El dictador Daniel Ortega dijo que los gobiernos que desconocen el resultado oficialista de las elecciones en Venezuela —que le dio el triunfo a Nicolás Maduro, pese a las pruebas de la oposición de un tremendo fraude— son serviles y arrastrados, mencionando directamente al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, una de las referencias de la izquierda latinoamericana.
«Te estás arrastrando también Lula, te estás arrastrando», le dijo Ortega en vivo durante su intervención virtual en la cumbre extraordinaria del Alba.
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Ortega, quien expulsó del país al embajador brasileño por no asistir al acto del aniversario de la Revolución, le reprochó a Lula su postura hacia Venezuela y le dijo que por eso se dio la ruptura diplomática. Brasil respondió recíprocamente y también expulsó a la embajadora nicaragüense.
«Si querés que te respete, respetame Lula, si querés que te respete el pueblo bolivariano, respetá la victoria del presidente Nicolás Maduro y no andés allí de arrastrado», dijo Ortega al presidente de Brasil.
«Gobiernos serviles, traidores, arrastrados, gobiernos que se han presentado como muy progresistas, como muy revolucionarios, ahora que hay que repetir las elecciones dicen. Lo dice Brasil, Lula», dijo Ortega este lunes 26 de agosto.
El 15 de julio pasado, Lula sugirió a Nicolás Maduro que convoque nuevas elecciones en su país, para despejar las dudas sobre los cuestionados resultados que lo dieron por reelecto para un tercer periodo en los comicios de julio.

Maduro «podría intentar hacer un llamado al pueblo de Venezuela, tal vez incluso convocar un programa electoral, establecer criterios para la participación de todos los candidatos (…) y dejar que observadores de todo el mundo vayan a ver las elecciones», afirmó Lula en una entrevista en una radio local.
Rechazó una llamada de Lula da Silva
En otra parte de su discurso, Ortega confirmó que rechazó una llamada de Lula da Silva, quien quería comunicarse con él para darle un mensaje del papa Francisco, tras su encuentro con el pontífice en Roma en junio pasado.
«No necesitamos intermediarios nosotros, ni le pedimos a Lula que fuera intermediario, entonces no le respondimos a Lula, entonces se molestó», dijo Ortega.
Lula había hablado de esto días antes de que se conociera la expulsión de su diplomático en Managua.
También Ortega atacó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien junto a Brasil ha insistido en la presentación de las actas electorales para acabar con la crisis política que se vive en Venezuela.
Ortega ofrece a combatientes sandinistas a Maduro para una guerra
Ortega sugirió que estas discrepancias por las elecciones de Venezuela provocarán una guerra con Brasil y Colombia, por lo cual aconsejó a Nicolás Maduro a estar preparado y le ofreció combatientes sandinistas para esa guerra.
«No descarten que organicen una contrarrevolución armada como la que nos organizaron a nosotros en 1979-80, el triunfo de la Revolución, que la financiaron, la armaron, la entrenaron apoyada en las bases militares que tienen los gringos en Honduras y fue una batalla larga, fueron 10 años de guerra que tuvimos que librar y con miles de muertos, más de 50 mil», manifestó.
«Habría que prepararse Nicolás para darles la batalla y derrotarlos. Estoy seguro que si se da esa batalla los van a derrotar y tenga la seguridad que si se llega a dar esa batalla, van a contar con combatientes sandinistas acompañándolos», dijo Ortega.
La reunión extraordinaria del Alba fue precisamente para respaldar los resultados electorales oficiales de Venezuela. Ortega estuvo acompañado de manera presencial por su esposa y cogobernante, Rosario Murillo, como ya es habitual; también por el embajador de Venezuela en Nicaragua, José Arrúe; el encargado de asuntos políticos de esa Embajada, Ansonith Albano, y Valdrack Ludwing Jaentschke Whitaker, asesor para temas de políticas y asuntos internacionales.

Ortega dice que el Vaticano es un «instrumento del fascismo»
En una más de sus diatribas contra la Iglesia católica, Ortega manifestó este lunes 26 de agosto que el Vaticano históricamente ha sido un «instrumento del fascismo».
En los últimos años, Ortega y su esposa Murillo han radicalizado sus ataques contra la Iglesia católica, encarcelando sacerdotes y prohibiendo todas las actividades religiosas fuera de los templos.
La abogada e investigadora Martha Patricia Molina ha documentado 870 agresiones a la Iglesia católica desde 2018, cuando comenzó la represión policial contra cualquier tipo de crítica. Molina reporta todos los abusos, agresiones físicas, ataques, encarcelamientos, destierros y confiscaciones a la Iglesia católica en su informe Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?
Desde 2018, 245 religiosos, entre monjas y sacerdotes, han sido obligados al exilio, impedidos de regresar al país, deportados o directamente expulsados por las autoridades de Nicaragua.
La guerra de la dictadura de Ortega contra la Iglesia católica lo llevó a suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano, tras una crítica del papa Francisco por la detención de sacerdotes en Nicaragua.