Ryan García destrozó a Devin Haney. LAPRENSA/AFP

Ryan García deja al mundo del boxeo en shock tras una brutal victoria sobre Devin Haney

Nadie esperaba lo que ocurrió. Devin Haney, uno de los “invencibles” del pugilismo actual, invicto en 31 combates, cayó derrotado en una decisión mayoritaria (112-112, 110-114 y 109-115) ante Ryan García, el “niño bonito” convertido en chico malo

Nadie esperaba lo que ocurrió. Devin Haney, uno de los “invencibles” del pugilismo actual, invicto en 31 combates, cayó derrotado en una decisión mayoritaria (112-112, 110-114 y 109-115) ante Ryan García, el “niño bonito” convertido en chico malo. García decidió tomar riesgo, absorber el castigo para descargar su mano izquierda con contundencia y lo consiguió, sabiendo que resistiría la pegada del monarca, apoyado de una fallida estrategia del campeón, quien se quedó en el centro del ring para intercambiar golpes ante un oponente de mejor pegada.

Ryan García emuló a “Mano de Piedra” Durán en la primera pelea contra Sugar “Ray” Leonard provocando a su rival hasta llevarlo al límite, a tal punto que olvidara el plan de pelea, perdiera la cabeza y buscara el intercambio, haciendo a un lado sus fortalezas defensivas, movimientos de piernas y velocidad para contragolpear. Haney se alimentó de tanto resentimiento, tanto odio por los insultos y las bromas de García, quien cocinaba su estrategia semanas antes que comenzara la pelea.

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Tres veces cayó Haney a la lona cuando nunca antes lo había hecho en toda su carrera. García dio el primer paso con el show, haciendo que el público lo considerara un “loco”, que había perdido la cabeza, que no tenía una buena preparación, que el personaje devoraba a la persona, que sus problemas mentales lo hacían débil, mientras Haney se presentaba como el pugilista enfocado, más tarde decidió no marcar la categoría, prefirió pagar 1.5 millones de dólares por marcar tres libras más, priorizando la fortaleza sin desgastarse tanto como Haney. Una vez que tenía al borde del coraje a Haney, todo el mundo pesaba que había perdido los sentidos y su preparación era mala, dio luz verde a la parte final del plan: machacar a su rival en el ring.

Aunque García ganó el combate, no logró apoderarse del título del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) de las 140 libras debido a que falló en la báscula, pero ganó más que un cinturón, su prestigio se elevó a la estratósfera después que la derrota con Gervonta Davis lo había mermado.

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