Pese a mantener «descabezada» a la Iglesia católica en Nicaragua, la dictadura de Daniel Ortega no para sus ataques contra el clero. Este jueves 1 de agosto detuvo a los vicarios de la Diócesis de Matagalpa, Ulises René Vega Matamoros, párroco de la iglesia de San Ramón, y a monseñor Edgard Sacasa, párroco de la iglesia de San Isidro.
Según reportes, los sacerdotes fueron detenidos la tarde de este jueves, mismo día que se celebra Santo Domingo de Guzmán, santo patrono de Managua, una de las pocas actividades que la dictadura no prohibió, pero realizó bajo la coordinación de la Alcaldía orteguista de la capital.
El padre Edwin Román, uno de los sacerdotes en exiliados debido a la persecución del régimen, afirmó por medio de su cuenta en X que la «dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo aprovecha la atención mundial sobre Venezuela para encarcelar a sacerdotes en Nicaragua, y continuar persecución a la Iglesia católica en medio del silencio cómplice, y la falta de valentía por predicar genuinamente el Evangelio».
La opositora Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) denunció que «hasta el momento son 3 los líderes religiosos bajo detención por la dictadura en Nicaragua».
El otro caso es el del sacerdote Frutos Constantino Valle Salmerón, de casi 80 años, administrador ad omnia (a todo) de la Diócesis de Estelí, detenido por la Policía de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo el pasado 26 de julio.
Se supo que el padre Valle Salmerón fue sacado de Estelí en horas de la noche por la Policía orteguista, que lo trasladó al Seminario Interdiocesano Nacional Nuestra Señora de Fátima, ubicado en Managua.
Más del 23 por ciento del clero expulsado
Más de 140 religiosos, desde un nuncio apostólico y pasando por tres obispos, monseñores y sacerdotes de humildes parroquias, han sido obligados a salir del país desde abril de 2018, cuando estalló la rebelión ciudadana que la dictadura aplastó de manera sangrienta.
Un recuento realizado por LA PRENSA proyecta que en Nicaragua hay al menos 611 clérigos. Los 143 sacerdotes que están fuera representan aproximadamente el 23 por ciento de todo el clero en la provincia eclesiástica de Nicaragua, compuesta por una arquidiócesis y ocho diócesis.
Matagalpa ha sido una de las diócesis más golpeadas por el régimen que mantuvo encarcelado a su representante, monseñor Rolando Álvarez, y posteriormente lo expulsó al Vaticano, quitándole la nacionalidad.