Moshchun, a unos 30 kilómetros de la capital de Ucrania, se convirtió en un símbolo de resistencia.

Moshchun, el pueblo que impidió el avance de las tropas rusas hacia Kyiv en 2022

LA PRENSA hizo un recorrido por Moshchun, Borodyanka y Andriivka, tres pueblos en la región de Kyiv que fueron de los más golpeados al inicio de la invasión rusa. Esta es la segunda de tres entregas

A lado de la carretera se ven tres edificios en ruinas. En uno de ellos, en lo que parecía ser una sala, se divisa el marco de una puerta que quedó colgando y un sofá desteñido de tanto sol. Basta recorrer unos kilómetros fuera de la ciudad de Kyiv para ver edificios que cuentan los estragos de la invasión rusa hace poco más de dos años. Hay edificios quemados, edificios destruidos, casas sin techos, escombros… Aquí, en Borodyanka, a 60 kilómetros al noroeste de la capital, cayeron decenas de bombas los primeros días de marzo de 2022. “Fue cruel como tiraron bombas sobre este lugar”, dice la periodista  Ghanna Mamonova, mientras explica lo que ocurrió. 

A unos 15 minutos en carro está Andriivka, otro poblado donde vivían poco más de mil personas. Ahí, el 27 de febrero de 2022 entraron los rusos y dejaron destrozos por todas partes… civiles asesinados y secuestrados.  

El 24 de febrero de 2022 cuando los rusos iniciaron su invasión a gran escala uno de los objetivos principales era llegar hasta Kyiv, donde se encuentra el gobierno. En el camino hacia la capital bombardearon, atacaron con misiles, saquearon, ocuparon varios pueblos de la región de Kyiv que tuvieron la “mala suerte” de estar de paso. “Es importante entender que Moshchun no era una prioridad para los rusos, estaban tratando de cruzar el río Irpin para llegar a Kyiv”, dice Alexander, de 32 años, un soldado de la Tercera Brigada de Asalto que estuvo en combate en esta zona. Los suburbios resistieron y lograron frenar el avance de los rusos.  

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“Destrucción en la ciudad ucraniana de Borodyanka”, “Un cuerpo en el bosque deja entrever el horror en Bucha”, “La devastación de Irpin, la ciudad heroica que resistió el avance de las tropas de Moscú”… Eran algunos de los titulares de las historias que contaban lo que ocurría en los alrededores de la capital.  

El pueblo que impidió el avance de las tropas rusas  

Moshchun es un pueblo que queda a unos treinta kilómetros de la capital. Era un lugar donde muchas familias se instalaban para vivir lejos del ruido y el bullicio de la ciudad. Era un lugar boscoso, tranquilo y silencioso. Esta tranquilidad se acabó a inicios de marzo de 2022 cuando los rusos entraron al pueblo. Iryna Skrypnk, de 68 años, tiene más de 10 años viviendo ahí, se había ido de Kyiv a Moshchun buscando un lugar tranquilo para pasar sus días como retirada, pero ese día le tocó refugiarse en una casa vecina para protegerse de los ataques. Ahí, desde el sótano escribía un diario que aún conserva. “La tierra tiembla”, “El aire está lleno de humo y ceniza”, “Todo está destruido”, son algunas de las anotaciones que se leen en el cuaderno.  

Esos días los recuerda bien el soldado Alexander. “El 10 de marzo lanzaron un misil y este búnker me salvó la vida. Es un búnker de la Segunda Guerra Mundial”, dice mientras señala el armatoste en medio del bosque. De ese momento no recuerda mucho más que un ruido ensordecedor y “solo sentí unas partes debajo de mi piel”. 

El soldado Alexander muestra el búnker de la Segunda Guerra Mundial que le salvó la vida en Moshchun en 2022.

El 9 de marzo, Iryna logró salir de Moshchun bajo el fuego de artillería. Cuatro días después viajó a Polonia, pero regresó el 3 de mayo. “Esta es mi casa”, dice. 

Aquí todavía quedan estragos de la guerra, casas destruidas, portones con agujeros de bala, el bosque minado y familias que aún viven en tráileres, mientras logran reconstruir sus casas. “El Maestro”, otro de los soldados de la Tercera Brigada de Asalto, explica que ya no es seguro caminar en medio de los pinos. “El bosque es peligroso, hay muchos explosivos”, asegura. Ucrania ya es el país más minado del mundo, tiene una franja contaminada del tamaño del estado de Florida.  

En Moshchun, tras la invasión, según los medios locales el 85 % de las edificaciones sufrió daños. La casa de Iryna fue una, la quemaron. Reconstruirla, dice, le costó 50,000 dólares y cuenta que usó dinero que tenía ahorrado para su retiro.  

Iryna no se siente del todo segura, pero no piensa irse. “Los fuertes ruidos de las operaciones de desminado son un desencadenante constante”, confiesa. Pero esta es su casa, este es su pueblo, aquí fue donde decidió vivir y así lo hará. “Yo creo en la victoria de Ucrania”, asegura mientras señala que ha logrado recuperar un poco de tranquilidad en su día a día en su huerto, donde siembra zanahorias, tomates, papas y fresas.   

Iryna Skrypnk, de 68 años, junto a su perro Archie.
Así quedó la casa de Iryna Skrypnk, en Moshchun.

Moshchun se convirtió en un pueblo símbolo de resistencia porque contribuyó a frenar el avance de las tropas rusas en su intento de llegar hasta Kyiv. El 21 de marzo de 2022 las fuerzas ucranianas liberaron a este pueblo, las tropas rusas se retiraron. “Esta batalla de Moshchun, un pequeño pueblo, se convirtió en un lugar de gran coraje, una gran hazaña de nuestro gran pueblo… Un pequeño pueblo cerca de Kyiv que se convirtió en su gran escudo”, dijo el presidente Volodymyr Zelensky en 2023, en un acto en honor a los caídos.  

Después de Moshchun fueron liberados otros pueblos de los alrededores de la capital, como Irpin, Bucha, Vorzel, Hostomel, Borodyanka, entre otros. Tras más de un mes de ocupación, el 2 de abril de 2022 Ucrania dio por liberada la región de Kyiv.  

Dos años después de la invasión a gran escala, en las afueras de Kyiv en las carreteras se ven puestos militares donde permanecen soldados armados, por si llegara un nuevo ataque. Dos años después ya se puede transitar por los puentes que el ejército ucraniano voló para impedir la entrada de los rusos a la capital.  

En los suburbios de Kyiv se ven rótulos que hablan de la reconstrucción. “Ayúdanos a reconstruir nuestra casa”, “Nosotros construimos Ucrania”. La destrucción en todo el país es enorme. El Banco Mundial calcula en un estudio presentado en febrero de este año que Ucrania necesitará 486,000 millones de dólares para la reconstrucción en la próxima década. Este cálculo incluye viviendas, transporte, comercio, industria, energía y agricultura. Esta cifra, sin embargo, crece cada día.  

Edificios destruidos en Borodyanka.

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