se podría norcoreanizar, o sea llegar a lo extremo del totalitarismo. Lo cual sería un horrible e inmerecido futuro para el bravo pueblo venezolano y una heroica líder como es María Corina Machado.

Editorial

COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    Otra fracaso más para la enorme montaña de fracasos de la inútil comunidad internacional. Otra Cuba más, y a este paso quien sabe cuantas más, ¿Tal vez El Salvador? ¿Bolivia? Quien sabe, los países se ahora se vuelven dictaduras y no pasa nada.

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