Existían altas expectativas sobre un posible llamado de Ismael Munguía a las Grandes Ligas por parte de los Gigantes de Sam Francisco tras colocar a Jung Hoo Lee en la lista de lesionados por 10 días, sin embargo, la organización no quiso tomar riesgos y decidió no contar con el nicaragüense, a pesar que sería el cambio natural jardinero por jardinero y, en su lugar, llamaron al receptor Jakson Reetz.
El momento era el idóneo para la subida del nicaragüense por la lesión de los cuatro jardineros (Jorge Soler, Michael Conforto, Jung Hoo Lee y Austin Slater). Heliot Ramos y Luis Matos ya había sido llamados desde Triple A y solo quedaba Munguía como opción final, pero pesó demasiado el bajo rendimiento del chinandegano que apenas batea .237 con 18 imparables en 76 turnos oficiales con seis impulsadas y cinco bases robadas, lejos del Munguía en el Spring Training con .410 y dos jonrones.
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Además de los bajos números del nicaragüense también complicó su llamado el estar fuera del roster de 40, eso significaba que los Gigantes debían de colocar en asignación a un jugador del roster, convirtiéndolo en presa sencilla para cualquier organización de las Grandes Ligas. A pesar que parecía que Munguía había despertado en mayo con 8 imparable en 27 turnos, para un .296 de promedio no fue suficiente para convencer a los altos mandos y hacer el movimiento necesario para el llamado final del joven de 25 años, recibiendo un duro golpe, debido a que los Gigantes prefirieron subir a un receptor para que Blake Sabol, quien ha tomado el mando de la receptoría, pueda ser movido a los jardines, la cual es su segunda posición, en caso de necesitarlo.