Ericka Judith Martínez, de 34 años, había puesto fin a su relación con Giovanni Fonseca Mendieta, quien el miércoles 21 de agosto le arrebató la vida de forma atroz. De acuerdo con los familiares de Martínez, ella había logrado una orden de alejamiento por maltrato y amenazas de muerte, después de haber interpuesto la denuncia a las autoridades correspondientes.
Aunque inicialmente se reportó que Fonseca era trabajador del área administrativa del Hospital Militar Escuela Dr. Alejandro Dávila Bolaños, en Managua, medios oficialistas ahora sostienen que solo la víctima trabajaba en el lugar, y que el día del asesinato, el femicida llegó a buscarla. En la capilla del Hospital Militar le propinó al menos 10 cuchilladas en el cuello.
Lea detalles: Hombre mata a su pareja en la capilla del Hospital Militar
La nicaragüense era madre de dos hijos, de 16 y 9 años. Ambos son hijos de su relación anterior con su exesposo Óscar Danilo Blanco.
La víctima habitaba en el barrio Pantasma, del Distrito V en Managua, donde amigos y familiares le dieron el último adiós. De acuerdo con familiares, el asesino había amenazado a Martínez con que «si no era de él, no sería de nadie» y de hecho días atrás la había maltratado físicamente.

En Facebook, el hermano de la víctima, identificado como José Martínez, se refirió al femicidio de su hermana. «Estoy muy triste, tengo el alma partida, porque el destino nos ha jugado una mala pasada, mi hermana pequeña, la cumiche, se ha ido de este mundo, de una forma trágica, un maldito le segó la vida a mi bella hermanita», escribió el pariente.
El femicida se acuarteló en la capilla del hospital donde asesinó a Martínez. En un intento por evitar el crimen, militares tuvieron que rodear la capilla, sin embargo, el femicida ya había cometido el crimen cuando lograron entrar.
Asimismo, los trabajadores estuvieron retenidos durante dos horas. El hombre se encuentra detenido y se están realizando las investigaciones sobre el crimen.
Víctima lo había denunciado
En los Juzgado Segundo de Distrito Penal de Adolescentes de Managua y Especializado en Violencia por Ministerio de Ley de Managua hay una acusación contra Fonseca, de 41 años de edad, quien había amenazado a Martínez con una bayoneta el 9 de febrero de este año, advirtiéndole que iba a derramar su sangre.
La víctima, según reportó la oficialista Radio Ya, tenía de convivir con Fonseca poco más de un año y este ya había mostrado comportamientos violentos.
El femicida le prohibía a la víctima comunicarse con determinadas personas, ponerle contraseña a su celular y llegaba a vigilarla a su centro de trabajo. Por ello, la mujer hacía dos meses había dado por terminada la relación con el femicida.

La representante de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD), bajo la condición de anonimato por temor a represalias, reprochó la pasividad de las autoridades y las políticas del Estado para preservar la vida de las mujeres.
«En este caso la joven madre fue desprotegida tanto por el Estado y el mismo centro de trabajo, siendo un hospital donde está todo un personal de seguridad», denunció la feminista y representante de CDD.
A su vez, remarcó que «este tipo de violencia demuestra que las mujeres estamos totalmente desprotegida donde termina con este hecho tan fatal para la familia e igual para la comunidad y sus compañeras y compañeros de trabajo que queda marcado».
La representante de CDD denunció que «los femicidios no paran, los crímenes contra las mujeres continúan y con apertura de Comisaría estas no han logrado reducir, los cierres de organizaciones que defienden los derechos humanos y en especial de las mujeres causan mayor desprotección, y le dan más poder al agresor».
Dictadura no se pronuncia
Hasta ahora, a pesar de que el crimen contra la vida de la mujer ha conmovido a los nicaragüenses quienes repudian la violencia machista, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo no se ha pronunciado, tal como lo hizo recientemente con el asesinato del niño Ollman Ariel Gaitán Medina, de 7 años, a manos de su hermano de padre, Edward Enrique Gaitán Gallegos.
Con este crimen, en lo que va del año un total de 53 mujeres nicaragüenses han sido asesinadas por hombres identificados como parejas, exparejas, amigos, vecinos, y conocidos, según contabiliza el Observatorio Voces de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD).
De los 53 femicidios, cuatro se registraron en enero, cuatro en febrero, 13 en marzo, siete en abril, 14 en mayo —siendo el mes más sangriento para las mujeres—, cuatro en junio, cinco en julio y dos en lo que va de agosto.
Managua, el lugar más inseguro para las mujeres
De los 53 femicidios, según CDD, 43 ocurrieron en el interior del país y diez en el extranjero.
Este crimen ocurrió en Managua, la capital del país, por lo que sigue a la cabeza de los femicidios; con 12 de los 43 casos, se ubica en el lugar más inseguro y peligroso para las mujeres, seguido de la Costa Caribe Norte con nueve casos y Matagalpa con seis casos.
El 2023 cerró con 74 casos de femicidios: 52 ocurridos en Nicaragua y 22 en el extranjero, siendo Costa Rica el país donde se reportaron la mayoría de crímenes del exterior.
Mientras que en 2022 se registraron 68 crímenes de odio, 11 de ellos ocurrieron en el exterior. Por la tendencia de los casos y la falta de políticas públicas, feministas y defensoras temen que este año aumenten las víctimas mortales a causa de la violencia machista y la impunidad con la que actúa la dictadura en Nicaragua.