Miriam del Socorro Alemán Matus, mejor conocida como doña Coquito, falleció en horas de la madrugada de este miércoles 21 de febrero en el Hospital Fernando Vélez Paiz, en Managua, producto de un infarto, confirmó a LA PRENSA su hijo Roberto Vargas Alemán.
«Se me murió mi viejita, lo único que tenía. Ella murió a las 3:00 de la madrugada», dijo este miércoles Vargas en medio de un incontenible llanto.
Conocida como «la abuelita vandálica», doña Coquito se ganó el cariño de los nicaragüenses en 2018 porque regalaba agua durante las protestas antigubernamentales.
Tenía 84 años, sufría hipertensión, diabetes y otros padecimientos propios de su edad.

Querida por los nicaragüenses
La fama y el cariño hacia doña Coquito llegó la mañana del 18 de mayo de 2018, cuando regaló toda el agua helada que tenía destinada para su venta a las personas que se manifestaban en las afueras del Seminario Nuestra Señora de Fátima, donde se desarrollaba la Mesa del Diálogo Nacional.
Desde entonces doña Coquito se ganó el cariño de miles de nicaragüenses. La llamaron la «abuela vandálica» y a partir de ese momento ella participó en marchas contra el régimen. Fue apresada, salió al exilio y regresó.
En julio de 2020 enfermó grave, pero temía ir a un hospital público por miedo a la dictadura. Un médico privado la atendió y estabilizó.
Sin embargo, Roberto Vargas Alemán dijo a este Diario que doña Coquito tuvo dos recaídas en los últimos meses, hasta este miércoles que falleció.
«A ella le estaban dando problemas del corazón, la diabetes, la presión. Me recayó dos veces más producto de los preinfartos que le dio. Ella no quería que la llevaran al hospital, ella quería morir aquí en su casa», describió su inconsolable hijo.
Aboga por ayuda
Lo último que doña Coquito le dijo a su hijo fue: «Te quiero mucho».
Roberto Vargas Alemán abogó por ayuda económica a los nicaragüenses para cubrir los gastos del sepelio de su madre.
Si usted desea colaborar puede contactarse con los familiares al número: +505 78225391, y para donaciones en efectivo, puede hacerlo a la cuenta Lafise en dólares 117289951 a nombre de Miriam del Socorro Alemán Matus.
«Necesito ayuda, ahorita no tengo nada, estamos esperando que su cuerpo venga, ya la van a traer», mencionó el hijo de doña Coquito. La vela será en su casa ubicada de los camiones de arena, 4 cuadras abajo, en Las Piedrecitas, Managua y este jueves 22 de febrero será el entierro entre las 10:00 a.m. y 12:00 del mediodía.
Mensajes de solidaridad
Los mensajes de solidaridad hacia la familia de doña Coquito no se han hecho esperar, nicaragüenses en redes sociales, conmovidos por la noticia, han recordado su participación y humildad.
El opositor, excarcelado político y desterrado, Juan Sebastián Chamorro, escribió en su cuenta de X una pequeña descripción de doña Coquito de quien dijo que fue «una mujer que teniendo poco, dio tanto. Un ejemplo de solidaridad y entereza».
Asimismo, envió su sentido pésame a su familia, en especial a su hijo Roberto y mencionó «que en paz descanse nuestra querida luchadora Coquito. Esa agua solidaria nos une».
El también ex preso y desterrado político, Félix Maradiaga, se sumó a los mensajes de solidaridad y destacó la figura de doña Coquito.
«Doña Coquito, valiente alma nicaragüense y símbolo viviente de la resistencia y la identidad popular, ha dejado este mundo. Nos deja la memoria de su coraje. Doña Coquito se convirtió en una figura emblemática durante las protestas pacíficas contra la dictadura sandinista de Daniel Ortega, donde su presencia era tan constante como inspiradora. Con su indomable espíritu, su sencillez, vestida a veces azul y blanco, encarnaba su profundo amor por Nicaragua», escribió Maradiaga.
La excomandante guerrillera y excarcelada política, Dora María Téllez, subrayó que la nicaragüense fue un «ejemplo de solidaridad y amor a una Nicaragua en democracia, con libertades (…) Queda en el corazón de cada nicaragüense que luche por democracia».
Asimismo, Medardo Mairena, excarcelado político y líder campesino, subrayó que doña Coquito «con ese humilde gesto de brindar sus bolsitas de agua en momentos tan difíciles, transmitió siempre solidaridad, aliento y esperanza. Azul y Blanco para siempre».