Opositores y defensores de derechos humanos, en respuesta a la decisión de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de romper relaciones diplomáticas con el Gobierno de Ecuador, recordaron que el orteguismo cometió las mismas violaciones que ahora critica, tomando por la fuerza la sede diplomática de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Nicaragua, en abril de 2022.
La dictadura anunció este sábado el rompimiento de las relaciones diplomáticas con el Gobierno de Ecuador, luego que las autoridades de ese país entraron por la fuerza la sede diplomática de México en Quito para capturar al ex vicepresidente Jorge Glas.
La Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), a través de sus redes sociales, apuntó que la dictadura de Ortega y Murillo “confiscó la sede diplomática de la OEA en Managua y ahora condenan y rompen relaciones con Ecuador, descaro en su máximo esplendor”.
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La defensora de derechos humanos Haydeé Castillo, exiliada y desnacionalizada por la régimen orteguista, señaló a la dictadura Ortega Murillo de tener una “la doble moral” que “raya en el cinismo”.
«Mata y va al entierro»
“’Mata y va al entierro’. Asalta sedes diplomáticas, comete crímenes de lesa humanidad, viola el marco internacional de derechos humanos y se siente con la autoridad de reclamarles a otros que también lo hacen”, apuntó la defensora.
El periodista y exdiplomático nicaragüense Arturo McFields, desde el exilio y a través de sus redes sociales, también recordó que “en Nicaragua Ortega asaltó y confiscó la sede de la OEA en 2022 y la de Taiwán en 2021”, cuestionando que ahora el orteguismo se diga “que defienden el Derecho Internacional y condenan a Ecuador”.
Juan Sebastián Chamorro, economista y opositor nicaragüense, excarcelado y desnacionalizado por el orteguismo, también recordó que la dictadura Ortega Murillo fue la primera en «invadir una embajada arbitrariamente», al tomar con la fuerza de las armas la sede de la OEA en Managua.
Además, apuntó que «ningún país, México y Nicaragua, pueden abusar del asilo y proteger corruptos y ladrones». Actualmente, Nicaragua mantiene desde hace dos meses en su sede diplomática en Panamá al expresidente panameño Ricardo Martinelli (2009-2014), a quien el Gobierno de Panamá le negó el salvoconducto para que viaje a Nicaragua, ya que este pretende huir de una condena de casi 11 años de prisión por blanqueo de capitales.
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El economista y analista político Enrique Sáenz, desde el exilio y a través de sus redes sociales, señaló como “gravísimo” lo ocurrido en la embajada de México en Ecuador, apuntando que fue “una violación flagrante a normas internacionales que permiten la convivencia pacífica”.
Además, recordó que “Ortega igual, allanó la sede de la OEA en Managua: Si (el presidente de México, Manuel) López Obrador, y otros gobiernos hubieran reaccionado con energía en esa ocasión…”.
OEA recuerda que también fue «víctima» del orteguismo
En un comunicado divulgado este sábado, la OEA recordó que «fue víctima también recientemente de un ataque similar en Managua», haciendo alusión a la toma por la fuerza que ejecutó la dictadura Ortega Murillo de su sede en Nicaragua.
En ese contexto, resaltó que «ni en ese caso ni en este son admisibles ambigüedades sino la más plena coherencia con el Derecho Internacional».
Sobre la situación entre México y Ecuador, la OEA manifestó su «solidaridad a quienes fueron víctimas de las acciones improcedentes que afectaron a la Embajada de México en Ecuador».
Además, llamó a las partes «al diálogo pare resolver sus diferencias» y dijo «estimar necesaria una reunión del Consejo Permanente de la OEA para bordar el tema y en base a los principios consagrados en el derecho internacional, como el respeto a la soberanía, la solución pacífica de las controversias, la coexistencia pacífica de los estados, la renuncia a recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza para dirimir los conflictos y el fies y estricto cumplimiento de los tratados internacionales, entre ellos los que garantizan el derecho de asilo».