Jacksell Mairena tiene 29 años. LAPRENSA/CORTESÍAESTELÍPOMARES

De rayar el campo a ser el líder de los jonrones en el Pomares: La historia de Jacksell Mairena

Preparaba la cal, las líneas con cinta y el utensilio para rayar el campo de la academia de beisbol en la Trinidad, Estelí. Miraba a los juveniles entrenando y soñaba con ser parte del equipo algún día, pero en ese momento volvía a su realidad

Preparaba la cal, las líneas con cinta y el utensilio para rayar el campo de la academia de beisbol en la Trinidad, Estelí. Miraba a los juveniles entrenando y soñaba con ser parte del equipo algún día, pero en ese momento volvía a su realidad: ganar algo de dinero arreglando el terreno para el uso de los demás y, cuando terminaban las prácticas o juegos, se quedaba para jugar “bola pasada” o “perreras” con otros amigos de la zona. Así empezó Jacksell Mairena el jugador que se ha robado los reflectores en este Pomares con sus 14 cuadrangulares, amenazando el récord de la nueva era que son los 25 vuelacercas de Jordan Pavón, conectados en 2016 con los Indios del Bóer.

Pero Mairena confiesa que no ha hecho nada especial esta temporada, dice que ha trabajado igual en el gimnasio y entrenando día a día durante la semana para estar en la mejor condición durante los partidos. “La clave es que nunca dejo de trabajar, incluso cuando me va mal y he pasado temporadas no tan buenas, nunca me doy por vencido”, confiesa el pelotero que debutó en el Pomares en 2012 y, ahora con sus 29 años, tiene claro sus objetivos.

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“Mi sueño es jugar en la Selección Nacional, mantenerme en la Liga Profesional y hacer que mi equipo salga campeón”, señala Mairena, además agregó: “Ya estuve en China y en México con la Selección Nacional Sub-23, pero ahora me gustaría dar ese salto a la absoluta. En el último Preclásico me convocaron para entrenar, pero finalmente no quedé en el equipo. Fue una gran experiencia, pero quiero seguir intentándolo hasta quedar”.

Ese niño que trabajaba dándole mantenimiento al campo recibió con el tiempo una oportunidad de pertenecer a la academia, aunque no recibió una firma de ningún equipo de Grandes Ligas, encontró en el Pomares su erupción. Atrás quedaron los años en los cuales tenía que recolectar tomates y jugar Mayor A cuando acababa el campeonato de primera división, ahora Mairena es un jugador consagrado en Nicaragua, que pelearán los equipos por tomarlo en el próximo draft de la Liga Profesional, pero antes quiere dejar su huella y romper el récord de Pavón.

Deportes Pomares archivo

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