No es la primera vez que el obispo argentino convertido en papa por la Santa Sede, da declaraciones que exaltan los ánimos de quienes se sienten afectados por ellas. En esta ocasión su llamado a los ucranianos de que deberían izar la bandera blanca y aceptar que no han podido frenar la “operación especial” como llama Vladímir Putin a la guerra contra Ucrania.
En esta ocasión me voy a limitar a poner en contexto lo dicho por el papa, la repuesta del gobierno y clero ucraniano y una reflexión o mejor dicho una sentencia que nos legara Winston Churchill al respecto.
El papa Francisco afirmó en una entrevista que Ucrania debería tener lo que él llama el coraje de «izar la bandera blanca» y negociar el fin de la guerra con Rusia que ya lleva dos años. Francisco hizo estos comentarios en una entrevista grabada con la emisora suiza RSI.
En la entrevista el papa Francisco fue preguntado por su postura en un debate entre los que dicen que Ucrania debería rendirse al no haber sido capaz de repeler a las fuerzas rusas, y los que dicen que hacerlo legitimaría las acciones de la parte más fuerte. «La palabra negociar es una palabra valiente. Cuando ves que estás derrotado, que las cosas no van bien, necesitas tener el coraje de negociar», respondió Francisco.
Haciendo un paréntesis para graficar el significado de la bandera blanca, la enciclopedia Wikipedia dice lo siguiente: “La bandera blanca es un símbolo internacional usado normalmente en periodo bélico o de conflicto, que posee varios significados: rendición, solicitud de parlamentar con el enemigo o solicitud de cese de las hostilidades y su significado es aceptado oficialmente desde la Convención de Ginebra”.
Ahora permítanme exponerles las reacciones de los ucranianos sobre el tema. Ucrania criticó el domingo antepasado el llamado del papa Francisco a negociar con Rusia dos años después de su invasión, prometiendo «nunca» rendirse después de que el pontífice dijera que Kiev debería «tener el coraje de izar la bandera blanca». Mientras, el arzobispo mayor de la Iglesia greco-católica ucraniana, Sviatoslav Shevchuk, mostró su rechazo a las declaraciones del papa instando a izar la bandera blanca y a sentarse a negociar con Rusia el fin del conflicto.
“En Ucrania nadie tiene la posibilidad de rendirse. Ucrania está herida pero invicta. Ucrania está exhausta, pero sigue en pie”, ha asegurado Shevchuk durante una visita a la parroquia greco-católica ucraniana de San Jorge, en Nueva York, subrayando que nadie está pensando en rendirse. Vayan a Ucrania y lo verán dijo en referencia a los que ponen en duda la capacidad de Ucrania para seguir combatiendo.
Como expuse al inicio de este artículo, Winston Churchill dejó para la posteridad la siguiente frase: “Quien se humilla para evitar la guerra, se queda con la humillación y con la guerra”. La dijo además de repetir hasta la saciedad en los momentos más aciagos durante la ofensiva hitleriana a Inglaterra durante la segunda guerra mundial: “Lucharemos en las playas, lucharemos en los aeródromos, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las colinas; nunca nos rendiremos”. Y nunca se rindieron.
Es una lástima que Francisco durante su entrevista haya olvidado lo dicho por uno de los héroes más emblemáticos de la Segunda Guerra Mundial en relación a su consejo de izar la bandera blanca a Ucrania.
Como dije al inicio de este artículo, en esta ocasión a pesar de tener mi criterio al respecto he querido ponerles en contexto las palabras de Francisco. Y las opiniones, los comentarios y referencia los tomé de declaraciones y artículos que se han publicado sobre el tema y que consideré oportuno recordárselos. Lo expresado por Winston Churchill lo incorporé a este escrito por considerarlo valederos con respecto al tema.
El autor es analista político y directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense.