Recuerdo que el decano de comunicación nos decía que en la carrera debíamos de tener un mar de conocimiento y un dedo de profundidad y se aplicaba a varias cosas. Uno a la variedad de formatos: radio, prensa, televisión, relaciones públicas, etc., y uno decidía en cuál de ellos te ibas a especializar.
Una vez que me gustó la prensa escrita me encantó el tema de la educación, a pesar de que me había aventurado a tomar un posgrado en periodismo judicial. Recuerdo que me llegaron a llamar “especialista en educación” y esa palabra siempre me dio un poco de temor, porque quizá pasé del dedo a la mano de profundidad pero no sé si llegaría hasta el punto para ganarme ese adjetivo.
Realicé una cantidad, hasta ahora no contada, de trabajos de educación preescolar, primaria, secundaria, técnica y superior, desde el punto de vista de contenido, de legislación y de presupuesto. En comunicación igual empecé a trabajar en comunicación digital, en análisis de redes sociales y en desarrollo de proyectos y siempre tenía en mi mente la frase “un mar de conocimiento y un dedo de profundidad”, por lo que, al montar una empresa de consultoría me apoyé de gente que conocía de comunicación, pero su dedo de profundidad era en áreas como el diseño, la comunicación estratégica, contenido multimedia y desarrollo web.
Resulta que la vida me ha llevado a extender ese sueño de hacer proyectos de comunicación a nivel regional y claro a conocer cosas como el contexto de los países, impuestos, leyes y hasta los acentos. A mi estimado decano de aquellos tiempos, le diría que su frase se extiende hoy a la creación de empresas, asociaciones y medios en diferentes países. Toca aprender qué dice la legislación para iniciar estas figuras jurídicas, cómo gestionar equipos en diferentes ciudades y países, cómo hacer pagos en línea o transferencias internacionales y considerar estos costos en el presupuesto. Iré con algunos de estos aspectos uno a uno.
La gestión de los equipos es uno de los principales retos. Los grupos, llámese redacción, empresa, asociación, organización o como le quieran llamar, debe tener un punto de encuentro, como lo fueron las redacciones, las oficinas y pasillos en el mundo físico. Para ese punto por favor extender la mente más allá de los grupos de Whatsapp. Existen aplicaciones como Slack donde se pueden organizar salas, micro oficinas para hacer discusiones, Signal, un sitio más seguro y no dejar de lado las videollamadas y en este sentido pediría perder el miedo de encender cámara que ya parece el demonio del internet que nos vean trabajando desde nuestros hogares, cuando no había problema que alguien se acercara a nuestro cubículo o nuestra oficina. Para las transferencias bancarias existen aplicaciones que son mucho más económicas que las cuotas que nos cobran los bancos, pero pasa por el reto de ponernos de acuerdo cuál es la que usaremos.
Finalmente, el mar de conocimiento y el dedo de profundidad nos lleva a tener el dedo en el contenido, en los productos, ya sea de periodismo o comunicación que vamos a desarrollar, luego debemos tener el mar en otras áreas como la gestión, la administración, desarrollo, ejecución y evaluación de proyectos y aprender hasta a hacer declaraciones a ministerios de hacienda de diferentes países. Los retos son cada vez mayores. El mar de conocimiento es un océano completo, no se imaginen solo la playa y el dedo de profundidad implica que con el tiempo nos metamos más y más en las aguas.
Cuando estudié un posgrado en periodismo judicial es porque me gusta el derecho y siempre me pregunté qué haría si me mandaran a reportear a los juzgados, porque para mí era el mismo temor que adentrarme en el Mercado Oriental y alguien me dijo que lo que da miedo es la desinformación, por eso decidí ampliar mi dedo de profundidad en ese campo.
Ese es el consejo que les quiero dejar, el mar siempre será amplio y siempre habrá información general, entonces pensemos en qué nos queremos enfocar y estudiemos, busquemos cursos, diplomados, talleres, carreras, maestrías para dar a ese dedo más profundidad.
La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación.