La Corte Suprema de Justicia (CSJ) dio la estocada final de derechos humanos al abogado José Manuel Urbina Lara, al suspenderlo de su título de abogado y notario público mientras este permanece en las celdas del Sistema Penitenciario de Waswalí, en Matagalpa.
Cumple mil días de estar detenido por el supuesto homicidio imprudente en perjuicio de José Antonio Rizo, de 29 años, condenado por la jueza orteguista Diana Isabel Jarquín Valle, titular del Juzgado Local Penal de Jinotega.
Durante el destierro en febrero pasado hacia EE. UU. de 222 presos políticos, Daniel Ortega aseguró que este país de acogida se había negado a recibir a Urbina Lara.
El ciudadano José Antonio Rizo viajaba al raid en una camioneta conducida por el ahora preso político Urbina Lara. Los hechos descritos por las autoridades policiales afirman que el auto se precipitó a un abismo porque Urbina Lara viajaba a exceso de velocidad.
El caso contra este preso político estuvo plagado de irregularidades y cuando fue encontrado culpable su abogado afirmó que «era esperable». «Al final del juicio, la judicial dijo que ella creía que Urbina Lara tenía la responsabilidad en la autoría del accidente, a pesar de que se le reiteró y se le alegó todas las contradicciones tremendas, abismales, que ha habido en este proceso, pero declaró la culpabilidad. Esto ya lo veíamos venir por todas las irregularidades que se han presentado en el proceso”.
Lea además: Vaticano alojará a los 12 sacerdotes desterrados por Ortega en la diócesis de Roma
Presos políticos desterrados
Asimismo, recientemente el régimen desterró a 12 sacerdotes al Vaticano afirmando que se mantuvieron fructíferas conversaciones con la Santa Sede.
Los sacerdotes desterrados fueron: Manuel Salvador García Rodríguez, José Leonardo Urbina Rodríguez, Julio Ricardo Norori Jiménez, Cristóbal Reynaldo Gadea Velásquez, Álvaro José Toledo Amador, José Iván Centeno Tercero, Pastor Eugenio Rodríguez Benavídez, Ramón Angulo Reyes, Jaime Iván Montesinos Sauceda, Fernando Israel Zamora Silva, Osman José Amador Guillén y Yessner Cipriano Pineda Meneses.
«El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de la República de Nicaragua no ha agotado recursos para asegurar y defender la paz que tanto atesoramos las familias nicaragüenses, y este acuerdo logrado con la intercesión de altas autoridades de la Iglesia católica en Nicaragua y en el Vaticano, representa la voluntad y el compromiso permanentes de encontrar soluciones, en reconocimiento y aliento de tanta fe y esperanza que anima siempre a los creyentes nicaragüenses, que somos la mayoría», indicó el comunicado.