Por qué Israel no se ha pronunciado por Nicaragua

La causa nicaragüense por la democracia tuvo su auge en el año 2018 con las protestas masivas antigubernamentales que lograron llamar la atención de la mayoría de potencias occidentales, que condenaron al régimen sandinista por la represión brutal contra los manifestantes pacíficos. Desde entonces Israel ha sido uno de los pocos países del bando pro occidental en el mundo que no se ha pronunciado ni una sola vez ni a favor ni en contra de la cuestión nicaragüense.

Hay muchas teorías acerca del porqué. En este pequeño artículo de opinión me atreveré a mencionar por qué creo que este país, siendo un aliado incondicional de Occidente y de Estados Unidos, no se ha pronunciado contra un régimen que además apoya a sus enemigos más inmediatos, como Irán o el grupo terrorista Hamás. Para eso repasaré tres factores que pueden o podrían haber incidido en la indiferencia de Israel hacia la situación de Nicaragua.

Primero. Israel como todo país tiene problemas y prioridades que solventar a largo o corto plazo, es una nación en el Medio Oriente, muy lejos de Nicaragua, que no comparte nuestra misma región de influencia política o económica y que además tiene problemáticas muy diferentes a las de Nicaragua; problemas con grupos terroristas y enemigos islámicos muy cercanos que ocupan casi toda su agenda política internacional. Además no es un aliado comercial importante con apenas $560 mil dólares en exportaciones en el año 2021.

Segundo. La mayoría de organizaciones y activistas políticos de la sociedad civil nicaragüense, que son los que se han encargado desde el año 2018 de cabildear apoyo internacional para la causa nicaragüense por la democracia, siempre han pronunciado y brindado más apoyo a la causa palestina, quizá por inclinaciones ideológicas, filosóficas o simplemente por una mera opinión con respecto a un tema tan complicado como lo es el conflicto Israel-Palestina, lo cual puede condicionar las relaciones de la oposición nicaragüense con el Estado de Israel en ambos sentidos, ya que ni los cabildeadores opositores nicaragüenses cabildean apoyo internacional con Israel, ni este país estaría dispuesto a apoyar una causa llena de elementos políticos que expresan más apoyo a la causa palestina.

Esto sin mencionar que a lo mejor los desacertados pronunciamientos de las delegaciones diplomáticas internacionales del régimen sandinista, con respecto al conflicto Israel-Palestina, pueden causar una negativa percepción del gobierno israelí sobre los nicaragüenses en general.

Lo tercero y menos probable  es lo referido a intereses económicos de Israel con Nicaragua. Ya expliqué anteriormente que este país no es un aliado comercial importante para nuestra nación, sin embargo, debo mencionar que el régimen sandinista ha comprado de empresas privadas israelís un sistema avanzado de espionaje llamado «Pegasus» que usa contra los opositores. Pero Israel tiene una larga lista de clientes que solicitan sus tecnologías militares y Nicaragua no es precisamente un cliente demasiado relevante que digamos.

El autor es exiliado nicaragüense.

COMENTARIOS

  1. Hace 3 años

    Segun el diccionario, terrorista es quien causa terror. No hace diferencia de forma, causas u objetivos. Quien este libre de pecado que tire la primera piedra. Si la inoperante e inservible ONU no puede parar la, guerra para siempre, lo menos que puede hacer es que ambas partes vayan hacer su guerra donde la puta madre que los pario sin afectar a millones de civiles inocentes.

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