La violencia machista sigue sin dar tregua en el país. Un total de 52 mujeres nicaragüenses, en lo que va del año, han sido asesinadas a manos de hombres identificados como esposos, parejas, exparejas, conocidos, familiares y vecinos, confirmó a LA PRENSA la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD).
El Observatorio Voces de la organización CDD detalla que de los 52 femicidios, cuatro se registraron en enero, cuatro en febrero, 13 en marzo, siete en abril, 14 en mayo —siendo el mes más sangriento para las mujeres—, cuatro en junio, cinco en julio y uno en lo que va de agosto.
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Del total, según CDD, 42 femicidios ocurrieron en el interior del país y diez en el extranjero.
Managua, con 11 de los 42 casos, se ubica en el lugar más inseguro y peligroso para las mujeres, seguido de la Costa Caribe Norte con nueve casos y Matagalpa con seis casos.
El 2023 cerró con 74 casos de femicidios: 52 ocurridos en Nicaragua y 22 en el extranjero, siendo Costa Rica el país donde ocurrieron la mayoría de crímenes del exterior.
Mientras que en 2022 se registraron 68 crímenes de odio, 11 de ellos ocurrieron en el exterior. Por la tendencia de los casos y la falta de políticas públicas, feministas y defensoras temen que este año aumenten las víctimas mortales a causa de la violencia machista y la impunidad con la que actúa la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.
«El Estado es cómplice»
Una representante de CDD indicó, bajo la condición de anonimato, que los femicidios son parte del resultado de los más de cinco mil indultos que ha hecho el régimen Ortega Murillo, cuando los reos salen sin cumplir su condena.
«La violencia es un problema social, que cada día va en aumento en todos los ámbitos donde la inseguridad ciudadana, la crisis económica, la migración… donde las mujeres son las más vulnerables, ya que las políticas del Gobierno e igual las ponen en peligro, como en los casos de la liberación de los presos donde estos salen a terminar de cumplir con su objetivo, con la famosa convivencia familiar», cuestionó.
En los indultados —describió la representante— hay «violadores, abusadores, femicidas, agresores de mujeres, entonces de qué sirve estas aperturas de comisarías». Asimismo, apuntó que en primer lugar urge que se realicen campañas educativa para frenar la violencia y prevenir los femicidios que «tanto dolor y secuelas deja en este año, están los agresores, están familiares que le han arrebatado la vida a las mujeres».
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La defensora reprochó la falta de tipificación de los femicidios como tal por parte de las autoridades.
«El no tipificar los crímenes como tal, propicia la impunidad, porque la familia reclama una investigación trasparente, pero la impunidad sigue reinando en este país, esta cultura patriarcal tiene muchos actores que cada vez la están reforzando. Estamos ante tal retroceso que el trabajo de las organizaciones de mujeres hoy en día se convirtió en clandestinidad y el agresor se aprovecha, ya que el Estado es cómplice de todo», concluyó.