Aunque en septiembre la tasa de desempleo en Nicaragua experimentó un ligero aumento con relación al mes anterior, el régimen de Daniel Ortega aseguró que el subempleo afecta a menos del 40 por ciento del mercado laboral, según datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), que no explica a qué se debió esa caída sustancial de la informalidad.
Hasta septiembre, el desempleo se elevó de 3.2 por ciento en agosto a 3.5 por ciento. Incluso, la tasa en el mes de referencia es mayor que el 3.3 por ciento en igual periodo del año pasado, según cifras comparadas por la institución estatal, la cual es controlada de manera directa por el presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes.
El desempleo siguió afectando principalmente a las mujeres, donde el 3.7 por ciento hasta septiembre se encontraba en esa situación, frente al 3.4 por ciento en el mes anterior.
En el caso de los hombres, el 3.4 por ciento estaba sin trabajo, mayor que el 3 por ciento en agosto e igual tasa en septiembre del año pasado.
Menos empleos precarios
En contraposición, el régimen dice que el subempleo siguió en descenso. Es decir, hay menos nicaragüenses que están ocupados en empleos precarios, mal remunerados y de baja tecnificación. Hasta septiembre, el subempleo a nivel nacional resultó de 38.9 por ciento, disminuyendo en 0.1 puntos porcentuales respecto a septiembre 2022 (39 por ciento), y de 3.6 puntos porcentuales con respecto al mes anterior.
«Esto sigue siendo explicado por la salida masiva de nicaragüenses al exterior. Recordemos que más de 300 mil se han ido en los últimos dos años, es decir son personas que decidieron dejar sus negocios informales y emprender el peligroso viaje a Estados Unidos. En esas caravanas que mirábamos hasta el año pasado habían nicaragüenses, son personas que hicieron algún tipo de ahorro y se fueron», explica un economista que pide no ser citado por temor a represalias.
A criterio del especialista, el Gobierno se ha visto favorecido no solo por vía remesas, sino también porque el mercado laboral está menos presionado por esa mano de obra que necesita emplearse y que prefiere irse del país en busca de mejores oportunidades.
FMI admite impacto
De hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió del impacto de la migración en la economía. «Se estima que las remesas alcanzarán alrededor del 28 por ciento del PIB a finales de 2023, el doble de su nivel de finales de 2021, impulsadas por el rápido aumento de los emigrantes nicaragüenses. Este nivel récord de remesas, junto con el nivel sostenido de exportaciones, están apoyando el giro del balance de cuenta corriente el cual llegará a un superávit de alrededor del 4 por ciento del PIB en 2023», afirmó una misión técnica en una visita reciente al país.
No obstante, reconoció que la masiva migración le pasará factura al crecimiento económico de corto plazo. «Se espera que el crecimiento económico continúe el próximo año, así como en el mediano plazo, aunque a una tasa inferior al promedio histórico… Estas tasas de crecimiento previstas se mantienen por debajo del promedio histórico (2000-17) del 3.9 por ciento, debido a una prudente recuperación de la inversión, un limitado acceso a financiamiento oficial y a una menor contribución del empleo al crecimiento debido a la reciente emigración», indicó.
Por otra parte, el Inide informó que la tasa de subempleo en el país, en septiembre 2023, fue mayor para los hombres (40.3 por ciento) que para las mujeres (37.3 por ciento). La mayor reducción del empleo precario se registró principalmente en los hombres, que en agosto era 44.8 por ciento y en las mujeres 39.6 por ciento.
Otros indicadores del mercado
La tasa de ocupación en el país, en septiembre 2023, fue mayor para los hombres (96.6 por ciento) que para las mujeres (96.3 por ciento).
En lo que respecta a la distribución de los ocupados, la participación de los asalariados es de 44.8 por ciento. Por su parte, la participación de los trabajadores por cuenta propia es de 35.3 por ciento. Finalmente, la participación de los no remunerados se ubicó en 13.5 por ciento y de los empleadores en 6.4 por ciento.
Las actividades económicas con mayor participación en la ocupación fueron: agropecuario, caza, silvicultura y pesca (26.9 por ciento), comercio (21.5 por ciento), servicios (20.1 por ciento) y la industria manufacturera (10.6 por ciento), que en conjunto concentraron el 79.1 por ciento del total de ocupados (80.3 por ciento en septiembre 2022).