Los despidos están al acecho esta semana en las instituciones ministeriales e institucionales. El régimen de Daniel Ortega informó que esta semana continuarán con el proceso de compactación del Estado y que será hasta el viernes cuando darán a conocer las decisiones que adoptaron en el periodo.
«Esta semana estamos procediendo a evaluar programas, contenidos, objetivos, metas, de distintos ámbitos, priorizando la instrucción presidencial de custodiar la paz y asegurar pleno cumplimiento de nuestro plan de lucha contra la pobreza, en seguridad, estabilidad, trabajo, alegría, concordia», informó la dictadura en un inusual comunicado emitido este lunes.
El viernes 2 de agosto a través de un escueto comunicado el régimen Ortega Murillo anunció un proceso de evaluación entre los altos cargos de las instituciones del Estado y de los proyectos que dirigen. “Esta evaluación implica ordenamiento, reestructuraciones y rediseños, a fin de promover el ahorro y la eficiencia en el gasto y la gestión pública”, precisa.
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Despidos para disponer de más recursos
Además, aclara que la medida está orientada a “generar mayor disponibilidad de recursos del Presupuesto General de la República”, pero también optimizar el capital humano con “estabilidad, calidad, profesionalización y más altos rendimientos en el servicio público”.
Días después, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) anunció que a partir del 7 de agosto de 2024 quedaron congeladas las plazas en el Estado y si alguna necesita contratar a un nuevo empleado, la contratación será aprobada directamente por Daniel Ortega.
“No se pueden crear nuevas plazas que no cumplan con los procedimientos anteriores”, advierte una circular emitida por el recién nombrado titular del MHCP, Bruno Gallardo, quien sustituyó en semanas recientes a Iván Acosta.
Este lunes se emitió otro comunicado, donde el régimen anuncia: «Iniciamos semana dando continuidad a nuestra necesaria labor de reorganización y promoción de eficiencia, calidad, profesionalismo y cumplimiento a las familias nicaragüenses, desde todas las instituciones de nuestro Estado, Gobierno, Alcaldías, y las fructíferas labores de hermandad y bien común, en las unidades de victorias, en todo el país».
Siguen orientación del FMI
La medida se implementa después que durante 17 años el régimen Ortega Murillo se dedicó a engordar la planilla estatal. Según reportes del Banco Central de Nicaragua (BCN), cuando Ortega retornó al poder en 2007 el Gobierno central tenía 39,140 empleados, en 2008 lo elevó casi al doble con 80,641 y al cierre del 2023 la cifra subió a 112,905.
Desde entonces la planilla comenzó a reducirse lentamente y al cierre de junio bajó a 111,867 trabajadores en el Gobierno central.
Según algunos economistas, la medida es parte de la compactación estatal que se anunció, va en línea con la recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI), que en su reporte del examen anual conocido como Artículo IV del año pasado, hizo varias recomendaciones. Una de ellas fue reducir los gastos corrientes, principalmente en salarios y bienes y servicios en entre ½ y ¾ por ciento del PIB, porcentaje que equivaldría a unos 300 millones de dólares.
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