El legado de Habermas frente al desierto de la posmodernidad

¿Hasta qué punto la degradación de los sistemas educativos es un error de gestión o una estrategia deliberada para erosionar la capacidad de resistencia racional del ciudadano? ¿Es la filosofía actual capaz de proponer un horizonte universalista sin caer en el dogmatismo, o ha sido domesticada por el imperativo de la corrección política posmoderna?

¿Por qué ya nada nos asombra? 

El reencantamiento del mundo no es una promesa que la tecnología o el progreso puedan darnos a precios módicos, sino que se trata de un acto de voluntad filosófica, un retorno a nosotros mismos a través de una mirada —sin cataratas— de la realidad.

Un mar de conocimiento y un dedo de profundidad

El consejo que les quiero dejar, el mar siempre será amplio y siempre habrá información general, entonces pensemos en qué nos queremos enfocar y estudiemos, busquemos cursos, diplomados, talleres, carreras, maestrías para dar a ese dedo más profundidad.

Fagocitando el fuego del asombro

Vemos a diario cómo ese fuego se va extinguiendo, generando seres humanos deshumanizados, antipáticos, patéticamente vulgares y extremadamente crueles (nuestros actuales y futuros gobernantes gozan de todas esas características). Así estamos…

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