La carrera de Crístofer Rosales, excampeón mundial, tuvo una resurrección al ser firmado por Eddy Reynoso, entrenador de Canelo Álvarez. El Látigo había visto como sus oportunidades se fueron reduciendo con Rosendo Álvarez de apoderado, sobre todo, tras vencer a Joselito Velásquez una de las promesas del boxeo mexicano. Rosales tuvo que pagarle más de 22 mil dólares para liberarse del contrato y poder unirse a su nuevo equipo, el cual le ha abierto las puertas para un futuro prometedor.
“En el ámbito de la preparación el ambiente es muy bueno porque estoy con personas grandes como Saúl Álvarez. Canelo ha sabido descifrar a todos sus oponentes y me lo transmite y también don Eddy que prepara las estrategias. Me comparte los conocimientos y he aprendido muchísimas cosas nuevas. También está Oscar Valdez y ahí he aprendido. En varias ocasiones me permitió estar en sus sparrings y es demasiado rápido para cubrirse y romper la guardia y eso lo grabo y lo aprendo”, explica Rosales a 8 Deportivo.
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Rosales actualmente está viviendo en San Diego, California, en el campamento de Eddy Reynoso. El Látigo tiene como único trabajo entrenar duro por las mañanas y correr por las tardes. Su principal enfoque es volver a ser campeón del mundo y, cuando lo sea, tiene claro su objetivo: unificar todos los cinturones de las 112 o 115 libras en donde se sostiene en el ranking. “Cuando hice mi última pelea apenas tenía tres semanas con el Team Canelo y me sirvió de mucho. Ahora he mejorado mucho mi defensa, el contraataque y cómo romper la guardia del rival más fácil”, señaló el pugilista.
El pugilista nicaragüense está viviendo un sueño. Recientemente viajó en el avión privado de Canelo a Las Vegas para el combate contra Jaime Munguía y conoció a muchas estrellas, entre las que estaban: Peso Pluma, Gervonta Davis, Ryan García, entre otros. “Nunca pensé vivir esto. Me siento agradecido. Regresaré al ring el 8 de junio en Guadalajara, pero todavía no conozco el nombre de mi oponente”, concluyó el exmonarca de 29 años.