Qué objetivos persigue Hamás con la barbarie realizada en Israel

El ataque injustificado de Hamás el pasado 7 de octubre contra Israel en el que asesinó a sangre fría a más de 1,400 israelíes invadiendo su territorio, es considerado como una provocación que arrastra tras de sí múltiples objetivos, que trataré de visibilizar.

En primer lugar en los ataques del mencionado día iba implícito el odio del pueblo palestino contra el israelita desde que estos se instalaron en lo que fue el protectorado de Gran Bretaña y que a través de la Declaración Balfour que comprometió el apoyo de su país para la creación de un “hogar nacional” judío, permitió la entrada del pueblo israelita diseminado por  varias partes del mundo, especialmente los instalados en Europa, de ascendencia askenazi.

Sabido es que los israelitas fueron atacados en 1948 cuando declararon su independencia por las fuerzas de Egipto, Siria, Jordania, Iraq y Líbano, que fueron vencidas por el naciente Estado y les fue otorgada por la Organización de la Naciones Unidas (ONU), pero las tensiones entre Israel, incluso antes de su nacimiento como Estado, se originaron mucho antes y se avivaron desde ese conflicto. Lo que ha significado que desde el siglo pasado los países vecinos que rodean a Israel han tratado prácticamente de borrarlo del mapa en la zona.

Para consolidar Israel como nación, ha tenido que enfrentar además de la llamada guerra de independencia, la guerra de Suez de octubre-noviembre de 1956, en la que los egipcios no conformes con la formación del Estado israelí, como ya lo había demostrado en la guerra de 1948, esta vez con el liderazgo de Gamal Abdel Nasser, a la sazón presidente de Egipto y quien quería fortalecer el nacionalismo árabe y  formó un frente para atacar la política de los franceses y británicos que promovieron la construcción del Canal de Suez, que para él suponía seguir con la presencia tanto de ingleses como franceses. Y comienza a dar los primeros pasos para impulsar la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) bajo el liderazgo de Yasser Arafat, cuyo objetivo era hacer valer el derecho de autodeterminación del pueblo palestino en la creación de un Estado nacional palestino. Esta guerra también ganada por Israel, demostró una vez más la superioridad de las fuerzas de defensa israelíes y el fuerte liderazgo de David Ben Gurión uno de los fundadores de Israel como Estado.

En 1967 se libra la conocida Guerra de los Seis Días, que Nasser, teniendo como convicción de contar con el apoyo de Siria e Iraq bajo la tutela de Abdul Rahman Arif y Nureddin al-Atassi respectivamente, el presidente egipcio decide atacar Israel y esta vez los árabes sufren una nueva derrota de las Fuerzas de Defensa Israelí bajo el mando militar del estratega Moshe Dayán, conocido como el León del Desierto, quien manda una operación de guerra aérea contra la aviación egipcia que estaba en tierra. En esta guerra simultáneamente atacaron fuerzas sirias, jordanas y libanesas, que rodearon Israel  reforzados por fuerzas de Iraq, Arabia Saudita y Argelia. En esta guerra los israelíes ocuparon la totalidad de Gaza, Cisjordania, la península del Sinaí, el este de Jerusalén y los altos del Golán en Siria. A este éxito militar rotundo se agrega el triunfo en el ámbito de las relaciones internacionales ya que el Consejo de Seguridad de la ONU reconoce los derechos a la soberanía e integridad del Estado de Israel.

El otro antecedente del conflicto se escenifica con la llamada guerra del Yom Kipur, realizada del 6 al 25 de octubre de 1973, bajo la presión de la OLP a los Estados árabes para precipitar una acción de fuerza contra Israel. La OLP emprende actos terroristas, siendo el más sobresaliente el perpetrado contra el equipo israelí en los juegos Olímpicos de Münich, Alemania, en 1972. A  ello se unen el deseo de revancha de Siria y Egipto, cuya intención es recuperar los territorios perdidos en la Guerra de los Seis días de 1967, como eran los altos del Golán y el Sinaí y ello promueve a los dirigentes de esas naciones, Hafez al-Asad y Anuar el Sadat, a desatar la guerra con la cooperación de Irak, Jordania, Marruecos y la URSS. Atacan Israel el 6 de octubre de 1973, día del Yom Kipur, fiesta religiosa judía conocida como Día del Perdón.  Nuevamente las Fuerzas de Defensa Israelíes logran mediante una contraofensiva y armados por los norteamericanos con nuevos materiales de guerra sofisticados y logran una nueva victoria que les permite mantener y consolidar sus posiciones que luego mediante intervenciones diplomáticas de la ONU y negociaciones bilaterales, Israel devuelve Sinaí a Egipto y se compromete a no volver a la guerra con Israel. De nuevo Moshé Dayán vuelve a comandar las fuerzas israelíes y demuestra su visión estratégica de la guerra sobresalientemente.

Todos aquellos polvos traen estos lodos, y así llegamos al asalto violento de fuerzas de Hamás contra Israel del 7 de octubre, en el que son conocidos de todo el mundo la barbarie y el salvajismo con que la fuerza hamatí invade territorio israelí asesinando salvajemente y a mansalva a militares, civiles, mujeres, niños que habitaban en los kibutz cercanos a la Franja de Gaza, degollando niños, violando mujeres, secuestrando a 229 israelíes que mantienen en su poder. Esto ha propiciado de nuevo que las FDI entren en guerra y lancen una contraofensiva que se está ejecutando en estos días contra las fuerzas de Hamás, apoyadas por Irán y Líbano claramente y atacan con misiles, drones territorio israelí, lo que es contestado por la fuerza aérea de Israel que mantiene su derecho a defenderse mediante ataques simultáneos de ambos lados en los que la Franja de Gaza, está bajo fuego constante de las IDF con su aviación y su fuerza de misiles y su vez controlando los ataques de los hamatíes con su Cúpula de Hierro, cuyo fin es destruir los misiles lanzados desde la franja de Gaza. Y así van sucediéndose ataques y contraataques de ambos bandos donde los gazatíes pertenecientes a Hamás ya han perdido más de 4700 personas fallecidas como consecuencia de los mismos.

No hay duda que esta guerra no será como las otras y que será de más duración, ya que Hamás tiene detrás de sí a Irán como principal colaborador en la provisión de materiales de guerra como los misiles y los drones que ya ha hecho uso de ellos en la otra guerra de Ucrania contra el invasor ruso, y que Líbano y Siria están en la práctica como aliados de Hamás y ya lanzan ataques contra territorio israelí por el norte.

Lo que sigue claro es que lo que persiguen los atacantes es desaparecer a Israel y que no tenga ese papel protagónico en Medio Oriente. Además lo que subyace en las entretelas de este conflicto es precisamente normalizar sus relaciones con los países árabes. Esto ya estaba en curso bajo patrocinio de EE. UU, pues había normalizado sus relaciones con el reconocimiento de Marruecos, Sudán y Baréin. Hay negociaciones incluso con Arabia Saudita en ese mismo sentido y no es casual que la guerra actual vaya en el sentido de detener ese camino que sería el mejor para todos los implicados en este nuevo conflicto y todos los países de la zona.

Y un último apunte, no olvidemos nunca que el principal aliado de Israel es EE.UU, país que ya está implicado como lo demuestra el hecho de la visita del presidente Joe Biden a Israel y el suministro de material bélico; y que Irán ha amenazado con extender el conflicto a toda la zona, lo que complicaría más la actual situación pues esas palabras amenazantes podrían desatar un conflicto de mayores proporciones.

El autor es abogado nicaragüense residente en España.

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