Treinta exjefes democráticos de Estado y Gobierno de América Latina y España, que se agrupan en la Iniciativa Democrática de Europa y América (IDEA), emitieron una declaración conjunta en la que condenan la exclusión o inhabilitación de María Corina Machado, candidata presidencial de la oposición en Venezuela.
Machado fue elegida candidata opositora en una votación primaria en la que obtuvo más del noventa por ciento de los votos. Además, el régimen de Nicolás Maduro se comprometió en el Acuerdo de Barbados del 17 de octubre del año pasado, a realizar en la segunda mitad del año 2024 una elección presidencial libre, competitiva y por lo tanto sin exclusiones.
La candidata de la oposición democrática ha sido inhabilitada políticamente de manera ilegal, dicen los exgobernantes de Iberoamérica y España. De manera que “de acuerdo con las reglas de la democracia, sigue siendo la legítima representante de la oposición en Venezuela y su candidata presidencial ante la comunidad internacional que respeta al Estado democrático constitucional y de derecho y a la que han favorecido, en elecciones primarias, una mayoría determinante de los venezolanos”.
También algunos presidentes en ejercicio de países latinoamericanos, como Argentina, Ecuador, Paraguay y Ecuador, se han pronunciado contra la inhabilitación de María Corina Machado y reclaman al régimen venezolano que respete su derecho de ser la candidata presidencial de la oposición.
También la secretaría general de la OEA condenó enérgicamente la inhabilitación de la líder opositora venezolana, mientras que Estados Unidos, que para alentar al régimen de Nicolás Maduro a cumplir el acuerdo de Barbados flexibilizó las sanciones petroleras y financieras, ha advertido que las puede restablecer plenamente.
Los que han guardado silencio ante la inhibición de María Corina son los gobiernos de izquierda, tanto los extremistas de Cuba, Venezuela y Nicaragua, como los “moderados” de Brasil, México y Colombia. Incluso el presidente socialista democrático de Chile, Gabriel Boric, quien en otros casos se ha pronunciado contra las acciones represivas de los regímenes latinoamericanos más autoritarios, ahora ha guardado silencio al menos hasta el momento de redactar este editorial.
Es que como se dice popularmente no se puede esperar peras del olmo, que significa pedir algo a alguien a sabiendas de que es imposible obtenerlo.
Las personas en general, y sobre todo los políticos, actúan de acuerdo con su ideología, aunque ahora se diga que esta ya no existe. La ideología no puede dejar de existir sencillamente porque es la manera como cada persona o grupo ve el mundo, la sociedad, la problemática de su localidad, de su país o internacional. La ve y juzga de acuerdo con su formación intelectual y política, con sus experiencias y el lugar que ocupa en la sociedad y en las estructuras de poder, y sobre todo, de conformidad con sus intereses.
Pedir a los gobernantes izquierdistas que se solidaricen con alguien como María Corina Machado que lucha por sacar electoralmente del poder a Nicolás Maduro, a fin de establecer la democracia, es tan ingenuo como esperar que los gobernantes y exgobernantes democráticos de derecha y centro derecha respalden las políticas nefastas de los regímenes izquierdistas autoritarios.