Monseñor Rolando José Álvarez, conocido como «obispo del pueblo» fue condenado a 26 años de prisión por los supuestos delitos de traición a la patria y despojado de su nacionalidad como nicaragüense. Es el único sacerdote que queda como rehén de la dictadura de Daniel Ortega.
Según fuentes relacionadas a la Iglesia católica este defensor de lad libertades ha rechazado en tres oportunidades el ser destarrado del país. Actualmente se encuentra en la celda de máxima seguridad en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro conocido como La Modelo.
Es obispo de la Diócesis de Matagalpa y ha destacado como una de las voces más críticas contra el régimen sandinista y las diferentes violaciones a los derechos humanos que este ha cometido. La única vez que fue presentado por las autoridades orteguista fue el 25 de marzo de 2023; los medios oficialistas al servicio de la dictadura difundieron fotografías y vídeos del preso político con la típica vestidura azul de reo. No se conoce el actual estado de este.

Finalista del Premio Sajarov
Monseñor Rolando Álvarez ha cautivado al pueblo nicaragüense por sus elocuentes palabras a la hora de defender los derechos de la ciudadanía y condenar las acciones represivas de la dictadura. Además, esto le valió una nominación al Premio Sájavov 2023, otorgado por el Parlamento Europeo.
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El obispo fue finalista junto a la defensoras de humanos nicaragüense Vilma Nuñez de Escorcia. «Vilma Núñez de Escorcia lleva décadas luchando por los derechos humanos de los nicaragüenses. A pesar de ser perseguida, permanece en su país. Monseñor Rolando José Álvarez Lagos, obispo de Matagalpa, ha sido uno de los críticos más abiertos del régimen del presidente Ortega. En febrero de 2023, tras negarse a abandonar el país, fue condenado a 26 años de prisión y se le suspendió la nacionalidad», indicó el Parlamento Europeo.
Junto con Monseñor Rolando Álvarez se encuentra 90 ciudadanos que el régimen de Daniel Ortega considera críticos de su administración. Se encuentran en diferentes cárceles del país donde se les vulnerad diaramente sus derechos humanos.