Estudiantes de la Universidad Nacional Casimiro Sotelo muestran inquietud ante la calidad educativa proporcionada por su cuerpo docente. Aquellos que están reincorporándose han expresado que perciben la disparidad en calidad respecto al cuerpo docente de la expropiada Universidad Centroamericana, sin embargo, «no tienen alternativas» para completar sus estudios.
La baja calidad educativa en una universidad no solo afecta negativamente a los estudiantes, sino que también tiene consecuencias perjudiciales a nivel nacional. En el caso de la represalia política por parte del régimen dictatorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo, la política de confiscación de universidades, como la Universidad Centroamericana, se traduce en un intento de controlar la educación y silenciar la disidencia académica, socavando la diferencia de ideas y restringiendo la libertad intelectual.
«Se puede notar la baja calidad educativa, comparándolo con lo que estudiamos en la UCA. No sabemos si es una represalia política hacia los estudiantes, no tienen criterios de selección adecuados para sostener una universidad. Honestamente el mal no nos lo hacen solo a los estudiantes, sino al país», aseveró María*, estudiante de reingreso de la Facultad de Humanidades.
Otro estudiante que había estudiado en la UCA indicó que «la verdad, creo que es obvio que hay cambios, no solo en lo académico sino también en el ambiente. No es incomodidad, sino una sensación extraña; la atmósfera es distinta. No sabría decirte qué es, probablemente es el tipo de personas que veía antes y las que estoy viendo ahora».

Errores preocupan al estudiantado
Se han compartido en redes sociales diversas fotos en las que docentes de la Casimiro Sotelo cometen errores ortográficos mientras imparten sus clases. Además, se ha observado que personal administrativo ha completado documentos oficiales con palabras mal escritas.
Este fenómeno ha generado preocupación en la comunidad educativa, ya que la calidad del lenguaje utilizado por el personal docente y administrativo es fundamental para garantizar un entorno académico y administrativo eficiente y profesional.
Sin embargo, otros estudiantes han indicado que la situación no es generalizada, pero es una suerte tener a un docente que sea «bueno». «En este caso no me quejo porque el docente que me tocó sí es competente y sabe enseñar, también es bastante didáctico y desde el inicio dijo que entendía el contexto y que no quería meterse en temas políticos», indicó uno de los jóvenes quien habló con LA PRENSA.


María indicó a LA PRENSA que no debería ser una suerte tener un buen docente, sino que es el derecho del estudiantado. «No es buena suerte tener un buen docente; es lo que todos merecemos. Es sorprendente ver que tu docente no pueda escribir de manera correcta o te señale errores inexistentes en trabajos, que no te contesten de manera sólida tus inquietudes. Esto es un problema de más atrás en la educación, algo en lo que desde secundaria deberían poner especial atención, pero no podemos pedir ni eso en los colegios públicos», agregó.
En noviembre de 2023, el sacerdote jesuita José María Tojeira compartió en su cuenta de X una fotografía de un documento que había llegado a sus manos. Era un recibo de la Casimiro Sotelo Montenegro, destacando un peculiar «alugno activo». Tojeira, exrector de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, de El Salvador, señaló de manera irónica la creatividad lingüística de la institución.
La imagen del recibo se volvió viral en redes sociales, generando textos y memes que resaltaban el término «alugno» y subrayaban los cuestionamientos sobre los estándares académicos de la universidad que ocupaba el antiguo campus de la UCA.

Laura es una joven que acaba de entrar a la universidad y aunque la Universidad Casimiro no era su mejor opción se decidió a tomarla porque pensó que habría mayor excelencia. Sabía que estaba ocupando el lugar de la antigua UCA «no es una chaqueta fácil de llenar», indicó la universitaria. Se ha decepcionado por el ambiente educativo.
«Hartos» del proselitismo político
Rápidamente, la histórica UCA se ha impregnado de los distintivos colores del Frente Sandinista y ahora representan el orteguismo, el rojo y el negro. Los estudiantes de reingreso se han visto sorprendidos por esta transformación, ya que estaban acostumbrados a una educación que primaba por su carácter apolítico y libre de adoctrinamiento.

«Yo no soy de ningún partido, pero no me gusta estar viendo este tipo de cosas o que nos hablen de gente que estuvo involucrada. Hasta en los lugares de compra, como el Che Guevara, uno cree que no afecta, pero poco a poco esto va calando porque te lo ponen en todos lados», dijo uno de los estudiantes que no quiso brindar mayor información sobre el tema.
LA PRENSA conoció por parte de un estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), que este cafetín es la réplica de uno que se encuentra en la UNAN. Con la confiscación de la UCA, se apropiaron de las cosas del Expresso Americano e inauguraron el cafetín «Che Guevara», que ha sido clasificado como «propaganda sapa».
«En la UNAN es muy conocido y siempre lo había atendido el mismo señor, pero ahora nos han comentado que se fue a la UCA», indicó la estudiante de esta universidad.
________
*Los nombres mencionados en esta entrevista han sido reemplazados por nombres ficticios debido al temor de los estudiantes a posibles represalias contra ellos o sus familias.