La celebración del 30 de mayo como día dedicado a las madres nicaragüenses, se debe a una solicitud que hicieran un comité de damas encabezada por doña Lola S. de Sevilla al Congreso Nacional allá por el año 1940, en que se pedía se decretara el 30 de mayo como Día de las Madres nicaragüense. A partir de esa fecha los nicaragüenses ofrecemos año con año un merecido homenaje a ese ser que nos llevó con ella por nueve meses y que dedicó el resto de sus días a nosotros, sus hijos.
Hay un poema muy lindo que refleja el amor que esas mujeres convertidas en madres profesan a sus hijos, se llama el Ángel de los niños.
Este poema relata una conversación entre un niño por nacer y el Creador, las interrogantes del niño eran varias entre ellas, “yo no hablo el idioma de los humanos”. Dios le responde, “he designado un ángel que te enseñará el idioma”. El niño vuelve a preguntar: “Yo aquí en el cielo soy feliz, en la tierra hay muchas cosas malas. Quién me cuidará”. Dios vuelve a responder: “El ángel que designe para ti te cuidará aunque le cueste la vida”. Por último pregunta el angelito por nacer: “Pero yo quisiera regresar al cielo para volver a verte”, y le contesta el Creador: “Tu ángel te preparará para que regreses a mí”. Por fin el angelito pregunta cómo se llama ese ángel y Dios le responde: “Madre”.
Hoy a dos años de haber perdido a mi ángel, puedo decirles que no hay amor más grande que el que esa mujer nos profesa, dedicación, cariño, ríe cuando nosotros reímos y llora con nosotros cuando lloramos. A lo largo de mi vida he tenido el privilegio de conocer a varios ángeles que han dedicado su vida a sus hijos, por ejemplo la madrecita de mi amiga Mayra Lanuza y hermanos. Mi suegra cariñosamente llamada por sus hijos y nietos Mama Mirra, una madre bien padre como dijeran los mexicanos. La madre de los hermanos Talavera, José Ángel, Salvador y Alex, a la Mimi que un día escogió ser madre de sus sobrinos, entre otras.
En cuanto a mí, no sé cómo decirles que me tocó la madre más dulce y abnegada que hijo alguno puede tener. Todavía guardo con un cariño y cuido especial videos y grabaciones con su voz, cuando me siento solo, rendido o buscándole un sentido a la vida, escucharla y verla me reconforta y me siento privilegiado de haber tenido la dicha de que el ángel que me tocó, haya sido esa mujer que en vida se llamó Mercedes Martínez Vázquez y que naciera un 24 de diciembre. Desde el día en que nací y luego mi hermano Jonathan, dedicó su vida a ambos. Puedo decirles con la certeza más grande del mundo, que ese te quiero te quiero, es la expresión de cariño más noble y sincera a la que un ser humano puede aspirar. Después de ellas todos los otros sentimientos de cariño que podemos recibir no se le igualan.
Para finalizar, como una persona que tuvo la dicha de tener la madre más linda y dulce que hijo alguno pueda tener, deseo felicitar a todas las madrecitas nicaragüenses. Y a ustedes, mis queridos amigos, recordarles que todos los días son o deberían ser día de las madres, pero en especial el próximo 30 de mayo, no se olviden de esa mujer convertida en ángel para sus hijos.
A los que tienen la dicha de tenerla viva los felicito y a los que ya no la tenemos con nosotros, recordémosla y hagamos todo lo posible por ser mejores cada día en memoria a ellas. Es lo menos que podemos hacer por nuestras madres. Feliz Día de las Madres a todas las madrecitas nicaragüenses.
El autor es comentarista político y social.